Jueves, 13 de julio de 2006
El mundial del f?tbol no dej? a nadie indiferente por espacio de un mes, pegados a las pantallas, diarios e internet, para conocer las diferentes alternativas de la magna fiesta deportiva. Millones de fan?ticos d?a a d?a siguieron los partidos de quienes los representaban, por una parte, en tanto la mayor?a "hinchando" por las selecciones que les simpatizaban.
Resultado: Millones de d?lares de ganancia a las selecciones ganadoras; pero por sobretodo el organismo que rige el f?tbol a nivel mundial: la FIFA.
No obstante, la "basura" que se esconde debajo de este deporte -por desgracia, tambi?n en otros- hace rato que el hedor esta saliendo y es as? como, sobretodo el f?tbol del actual campe?n mundial est? en crisis.
Sepa detalles a trav?s del art?culo que apareci? recientemente en
LE MONDE DIPLOMATIQUE, que nos llega.
No se escandalice a pesar de lo que conocer?. Recuerde que en Pichilemu -como en otras comunas- tambi?n se "cuecen habas".
Si no lo recuerda: Han ocurrido "quema de documentos", "adulteraci?n de fichas", "falsificaciones varias", por dar algunos ejemplos que han ocurrido tanto a nivel oficial en la AFUPI -lamentablemente tiene sus per?odos negros"- como a nivel de clubes, donde osados, atrevidos y malos dirigentes han incurrido en estas acciones, actuando directamente o tras las sombras.

Esc?ndalo en f?tbol italiano. Algo huele mal en la Fifa.

Esc?ndalo en el f?tbol italiano:

Algo huele a podrido en la FIFA?
Por Ezequiel Fern?ndez Moores*

La investigaci?n que lleva a cabo la justicia italiana sobre corrupci?n generalizada en el f?tbol, la primera que intenta avanzar hasta el hueso del problema, no es la ?nica en el ?planeta f?tbol?. Esc?ndalos similares han estallado en otras potencias, como Brasil, Alemania y Argentina ?e incluso en la propia Federaci?n Internacional de F?tbol Asociado (FIFA)? pero siempre han sido acallados o investigados de modo superficial.

Luciano Moggi, el director general de la Juventus, recib?a un promedio de 416 llamadas diarias a sus diez tel?fonos celulares. Lo llamaban ministros del entonces gobierno de Silvio Berlusconi y pol?ticos que tambi?n ser?an luego ministros en el nuevo gobierno de Romano Prodi. Lo llamaban el presidente y el vice de la Federaci?n Italiana de F?tbol (FIGC), patrones de clubes, designadores de ?rbitros, ?rbitros, entrenadores, jugadores, funcionarios de polic?a y los periodistas m?s renombrados en la rep?blica del calcio. Desde esos diez tel?fonos celulares, Moggi decid?a al ganador del campeonato acaso m?s famoso del mundo, el c?lebre scudetto italiano. Decid?a tambi?n el fixture, designaciones de ?rbitros, quiebras de clubes, compras de jugadores y hasta la formaci?n de la selecci?n italiana. Era un poder sin l?mites. De una impunidad obscena.

?Lucky Luciano?, tal su apodo, no dud? por ello el domingo 30 de abril de 2006. Su club, Juventus, deb?a cortar la racha de cinco empates consecutivos que hab?a permitido al Milan un peligroso acercamiento. Ese domingo, Juventus ten?a que ganarle s? o s? al Siena. Los pasillos del f?tbol ol?an mal. Siena ten?a entre jugadores, entrenadores y dirigentes a once ex miembros de Juventus. Era casi una filial. Adem?s, once de los jugadores de Siena pertenec?an a GEA, la firma de representaci?n de futbolistas liderada por Alessandro Moggi, hijo de Luciano. Las sospechas estaban a la orden del d?a. Sin embargo, nadie se imagin? que todo ser?a cocinado de modo tan burdo. A los ocho minutos de iniciado el partido, Juventus ya ganaba 3-0. ?Payasos, payasos?, gritaban furiosos los propios fan?ticos de Siena. ?Verg?enza?, titularon los diarios del lunes. Una semana despu?s, Juventus gan? su partido de la ?ltima fecha y conquist? su 29? scudetto. Lo que Moggi y sus interlocutores jam?s se habr?an imaginado es que todas aquellas conversaciones telef?nicas con ministros, dirigentes, ?rbitros, entrenadores y jugadores hab?an sido grabadas por la justicia a lo largo de ocho meses, entre noviembre de 2004 y junio de 2005 (1).

Por ejemplo, el 8 de febrero pasado quien llam? a Moggi fue el entonces ministro del Interior de Italia, Giuseppe Pisanu. Quer?a una ?ayudita? para el equipo de su ciudad natal, Torres Sassari, que corr?a peligro de descender de la Serie C. D?as despu?s, Torres Sassari gan? de visitante por primera vez en dos a?os y Pisanu, feliz, volvi? a llamar a Moggi el 26 de marzo. ?Necesitamos una manito para evitar riesgos graves?, pidi? otra vez el ministro. ?Dej?melo a m?, respondi? Moggi. El 21 de marzo de 2005 fue el turno de otro ministro de Berlusconi, Domenico Siniscalco, de Econom?a. ?Ci sono Domenico, ciao come sta?, se present? el ministro, como un viejo conocido. ?Oh, Domenico?, lo salud? Moggi, que le pidi? un favor para un amigo. El esc?ndalo, que ya para ese entonces se hab?a adue?ado de las portadas de la prensa, desnud? c?mo se manipulaba al f?tbol en una Italia normalmente poco apegada a la ley, pero mucho m?s tras el gobierno de Berlusconi, que confundi? a la luz del d?a el inter?s p?blico con los negocios privados.

Los ministros Pisanu y Siniscalco ya hab?an dejado sus puestos, tras la victoria electoral de Prodi. Pero el nuevo ministro de Justicia de la era Prodi, Clemente Mastella, anunci? sorpresivamente que ordenar?a a los jueces que frenaran las filtraciones a la prensa de las escuchas a los tel?fonos de Moggi. Al d?a siguiente, lejos de intimidarse, los jueces filtraron a los medios escuchas en las que Moggi hablaba nada menos que con un hijo de Mastella, Clemente, tambi?n representante de jugadores.

?Una obra de arte?

Los jueces tienen en su poder m?s de cien mil grabaciones. Hay para elegir, como hac?a Moggi con los ?rbitros, siempre favorables no s?lo a su Juventus, sino tambi?n a los equipos aliados. Para ello, las conversaciones m?s escandalosas de Moggi son con el vicepresidente de la FIGC, Innocenzo Mazzini, con los designadores de ?rbitros Paolo Bergamo y Pier Luigi Pairetto y con el ?rbitro Massimo De Santis, que era el representante italiano para el Mundial 2006 y ?cerebro? de la organizaci?n entre sus colegas. El 5 de marzo de 2005 Juventus deb?a ganarle s? o s? a Roma en el Estadio Ol?mpico y Moggi, seg?n las cintas interceptadas, no s?lo se garantiz? una terna arbitral a favor, sino que se asegur? tambi?n de que el cuarto ?rbitro del partido, Gabriele Palanca, por las dudas, tuviera activado un tel?fono celular ?por si hace falta cualquier cosa durante el entretiempo?. Juventus deb?a ganar tambi?n otro partido ante Sampdoria. El designador Pairetto, seg?n una cinta del 21 de septiembre de 2004, orden? a Paolo Dondarini, ?rbitro para ese partido: ?tienes que ver inclusive aquello que no existe?. Dondarini respondi?: ?no te decepcionar?. Juventus gan? 3-0 con un penal pol?mico.

Las ayudas implicaban tambi?n amonestar jugadores que en la fecha siguiente no podr?an jugar ante Juventus por suspensi?n, como ocurri? con dos futbolistas del Bologna, cient?ficamente amonestados por el ?rbitro amigo De Santis. Otro ?rbitro, Gianluca Paparesta, os? anular un gol y no sancionar un supuesto penal, perjudicando a Juventus en una derrota 2-1 con Reggina. Moggi lo encerr? dos horas en un vestuario, lo amenaz? dici?ndole que s?lo podr?a volver a dirigir ?en la Legi?n extranjera? y lo oblig? a llamarlo tres d?as despu?s para disculparse. ?El modesto club de Livorno amag? con rebelarse? Otra vez De Santis se encarg? personalmente de expulsarle un jugador a los 20 minutos en una derrota de 6-3 contra Siena, uno de los clubes amigos. ??Has visto? Largamos y rapidito uno afuera?, se jact? De Santis ante Mazzini. ?Como siempre, estuviste espl?ndido, una obra de arte?, le respondi? el vicepresidente de la Federaci?n. Todos le ped?an favores a Moggi. Hasta el presidente de la Federaci?n, Franco Carraro, aparece mencionado en el celular de Moggi pidiendo una ayuda para Lazio, ?un club amigo del sistema?. Y tambi?n Diego Della Valle, castigado con los arbitrajes porque era un duro opositor, recurri? finalmente desesperado al celular de Moggi para evitar el descenso de su Fiorentina, que fue salvada en la ?ltima fecha del campeonato.

La manipulaci?n incluy? a la prensa, que siempre dio trato de rey a Moggi. El que pas? la raya fue Aldo Biscardi, conductor de El Proceso, popular?simo programa de la TV de los lunes en el que se analizaban las jugadas pol?micas del fin de semana. En una conversaci?n Biscardi reclama un reloj lujoso a Moggi, quien aparece en otra cinta en di?logo con Fabio Baldas, el ex ?rbitro encargado de opinar sobre las jugadas pol?micas en el programa de Biscardi. ??El offside es de 50 cent?metros? Bueno, dejalo en 20...?, exigi? Moggi a Baldas sobre un gol que hab?a sido concedido a Juventus en claro fuera de juego. Giorgio Tosatti, otro periodista famoso, reclam? en otra escucha a Moggi que imponga su peso para que Juventus tuviera arbitrajes no perjudiciales en sus partidos de copas europeas. Las escuchas desnudaron tambi?n la complicidad de funcionarios policiales de la Guardia de Finanzas, que avisaban a Moggi sobre los operativos judiciales contra los clubes a cambio de entradas para partidos y juegos de camisetas, adem?s de otros regalos. El control, seg?n lo revelaron otras escuchas, se extend?a al mercado de compra y venta de jugadores. ?Roma no quiere ceder a Juventus al entrenador Fabio Capello y al volante brasile?o Emerson? Su presidente, Franco Sensi, fue asfixiado entonces por la banca amiga de Moggi y termin? cediendo.

?Y la selecci?n italiana? Hasta all? llegaron los tent?culos. Los beneficiados eran los jugadores que aceptaban pasar a ser representados por la firma GEA, propiedad de Alessandro Moggi, hijo de Luciano. GEA ten?a tambi?n entre sus accionistas a otros ?hijos de?: de patrones de clubes; de due?os de banca privada y de entrenadores, como Davide Lippi, v?stago de Marcello Lippi, nada menos que ex DT de Juventus y actual de la selecci?n. ?Si eres bueno y te pasas a GEA, pues entonces las puertas de la selecci?n se te abrir?n m?s f?cilmente?, era el mensaje de GEA, que logr? captar as? a m?s de doscientos jugadores y tambi?n a una lista de veinte entrenadores, en la que aparec?a con el n?mero 17 pap? Lippi, DT de la selecci?n ?azzurra? en este Mundial.

Mani Pulite...

Todo est? en fase de investigaci?n. La justicia deportiva fallar? reci?n antes de fin de junio y la ordinaria podr? demandar a?os hasta que finalicen todas las apelaciones. Pero la filtraci?n de las cintas provoc? un terremoto. Carraro, el presidente de la Federaci?n, un hombre que naci? sentado en los sillones del poder, que ya a sus 22 a?os era presidente de la Federaci?n de Esqu? (el primero de sus diez sillones presidenciales) y que lleg? a ser ministro de Turismo y alcalde de Roma, fue el primero que present? su renuncia. Le sigui? el vice Innocenzo Mazzini y luego el titular de la Oficina de Investigaciones de la Federaci?n, el ex general Italo Pappa.

El Comit? Ol?mpico Italiano (CONI), encargado de todas las Federaciones deportivas, se reuni? con el nuevo gobierno de Prodi y design? como interventor de la FIGC a Guido Rossi, un ex senador del centroizquierda encargado de controlar los mercados burs?tiles. Rossi dej? mudo al mundo del f?tbol cuando en el lugar del renunciante general Pappa design? a Francesco Borrelli, un juez que una d?cada antes hab?a conmovido a Italia investigando la Tangentopoli o Mani Pulite, el proceso que desnud? la corrupci?n de pol?ticos y empresarios en Italia. Borrelli, que apenas fue una vez a una cancha de f?tbol (Argentina-Camer?n en la inauguraci?n del Mundial de Italia 90) y que disfrutaba de su jubilaci?n yendo a escuchar ?pera en La Scala, de Mil?n, acept? de inmediato. ?No sabe nada de f?tbol?, cuestionaron sus cr?ticos. ?Pero s? sabe de delitos?, replicaron sus defensores. El que puso el grito en el cielo fue Berlusconi. ?Los comunistas se adue?aron del gobierno y ahora tambi?n quieren adue?arse del f?tbol?, dijo a sus ?ntimos. Su mano derecha en el club Milan, Adriano Galliani, tambi?n presidente de la Liga de f?tbol (que agrupa a todos los clubes de Series A y B), cre?a llegada su hora, porque tambi?n ?l es uno de los hombres del viejo sistema corrupto. ?Pero Berlusconi me orden? que debo resistir?, confes? a la prensa.

En cuanto a Lippi, el entrenador que lleg? a la selecci?n gracias a los ?xitos de dudosa legitimidad que obtuvo con Juventus, el DT amigo de Moggi, el DT del hijo representante de jugadores, declar? ante la justicia y fue autorizado a seguir en su cargo, ?aunque tengamos que taparnos las narices?, como dijo Gianni Mura en las p?ginas del diario La Repubblica. Tambi?n fue autorizado Gianluigi Buffon, arquero de Juventus y de la selecci?n, uno de los mejores del mundo. Para agravar aun m?s el esc?ndalo, la justicia cit? a Buffon para que aclarara su participaci?n en apuestas deportivas, en las que perdi? m?s de dos millones de euros. Buffon sali? un d?a a la cancha portando en la camiseta la leyenda fascista Boia chi molla (algo as? como ojo al que se rinde), que seg?n dijo, us? inocentemente para arengar a sus compa?eros de equipo. Otra vez sali? a la cancha con el n?mero 88 (que alude a la simbolog?a nazi), pero que ?l dijo utilizar para jactarse de que ten?a ?cuatro huevos?. Adem?s del ?ingenuo? Buffon, tambi?n fue confirmado para este Mundial el defensor de Juventus y capit?n de la selecci?n, Fabio Cannavaro, implicado en las escuchas de Moggi para forzar su salida del club Internazionale. Hace unos meses Cannavaro apareci? en un video casero inyect?ndose jeringas en pleno vestuario. ?Moggi hizo lo que hac?an todos?, intent? justificar Cannavaro. El interventor de la FIGC lo oblig? a que hiciera una rectificaci?n p?blica, bajo pena de quitarle su cargo de capit?n.

Un problema generalizado

El mundo del f?tbol italiano no se siente en falta, acaso porque cre?a que su ilegalidad estaba legalizada. Quiz? un ?xito en el Mundial haga que todo quede superado? Pero su conducci?n, y esto ya es un hecho, debi? renunciar en masa a s?lo semanas del inicio del Mundial. ?Es el mayor esc?ndalo en la historia del f?tbol. Yo cre?a que s?lo en Africa era posible algo as?, se escandaliz? Joseph Blatter, presidente de la FIFA. Blatter sabe que no es as?. Que los mayores esc?ndalos de corrupci?n del f?tbol en el ?ltimo a?o se produjeron en Brasil, Alemania e Italia, los tres pa?ses con mayor cantidad de t?tulos mundiales. Y que en otros pa?ses tambi?n campeones, como Argentina, podr?a estallar un esc?ndalo similar si alg?n d?a se escucharan las conversaciones telef?nicas de Julio Grondona, el hombre que lleva 27 a?os en el sill?n de la Asociaci?n de F?tbol Argentino (AFA) y que sobrevivi? a cuatro presidentes de facto y ocho democr?ticos, a m?s de ochenta muertes en las canchas, a medio centenar de allanamientos judiciales, a ocho huelgas de jugadores y a m?s de cuarenta casos de doping. Grondona es vicepresidente primero de Blatter en la FIFA y su nombre ocupa varias p?ginas del libro Foul, del periodista ingl?s Andrew Jennings (2).

El libro, unas 500 p?ginas en 30 cap?tulos que desnudan graves hechos de corrupci?n en la FIFA, fue lanzado el mes pasado en Gran Breta?a, pero a?n no encuentra editor en Alemania. Nadie quiere afectar los negocios de la FIFA durante el Mundial.

El f?tbol sufre hechos de corrupci?n ya hace casi un siglo, con jugadores que aceptaban perder a cambio de prebendas (3). Pero el comportamiento mafioso se fue asentando de la mano del negocio, de la presi?n por ganar, del doping, de los patrocinadores y los representantes, de la televisi?n y de los intereses pol?ticos. El propio f?tbol italiano sobrevivi? a esc?ndalos de doping, pasaportes falsos, balances inflados, clubes quebrados y dirigentes encarcelados y hasta gan? un Mundial, en Espa?a 82, sobornando supuestamente a Camer?n en primera fase y con un goleador como Paolo Rossi amnistiado despu?s de corromperse en apuestas deportivas (4). Pero el esc?ndalo actual arrastr? a su equipo m?s popular y, a la vez, m?s respetado. La Juventus de la familia Agnelli, tambi?n propietaria de la Fiat, simbolizaba ?las tres S?: Simplicit?, Seriet?, Stilo. Pero l?Avoccato Gianni Agnelli y su hermano Humberto murieron y el estilo Moggi se adue?? definitivamente de la escena. Hab?a avanzado antes con el Napoli apa?ando las historias de coca?na de Diego Maradona y de otros jugadores, y la Juventus lo contrat? pese a que ya en el Torino hab?a sido suspendido porque se comprob? que contrataba ?traductoras-acompa?antes? para los ?rbitros europeos destinados a dirigir los partidos del equipo. Juventus llevaba casi nueve temporadas sin t?tulos, pero con Moggi sum? nueve t?tulos en Italia y cuatro en Europa a partir de 1994. Todos sab?an o intu?an que lo hac?a con m?todos sucios. Pero el ?nico que lo denunci? con todas las letras fue un entrenador checo llamado Zdenek Zeman, que primero acus? a la Juventus de Moggi de dopar a sus jugadores. Juventus sobrevivi? el a?o pasado a esa acusaci?n merced a una pol?mica sentencia absolutoria. Pero no ahora, cuando en Italia cambi? el poder pol?tico y la justicia de N?poles reflot? unas escuchas telef?nicas que hab?an sido archivadas un a?o antes por los jueces de Tur?n.

La Vecchia Signora del calcio podr? perder t?tulos, patrocinadores, caer a la B y salirse de la Bolsa. Un desastre. ?La Juventus no ten?a los medios, no ten?a a la televisi?n. Yo no invent? esto. Es m?s, actu? contra el que era el verdadero poder?, se defendi? Moggi llorando ante los jueces, a quienes no mencion? que se estaba refiriendo acaso al Milan de Berlusconi. Por eso, Moggi no entiende por qu? el diario La Gazzetta dello Sport, que hasta hace pocos meses lo trataba con reverencias, como casi todos, bautiz? ahora este esc?ndalo con el nombre de ?Moggioppoli?, como si la ?Ciudad de Moggi? fuera la ?nica responsable de la corrupci?n en el f?tbol de Italia. O en el pa?s. ?El impacto es mayor que el de Tangentopoli, porque aquel era un esc?ndalo del poder. Para la conciencia popular es m?s degradante que tambi?n el calcio est? podrido?, escribi? Gianni Valentini en La Repubblica. ?Tendr?n en la mente estos hechos los centenares de millones de espectadores de la Copa del Mundo?.

1 Il libro nero del calcio, fasc?culo especial de 428 p?ginas de la revista L?Espresso, Roma, 22-5-05. 2 Andrew Jennings, Foul, Harper and Collins, Londres, mayo de 2006. 3 Graham Sharpe, Free the Manchester United One, Robson Books, Londres, 2003 4 Oliviero Beha y Andrea Di Caro, Indagine sul calcio, Bur- Rizzoli, Mil?n, mayo de 2006.

*Periodista. ? LMD ed. Cono Sur
Publicante Pichilemunews @ 20:48
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