Domingo, 09 de abril de 2006
PASCUA LAMA: EN EL FILO DE LA NAVAJA
Barrick Gold cambi? 3 veces su versi?n sobre los glaciares: primero dijo que no hab?a, despu?s reconoci? su existencia pero asegur? que ten?a experiencia en removerlos y, finalmente, evalu? que no eran glaciares sino masas superficiales.

Fuente: www.lanacion.cl; marzo de 2006, autora: Sara Larra?n, directora del Programa Chile Sustentable.

Pascua Lama: en el filo de la navaja

La centralidad de la dimensi?n ambiental para los ciudadanos ha generado no s?lo en Chile, sino en varios pa?ses de la regi?n, una creciente participaci?n en decisiones sobre uso del territorio.
La Comisi?n Regional de Medio Ambiente (Corema) de la III Regi?n de Atacama aprob?, el 15 de febrero pasado, el Estudio de Impacto Ambiental Modificaciones del proyecto Pascua Lama, de la minera canadiense Barrick Gold, con una serie de condiciones por cumplir, entre las que cabe destacar: la prohibici?n de intervenir f?sicamente los glaciares; establecer un catastro completo de ?stos y desarrollar un programa de monitoreo; la prohibici?n de transporte de qu?micos peligrosos como cianuro por el sector chileno del yacimiento; el establecimiento de pozos de bombeo, pantalla cortafuga, piscinas de acumulaci?n y regulaci?n, planta de drenaje y planta de tratamiento por osmosis inversa destinada a evitar la contaminaci?n ?cida del r?o Huasco y de sus afluentes.
Aunque la autoridad le prohibi? a Barrick remover los glaciares Toro I, II y Esperanza, lo que alivia parte de la preocupaci?n de los agricultores y ecologistas, persiste una gran inquietud por la incompatibilidad (pese a las mitigaciones de la miner?a de oro con los requerimientos de producci?n agr?cola limpia que requieren los exportadores del Huasco) y la incapacidad de los gobiernos pasados de hacer cumplir las medidas de prevenci?n y mitigaci?n del impacto ambiental, tal como se demostr? en el caso Celco-Valdivia.
La autoridad deber? controlar el efecto de las tronaduras y el polvo sobre los glaciares y tambi?n garantizar a la comunidad y los agricultores que la cantidad y calidad de las aguas no sean afectadas. Este compromiso es importante, porque en el proceso de evaluaci?n Barrick cambi? tres veces su versi?n sobre los glaciares -primero dijo que no hab?a, despu?s reconoci? su existencia pero asegur? que ten?a experiencia en removerlos y, finalmente, evalu? que no eran glaciares sino masas superficiales que actuaban como glaciares- lo que causa desconfianza entre las comunidades, los ecologistas y los agricultores. Cualquier contaminaci?n del agua durante los 20 a?os de desarrollo del proyecto generar? graves perjuicios econ?micos, p?rdida de mercados, menos empleos y efectos ambientales, sociales y de imagen catastr?ficos para la econom?a regional.
De manera precautoria, la Corema neg? expresamente a Barrick intervenir los glaciares y estableci? precauciones para conservar el agua. Entonces, la pregunta es qui?nes, con qu? periodicidad, con qu? asesor?a y medios pueden garantizar que dicha precauci?n ser? implementada. Un informe de la Comisi?n Nacional de Medio Ambiente (Conama) dice que menos de 20% de las exigencias para las aprobaciones ambientales son fiscalizadas, un escenario que se perpetuar? de no haber cambios sustantivos en la fiscalizaci?n, el financiamiento y la institucionalidad ambiental.
La aprobaci?n de Pascua Lama ofrece un escenario lleno de incertidumbre para los ciudadanos y los gremios que necesitan la calidad ambiental para continuar con su negocio. El yacimiento se encuentra todav?a en el filo de la navaja en Chile y Argentina. Las apelaciones administrativas presentadas por la comunidad y el Comit? de Defensa del Valle y las acciones legales iniciadas por agricultores de la Junta de Vigilancia ante los tribunales, entregan importantes oportunidades para revisar el proceso a nivel nacional, identificar debilidades de la institucionalidad ambiental y sectorial y brindan tiempo a las autoridades del nuevo Gobierno para prevenir los da?os ambientales y ordenar el territorio de forma compatible con la sustentabilidad del desarrollo regional. Simult?neamente, la evaluaci?n ambiental a?n inconclusa en Argentina y la presentaci?n de Barrick de las modificaciones a?n sin evaluaci?n, permitir?n a sopesar la compatibilidad de este tipo de proyectos con sus opciones de desarrollo y la voluntad de sus poblaciones.
La centralidad de la dimensi?n ambiental para los ciudadanos ha generado -en Chile y varios pa?ses de la regi?n- una creciente participaci?n en decisiones sobre uso del territorio, de las aguas y de los recursos naturales, convirtiendo as? lo que se ha llamado "la cuesti?n ambiental" en un asunto de soberan?a popular y de gobernabilidad democr?tica. Es tarea de los parlamentos y los gobiernos responder a estos nuevos desaf?os de equidad y democracia.
Publicante Pichilemunews @ 15:29
 | Enviar Noticia