Querido Washington:
A través de tu página en internet me he enterado de la muerte de nuestro amigo Mariano Polanco.
Te ruego le des mis condolencias a sus familiares, a todos: a su esposa e hijos. ellas saben que nos unió una gran amistad desde esos años del 66 hasta el último de mis viajes a Pichilemu, pues siempre lo iba a saludar a su negocio. Lo vi la última vez jugando a las cartas, tarea que abandonó para abrazarme como siempre con tanto cariño.
No sólo a sus familiares, sino también a sus amigos. Que todos reciban mis palabras de apoyo a las tuyas que con tanta razón, verdad y justicia expresas en las líneas que le dedicas las que corroboro.
Mi más sentido pésame. Me sentiría aliviado si le entregas copia de estas palabras a sus familiares para que reciban desde este lejano país las condolencias de otro amigo del gran mellizo Mariano Polanco, también mi colega en el amor hacia Pichilemu. Un abrazo para todos ustedes y mis más sentidos pésames.
Jorge Aravena Llanca.