Viernes, 10 de marzo de 2006
Ayer se cumpli? un a?o m?s de uno de los grandes misterios que rodean los inicios de la aviaci?n en Chile, pa?s que -a poco del vuelo de los Hermanos Orville y Wilbur Wright, en Kitty Hawk, Carolina del Norte, EE.UU.- se convirti? en uno de los paises precursores de la aviaci?n en latinoam?rica, con grandes proezas aeron?uticas; pero tambi?n con algunas tragedias que enlutaron las "alas chilenas".
Si, en efecto, en el d?a de ayer se cumplieron 92 a?os del desaparecimiento del piloto Alejandro Bello, del Ej?rcito de Chile, y que desapareci? sin que hasta hoy se haya encontrado el menor rastro de su aparato, menos de su cuerpo.
El hecho -con los a?os- dio paso al dicho "anda m?s perdido que el Teniente Bello".
Sin embargo, por iniciativa de varios entes, ayer se hizo entrega al Presidente Ricardo Lagos -que ma?ana entrega el mando a su sucesora, la electa Presidenta Michelle Bachelet- de una Carta para reivindicar "de alguna manera el nombre del Teniente Alejandro Bello".
Una muy buena iniciativa, pero tremendamente INOPORTUNA, pues dicha carta no tendr? buen destino. Es como si la Carta se la "hubieran tirado desde el aire", ya que lo m?s probable es que no la leer?. El es un hombre para otras cosas, no para leer cartas; menos para contestarlas.
A ?l le gusta -bueno, le gustaba- que le hicieran esc?ndalos enfrente del Palacio de La Moneda, con los medios de comunicaci?n para ?l contestar o "mandar a cierta parte" a quienes osan molestarlo.
Cartas a trav?s de los conductos regulares simplemente NO TIENEN RESPUESTA. Y no lo vamos a saber nosotros.
Cuando fue Ministro de Estado si ten?a tiempo de leer y contestar. Ya con la banda presidencial no tuvo tiempo.
Es por ello que no ser? ?l quien d? una respuesta sobre el Teniente Bello.
Pero veamos algo m?s sobre qui?n fue el Teniente Bello, que tras perderse hace 92 a?os atr?s fue buscado intensamente por toda la costa central, incluso hasta Pichilemu, seg?n publicaciones que hemos leido al respecto.

?Y qu? fue del Teniente Bello?
Martes 9 de Marzo de 2004
14:06
Felipe G?lvez T, El Mercurio en Internet

El aire enfr?a la nariz de Alejandro Bello, quien desesperadamente trata de mantener en el aire su avi?n, que luego de unas tres horas de vuelo ya casi se ha quedado sin combustible. Pero es arriesgado descender en cualquier parte, piensa Bello, en especial por la espesa neblina que ya cubre casi todo el cielo.
El teniente mira a su izquierda y luego a su derecha, pero no es mucho lo que ve. Las mismas alas del S?nchez Besa, de 80 caballos de fuerza, aparentan desaparecer entre tanta nubosidad. El nerviosismo se apodera del h?bil y valiente piloto que se atrevi? a emprender el vuelo con destino a Cartagena para conseguir su diploma de aviador militar.
?Sabr?a, Bello, que esa entereza no le servir?a para lograr su objetivo? ?O que las fuerzas de la naturaleza, sumadas a las caracter?sticas del endeble aparato, le impedir?an demostrar su calidad a bordo? ?Estar?a enterado, acaso, que su intento por encontrar un lugar para aterrizar ser?a in?til y que al descender no hallar?a m?s que el extenso mar, lejos de la costa?
Nadie puede asegurar nada de la historia del aviador chileno, ni si estaba nervioso, ni si intent? una maniobra riesgosa, ni menos si sab?a d?nde estaba. Porque tras verlo partir desde el aer?dromo de Culitr?n, en Buin, sus compa?eros tampoco sab?an que ese momento significaba el adi?s definitivo. No estaban conscientes que su destino era no verlo m?s y que s?lo de esa forma el teniente Bello pasar?a a formar parte de la historia de la aeron?utica chilena, pero tambi?n se quedar?a por siempre en la memoria de todos.

M?s perdido que Bello

M?s perdido que Bello estaba el sargento Menadier, que aterriz? en una loma cercana a la estaci?n Marruecos (en la localidad del mismo nombre, que actualmente se llama Padre Hurtado), creyendo que estaba en Lo Espejo, pero el hoy famoso dicho, en ese entonces, hace 90 a?os, todav?a no ten?a raz?n de ser.
Era el lunes 9 de marzo de 1914. Menadier, y los tenientes Bello, Ponce y Torres, hab?an emprendido vuelo de madrugada para completar el trazado Aer?dromo Lo Espejo-Culitr?n-Cartagena-Lo Espejo, como prueba para conseguir su t?tulo de piloto militar.
Pero los compa?eros tuvieron poca fortuna. Hab?an despegado alrededor de las cinco de la ma?ana, pero s?lo dos horas despu?s estaban de regreso en Lo Espejo, sin poder completar la primera fase. Se quejaban del viento y la bruma, que impidi? a todos la visibilidad necesaria para el aterrizaje en Culitr?n, en Buin.
El capit?n Manuel ?valos, director de la Escuela Aeron?utica de Lo Espejo, y el general Ar?stides Pinto Concha, inspector de aeron?utica, los reciben tras el retorno. "A m?s de 800 metros de altura me dirig? a Culitr?n, donde llegu? cerca de las seis, pero no pude aterrizar debido a que una espesa neblina me imped?a ver. Durante m?s de una hora intent? hacerlo, pero como la atm?sfera no se despejaba, resolv? volver", le explica Bello.
Pero su amor por el vuelo y la admiraci?n que siente por los h?roes patrios motivan a Bello a reemprender el viaje. El teniente hab?a ingresado en 1909 a la Escuela Militar, pero luego se cambi? a la escuela de Lo Espejo, con el fin de recibirse como piloto. Ah? aprendi? a pilotear e incluso estuvo en Francia, donde recibi? clases de vuelo.
Recordando eso, Bello se ajusta el casco y los lentes y nuevamente est? en el aire. Esta vez, eso s?, lo hace a bordo del S?nchez Besa N?13 'Manuel Rodr?guez', de un compa?ero de la escuela que no volaba ese d?a. El suyo hab?a sufrido un desperfecto al momento de aterrizar.
Lo acompa?a Ponce, quien tambi?n se atrevi? a continuar con la dif?cil ruta. Pero esta vez las cosas parecen mejor. El teniente P?rez Lav?n los ve aterrizar sin problemas en Culitr?n, a pesar del fuerte viento que los recibe en esa localidad cercana a Paine.
Dada la buena fortuna y esperanzados en que las condiciones se los permitieran, ambos emprenden vuelo, alrededor de las cinco de la tarde. La idea es llegar a Cartagena antes de que la noche les impida maniobrar. Sin embargo, tal como ocurri? temprano al iniciar la prueba, la neblina amenaza con dificultar la labor de los pilotos.
En los primeros momentos de ese vuelo, ambos pilotos sab?an perfectamente la ubicaci?n de su compa?ero. Bello guiaba su avi?n m?s adelante, por lo que Ponce, que viajaba en un Breguet, segu?a cada uno de sus movimientos. Las nubes comenzaban a ser m?s densas, obligando a los pilotos a tomar mayor altura para evitarlas.
La situaci?n se volvi? una complicaci?n para Ponce que a ratos perd?a de vista al teniente y tem?a por su suerte. Iba y ven?a entre los nubarrones tratando de divisar a Bello.
Pero tal como desaparec?a, Bello reaparec?a luego ante la vista de Ponce, que lo observaba como un punto en el horizonte. Pero la situaci?n no se mantendr?a por mucho tiempo m?s. Luego de dos o tres horas de vuelo, Ponce se ve obligado a realizar un aterrizaje forzoso porque la bencina de su avi?n se agotaba. Un fundo en Buin fue el lugar donde el piloto toc? tierra. Estaba extraviado.
Poco despu?s de que Ponce descendiera, ?valos solicit? a Cartagena informes sobre los alumnos. Ah? se enter? del aterrizaje del Breguet, pero le anunciaron que de Bello no hab?a se?ales. Preocupado y temiendo un aterrizaje en un lugar despoblado, el capit?n hizo la primera solicitud de b?squeda del teniente.

?D?nde est? Bello?
La primera noticia del aviador extraviado provino desde Llo-Lleo. Una campesina asegur? a la polic?a que Bello hab?a aterrizado en ese lugar. La noticia era falsa, por lo que la b?squeda continu? en Melipilla, San Antonio y Cartagena.
Mientras la Armada colaboraba con la b?squeda en el Pac?fico, llov?an las noticias erradas sobre el paradero de Bello. Desde San Antonio, periodistas informaban que el teniente hab?a ca?do en la hacienda La Boca, cercana al puerto.
Campesinos aseguraban que estaba en la hacienda El Convento, unos pescadores dijeron que escucharon el ruido de un avi?n intern?ndose hacia mar, y una pobladora de Cartagena jur? haber visto cerca de su casa "un p?jaro enorme y raro que hac?a bulla".
La b?squeda continu? por espacio de diez d?as de parte de la polic?a y personal de la aeron?utica y la marina.
Marinos, periodistas y familiares del desaparecido emprendieron una ?ltima y desesperada b?squeda en el mar. Pero no hay rastro del piloto ni de su nave.
Desde entonces ser?an innumerables los rumores y relatos para tratar de explicar la tragedia que enlut? a la Fuerza A?rea. El jueves 19 de marzo, el Gobierno de Ram?n Barros Luco dio por finalizada la b?squeda del teniente Alejandro Bello Silva.
Hoy, el teniente es recordado m?s por su desafortunada p?rdida que por la valent?a con que emprendi? el vuelo para obtener su t?tulo. El cl?sico dicho "M?s perdido que el teniente Bello?? suena a diario entre quienes no hallan o pierden su camino. Pero, qui?n sabe, quiz?s el piloto ten?a muy clara su direcci?n. Quiz?s el aire fr?o le orden? en la mente los pensamientos, los recuerdos de su infancia y su familia, los de los hermanos Wright, inventando el vuelo por los aires. El mismo que en ese 9 de marzo de 1914, hace 90 a?os, le sirvi? de despedida, pero tambi?n de llave para entrar en la historia de la aviaci?n en Chile.
Publicante Pichilemunews @ 18:23
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