S?bado, 05 de febrero de 2005
Contradiciendo parte de su voluntad, la escritora norteamericana Trudy Larkin Forster -radicada en Pichilemu, desde casi 11 a?os- fue sepultada en el Cementerio pichilemino, en tierra como ella lo hab?a pedido. No obstante, su voluntad completa -ser sepultada directamente en tierra, sin urna- no pudo cumplirse.
Su hijo Erick, con quien viv?a en nuestra comuna, tampoco pudo cumplir con el deseo de no hacer oficio religioso y hacerlo muy en privado; pues las personas que compartieron con ella -la mayor?a- quiso estar presente, estar con ella en su despedida final.
En efecto, pese a su caracter extrovertido y simpat?a que le permiti? hacer muchas amistades, su deseo era tener un funeral muy privado, que su hijo Erick, en principio, q1uiso respetar; pero fue convencido de permitir se le acompa?ara en esos tristes momentos. Fue as? como al composanto llegaron varias personas que supieron de su bondad y amistad, como las personas que la cuidaban y trabajaban -puertas afuera- en la casa que arrendaba, las que visiblemente estaban muy afectadas.
La escritora, de una edad septuagenaria hab?a llegado a Pichilemu invitada por su hijo Erick, quien hab?a llegado a surfear, primero, y que despu?s al conocer la zona, descubri? la quinoa que se dedicaba a exportar a su pa?s. Y, desde esa fecha faltaba poco para cumlirse un a?o, ya que hab?a llegado en el mes de octubre del '94.
Pas? muy poco tiempo para que Trudy se encari?ara con "el peque?o bosque" y todo lo que otros ven como negativo, como es el viento, ella lo transformaba en algo positivo. Y demor? muy poco en escribir sobre ello, destacando -seg?n su visi?n- al viento pichilemino.
Escribi? mucho porque -seg?n ella- Pichilemu le daba todo lo que en ninguna parte encontr?: tranquilidad para inspirarse, para vivir sus ?ltimos a?os, despu?s de conocer varios pa?ses de Europa en que hab?a residido. No obstante, Pichilemu era su lugar predilecto de cuantos conoci?.
Fue tanto su amor por este terru?o que escribi? -entre muchas cosas- un cuento infantil que titul? "Los Gatos del Casino", que mezcla ficci?n y parte de la historia de Pichilemu, en una obra peque?a pero hermosa.
"pichilemunews" quien supo de su generosidad y entrega -pudo salir con parte de los textos en ingl?s, gracias a su colaboraci?n- retribuy? en parte, apoy?ndola en la organizaci?n del lanzamiento oficial de su libro, hace algunos pocos a?os; hecho que la dej? m?s que satisfecha, agradecida.
Ese amor que le dispens? a Pichilemu, fue un motivo que nos anim? en dirigir unas breves palabras a los presentes, en representaci?n de la agrupaci?n cultural Gestarte, a la que pertenecemos, y por el hecho de compartir ideales e inter?s por la cultura, para despedir sus restos mortales; tras las sentidas palabras de gratitud de su hijo Erick y del responso que ofici? el laico Domingo Dur?n; como tambi?n el canto de una de sus amigas -Lucy Gonz?lez- con el tema "Si vas para Chile".
Nosotros, a trav?s del ciberespacio, te volvemos a decir: amiga Trudy Larkin Forster, descansa en paz. Y gracias por el amor que entregaste a Pichilemu, tu peque?o bosque.
Y a su hijo Erick, la cristiana resignaci?n ante la irreparable p?rdida de su se?ora madre.
Publicante Pichilemunews @ 22:12
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