S?bado, 08 de julio de 2006
Nuestra identidad nacional ?a lo largo de la historia patria- ha ido d?ndonos muchos personajes que han caracterizado a zonas, lugares, barrios, y que pese a que muchos por el rigor de los cambios de nuestras costumbres y progreso, han ido desapareciendo, surgen otros que nos pertenecen para bien o para mal.

Algunos de ellos est?n perpetuados en hechos heroicos, como el m?tico "Roto Chileno", que en campa?as militares brillaron y destacaron en las batallas de la Guerra del Pac?fico.

Otros han quedado perpetuados en la memoria, a trav?s de canciones, poemas y la literatura. Como tambi?n en la transmisi?n oral, de cuentos, historias y an?cdotas, que nuestros abuelos en m?s de una ocasi?n ?sobre todo en las largas noches de invierno- nos contaban a la orilla de un rojo brasero, con una negra tetera hirviendo a punto de arrancarse; mientras libaban un mate y los nietos saboreab?mos sopaipillas, chicharrones o cualquier "causeo" que nac?a de las ascendosas manos de la abuela.

En este invierno que quiere llegar y que timidamente nos tiene bajo el ?ndice normal de agua ca?da a la fecha, nos vienen una serie de recuerdos, que estamos seguros que a m?s de alg?n pichilemino (a) llegar?.

Antes de ir al grano, no puedo dejar de mencionar agradables momentos de aquellos, donde junto a mi numerosa familia, disfrutamos por ejemplo ?a la hora de "once"- de una panita de chancho con cebolla a la pluma y aderezada con cilandro, tortilla de rescoldo con chicharrones, callampas fritas, junto a un taz?n de t?.

O al almuerzo, "guatitas y/o patitas de corderos" (saladas desde el verano) con arroz "champurreado", o cuero de chancho en una crema de "harina dorada", o en lugar de esta harina, se usaba harina de garbanzo. Como tambi?n, el "locro" (harina de chicharos, papas y zapallo). O las "chanfainas" (una especie de carbonada, pero con los h?gados de cordero y/o cerdo).

?Qui?n no se recuerda de los "Ulpos", o de los "Chercan"? (como lo nombraba la Julia, de Larra?n Alcalde).

Aunque se nos est? abriendo el apetito, vamos al tema principal del que queremos evocar.

ARRIEROS

El destacado folclorista nacional, Patricio Manns nos ha dado una hermosa composici?n que destaca a los "arrieros" en el tema musical "Arriba en la Cordillera" que ha sido interpretado por el mismo y por varios int?rpretes. Otro tema, con la magistral interpretaci?n de Los Cuatro de Chile y declamaci?n del actor H?ctor Duvauchelle, es el poema de nuestro bardo rancaguino Oscar Castro, "Romance del hombre nocturno", obra musical que emociona.

Muchos pichileminos no saben, pero esta actividad tambi?n ha sido abrazada por habitantes de nuestra comuna. Es as?, como en el pasado mucho de nuestros hombres se dedicaron al "arreo", haciendo de esta sacrificada actividad un medio de ganarse la vida, ejerciendo el transporte y comercio de diversos productos de la zona hasta lejanas ciudades para comercializarlas.

Ya fueran al venderlas directamente, o entreg?ndolas a distribuidores, o realizando el trueque por otros productos que, en el camino, o al regreso a Pichilemu, las vend?an a sus clientes.De hecho, el historiador ?con una ligaz?n pichilemina- Juan Guillermo Mu?oz Correa, en uno de sus libros nos recuerda que en tiempos de la Colonia, algunos habitantes se dedicaban a transportar "fanegas" de pangues y nalcas, entre otros productos, como la sal. Donde otra de las medidas, era el "almud", que era un cubo de madera (un caj?n) que ten?a una medida equivalente a 8,75 litros.Largas jornadas desde la costa pichilemina los llevaron al Puerto de San Antonio, Valpara?so, como a ciudades de la zona central: Santa Cruz, San Fernando, Rengo, Rancagua, San Vicente de Tagua Tagua, Machal?, Sewell y Santiago, entre otras.
De esos recios, esforzados y sacrificados varones nos retrae a la memoria, nombres como don Lucho "El Negro Quique", don Martiniano Cabrera Lizana, don Juan "Pit?o" Gonz?lez, don Desiderio "Cheyo" Pavez, don Jos? Cabrera Lizana, entre muchos otros.

"pichilemunews" recuerda que ?cuando ni?o- convers? con don "Cheyo" Pavez sobre esta actividad y nos cont? algunas peripecias junto a "recua" de mulas, machos y burros, donde deb?an dormir a la vera de los caminos, tanto para descansar y alimentar a las bestias, como para renovar energ?as, no antes de libarse un buen par de mates, acompa?ado con tortilla de rescoldo, un trozo de queso y charqui. De esas largas jornadas, recuerdo ?no los detalles- que don "Cheyo" me cont? que ?l fue testigo del desborde del Tranque de Alcones, el que despu?s de soportar varios d?as de intensas lluvias aneg? varios sectores provocando da?os en muchas viviendas aleda?as, debiendo arrancar, sus moradores, hacia los cerros para salvar sus enseres. No obstante, muchas de las viviendas fueron totalmente destru?das. Por cierto, esta historia ocurri? a principios del siglo pasado, cuando llov?a d?as enteros en forma torrencial.A todo esto, ?sabe cu?nto carga una Mula, aproximadamente?Una Mula, bien tenida, bien alimentada, es capaz de llevar entre 12 y 14 arrobas, lo que significa un peso de entre 138 y 161 kilos.Ya m?s adulto, cuando ejerc?a el cargo de Corresponsal del diario capitalino La Tercera, no solo para Pichilemu, sino para la joven provincia; en Litueche, en el acceso norte ?donde hoy hay varios garage o talleres, cerca del Estadio- me encontraba un s?bado a la espera de movilizaci?n para seguir mi viaje, cuando veo a la distancia a un jinete "arriando" a unas cuantas mulas cargadas con algunos sacos de sal y otras con ruedas de cochayuyo. Me recuerdo perfectamente de aquello. El panorama se ve?a s?per espectacular e inusual, a?n para esos a?os (fines de la d?cada del '70 o principios de los ochenta). Saqu? mi c?mara fotogr?fica del bolso y "dispar?" a la "recua" que estaba a unos cincuenta metros y m?s tarde otras tomas m?s cercanas.Cu?nto no fue mi asombro, al ver pasar minutos despu?s a un se?or gordito, moreno, de bigotes y cara con la barba de d?as. Su sombrero de ala ancha y manta gruesa, aunque doblada a ambos lados; dej?ndole libre sus brazos y piernas que terminaban en calzado de montar, con espuelas y polainas.Me era cara conocida; pero no recordaba su nombre. Si record? que le dec?an el Lucho "Negro Quique". Y cuando pas? frente a m?, nos miramos y ambos hicimos amago de un saludo silencioso, al tiempo que me aprestaba a "hacer dedo" a un veh?culo en mi ruta.Tiempo despu?s, me parece que una o dos veces lo volv? a ver, pero ya no como Arriero, sino arriba de una "cabrita", el t?pico coche tirado por caballos, ?claro!.
Publicante Pichilemunews @ 22:49
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