Lunes, 12 de diciembre de 2005
Sin duda que desde anoche la cesant?a del pa?s baj? -relativamente- al ser electos unos cuantos parlamentarios, como el ex diputado por el Distrito 35 y ex subsecretario del MOP, Juan Carlos Latorre Carmona, al ser electo f?cilmente, sin un compa?ero de peso que le hiciera el "?dem".
Pero -pobre ellos- unos cuantos DC se quedaron sin pega, como de otros partidos, los que deber?n cruzar los dedos para obtener una peguita -si es que sigue la Concertaci?n en el poder- de embajador o c?nsul.
Revisando la prensa, un art?culo apareciso en el diario electr?nico El Mostrador el 7 de Julio del 2003, nos trae una opini?n acerca de la salida de Latorre de la Subsecreatr?a del MOP, al asumir el actual Ministro Javier Etcheverry.

HITOS LIMITROFES

por Nibaldo Mosciatti


Lo que resulta paradojal es que el propio Juan Carlos Latorre no lo entendi? as?. En vez de quedarse callado, opt? por hablar. ?Por qu? uno esperar?a que se hubiese quedado callado? Porque ?l, que ha hecho de la pol?tica su oficio, deber?a saber que a los cargos de confianza pol?tica se accede por capricho del Presidente y se sale por igual motivo.
La salida de Juan Carlos Latorre desde la subsecretar?a del Ministerio de Obras P?blicas ahora se est? leyendo en clave de pugna entre el gobierno y el senador vitalicio Eduardo Frei Ruiz-Tagle y, tambi?n, desde una l?gica de enfrentamiento al interior de la Democracia Cristiana: la de la instalaci?n de figuras afines a Adolfo Zald?var en puestos de importancia, desplazando a fre?stas como Latorre.
Nadie, por ahora, ha querido ahondar en cosas m?s pedestres: que se trata de un cargo de confianza pol?tica del Presidente de la Rep?blica, que Latorre no era -y estaba claro- el mejor acompa?ante del ministro Javier Etcheberry y se supone que la idea es que el ministerio funcione, lo que remite a la conclusi?n de su petici?n de renuncia.
Lo que resulta paradojal es que el propio Juan Carlos Latorre no lo entendi? as?. En vez de quedarse callado, opt? por hablar. ?Por qu? uno esperar?a que se hubiese quedado callado? Porque ?l, que ha hecho de la pol?tica su oficio, deber?a saber que a los cargos de confianza pol?tica se accede por capricho del Presidente y se sale por igual motivo.
Concluido el ciclo s?lo cabe dar las gracias -gracias, por ejemplo, por haber tenido una pega estable en un tiempo de tanto desempleo e incertidumbre laboral- y reprimir la veta "picota" que, es humano, puja por salir. Lo otro es suponer que el funcionario lleg? a creer que el puesto le correspond?a en virtud de alg?n extra?o derecho. Una suerte de apropiaci?n, de privatizaci?n de un cargo p?blico.
Latorre dijo, entre otras, dos cosas discutibles. La primera, que se iba por "convivencia" y no por "talento", haciendo un s?mil con los reality show que, entre par?ntesis, son tan recurridos por los pol?ticos que uno se pregunta si, de verdad, no est?n entendiendo la pol?tica como una reality. Lo que dijo Latorre puede ser cierto -se comentaba hace tiempo las malas relaciones de ?l con Etcheberry-, pero en los realitys es el p?blico el que vota y determina las razones de la descalificaci?n de un concursante. ?C?mo habr?a votado la gente? ?Le adjudicaba talento a Latorre? Como sea, no era ?l el que deb?a decidirlo, si de verdad se trataba de un reality. Pero no lo era, as? es que resolvi? Ricardo Lagos.
Lo segundo que se?al? el ex subsecretario, haciendo alusi?n a la manida y marqueteada parka roja que us? en las situaciones de emergencia que lo llevaron a terreno y le dieron cobertura televisiva, es que se llevaba la prenda para la casa porque nadie daba la talla ni ten?a el compromiso que la parka exig?a.
Aparte de la soberbia y la autoestima elevada, lo que Latorre dijo -y ante los funcionarios del Ministerio- es que nadie en el MOP era capaz de desempe?ar la subsecretar?a con al eficiencia y entrega que ?l estima que despleg?. Lo ins?lito es que los funcionarios del MOP aplaudieran esas palabras, sin percatarse que Latorre los estaba ninguneando.
La salida del democratacristiano de la subsecretar?a es, en verdad, un incidente menor, que casi no debiera merecer mayores comentarios. Pero vale la pena analizarla si reconocemos en sus adornos un cierto esp?ritu que ha ido impregnando a la Concertaci?n despu?s de 13 a?os de ejercicio del poder.
Ese esp?ritu se caracteriza por poner lo personal, en sus t?rminos m?s ego?stas, por sobre el proyecto colectivo -otra forma de privatizaci?n de la pol?tica- y, por ejemplo, salir de un cargo haciendo alardes de los m?ritos propios sin reconocer el programa pol?tico que lo instal? all?, y que obliga a la discreci?n que se desprende de la adhesi?n al mismo.
Algunos dir?n que no puede ser discreto quien tiene ambiciones -leg?timas- en el campo de la pol?tica. Pero tambi?n se podr?a argumentar que hay un sutil l?mite que marca cu?ndo esas ambiciones ya no est?n al servicio del actual conglomerado de gobierno o de su proyecto. L?mite muy dif?cil de precisar quiz?s porque ya no hay proyecto.

* Jefe de Prensa de Radio B?o B?o de Santiago.
Publicante Pichilemunews @ 13:09
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