Ayer se cumplieron 513 años de la puesta en pié de Cristóbal Colón en la tierra que -después de 14 años de ser descubierta- pasó a llamarse América en honor del navegante, también genovés, Américo Vespucci.
En efecto, tras navegar 3 meses y nueve días -había zarpado el 3 de Agosto de 1492 desde el Puerto de Palos- llegó a la isla Guanahaní con sus tres naves financiadas por los reyes de España; pero con capitales judíos proporcionados por la banca alemana.
Antes de seguir con esta nota recordatoria -sobre el Descubrimiento de nuestro continente- debo señalar que no estaba pauteada esta nota. Surgió tras escarbar ayer en un librero y encontrarnos con una revista, del año 1989, que casualmente trae un reportaje relacionado con este hecho histórico que, a decir verdad, nos da interesantes y sorprendentes datos que no conocíamos. Y, aparte de otros, conocidos el 3 de Junio pasado mediante la conferencia entregada por nuestro amigo escritor e investigador Jorge Aravena Llanca.
Y si algo nuevo escribimos hoy para usted, es precisamente a raíz de lo que señalo.
Sorprendente decía, porque al año 1989 no había ningún monolito, placa, monumento que recordara este hecho ni en Guanahaní, ni en el Puerto de Palos. Así lo señala el periodista Luis Alberto Ganderats quien recorrió todos los puntos señalados para ese reportaje de la revista Paula.
El mencionado Puerto de Palos no está en el Atlántico ni en el mediterráneo, sino en el río Tinto. Es más, en estricto rigor se llama "Palos de Moguer". Palos en latín es Palus, que significa "laguna". Es decir se llama "Laguna de Moguer". Más aún: hoy se llama Palos de la Frontera porque está a escasos minutos de la frontera de Portugal, cercano por cierto al Océano Atlántico.
Y si no hay nada que recuerde a ese hecho histórico, es porque el pueblito -pujante y emprendedor Puerto de entonces, de 2500 habitantes, en 1492- se fue abajo producto de que Colón reclutó a la mayor parte de sus hombres ahí. Y en cuanto al crédito de ser el "descubridor" se lo atribuyen a uno de sus hijos -del Puerto de Palos- Martín Alonso de Pinzón. A él le levantaron un monumento y no a Colón que era un extranjero. ".. los que realmente sabían navegar eran los Pinzón y otros palermos .." señala la crónica indicada.
En tanto, en América, donde existe un monumento es en la isla San Salvador: Ahí en una placa dice: "A Cristoforo Colombo. LA PATRIA".
Quizás, con ocasión de la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América la cosa haya cambiado. Se presume que sí, pero no podemos asegurarlo.
Debemos señalar también, que Cristóbal Colón antes de recurrir a los reyes de España, acudió a los portugueses; pero le fue mal y debió hacer "lobby" con los frailes franciscanos para acceder a la corte española, donde creyeron la "pomada" de Cristóbal Colón de su viaje a las Indias y financiaron la expedición solicitando el dinero a la banca alemana. Que por cierto pertenecía a los judíos.
Y, todo esto tiene un fundamento que explica el por qué muchos -por no decir la mayoría- de los pueblos, lugares y sitios bautizados por los "españoles", tienen un vocablo que tiene origen germánico y judío.
Esto -es por cierto- difícil de creer de buenas a primeras, pero después de oír la Conferencia a que hacía referencia -del investigador y escritor Jorge Aravena Llanca- y leer el libro "Historia de las canciones a Pichilemu", en el capítulo referido al origen etimológico de la palabra "Pichilemu", encontramos este revolucionario ensayo que -dándole vueltas y vueltas- podemos digerir y comprender que es perfectamente posible de las afirmaciones que se atreve a poner en el tapete este hijo ilustre de Pichilemu.
Sin duda que hay mucho más que podemos decir de esto y esperamos, profundizar en ello en otra ocasión.