Lunes, 07 de agosto de 2006
LOS CHILENOS SER?N ?EL PEOR CUCHILLO? PARA LOS TRABAJADORES DEL MINERAL ?ESCONDIDA? EN LA HUELGA LEGAL QUE PARTI? HOY

Desde hace un mes ?m?s o menos- se ve?a que las negociaciones por mejoras salariales en la mina Escondida ?la mayor mina privada de cobre en el pa?s- no iban a fructificar y, finalmente, los trabajadores votaron ir a la huelga.
Una batalla que no ser? f?cil, sobretodo si est?n los ejecutivos chilenos como contraparte. Y un hecho decidor es el anunciado ?rompimiento? de la huelga con la contrataci?n de obreros ajenos a las faenas habituales.
Pero aparte de este ?truquito? puede suceder cualquier cosa, porque es sabido que EL PEOR CUCHILLO DE LOS TRABAJADORES SON LOS EJECUTIVOS CHILENOS?.
As? es, as? ha sido por siglos y as? seguir? ocurriendo. ?Algui?n tiene alguna duda?
Veamos la historia laboral de este mineral, cuando apenas estaba en fase de exploraci?n y estudios. La primera pelea que se dio en la ESCONDIDA fue por las ?horas extras?.
Cuando se reclamaba, los Jefes chilenos dec?an: ?Tranquilo cabros, en lugar de ello viene el BONO a fin de mes?. Pero a la hora del pago, mes a mes, a?o a a?o, el BONO nunca lleg?.

HISTORIA
El mineral de cobre ?aparte de otros metales como el manganeso, oro, plata, que se va en el ?concentrado?- descubierto en la primera quincena de Marzo del a?o 1981, tuvo sus primeras escaramusas por reivindicasiones salariales, en el curso de 1983, a ra?z de las extensas jornadas de trabajo ?pese a que los respectivos contratos se?alaban una jornada de 8 horas- cada d?a; lleg?ndose en algunos d?as a 10, 12, 14 y m?s horas cuando hab?a que preparar Informes a las comitivas de altos ejecutivos canadienses de la empresa UTAH INC., la propietaria original del yacimiento descubierto.
?pichilemunews? fue testigo directo de aquello, puesto que trabaj? desde el 1? de Octubre del a?o 1981 hasta el 28 de Diciembre de 1983.
En los primeros meses de 1983 el clamor por el pago de HORAS EXTRAS fue, cada vez m?s notorio, a tal punto que la empresa envi? a su gerente de Recursos Humanos a escuchar a sus trabajadores ?administrativos, dibujantes t?cnicos, muestreros (obreros de terreno)- por las demandas que ya eran ?vox populi?.
El gerente escuch? atentamente y tras ello, anunci? que la empresa estaba estudiando el sistema de pago de horas extras. Y a todos los trabajadores ?que crean que la empresa les debe por ese concepto, les recomiendo que lleven por escrito sus demandas a la oficina de Antofagasta, en sus d?as de descando. Ah? se les dar? una soluci?n?.
M?s del 90% de los trabajadores sacaron sus cuentas de horas extras acumuladas. La mayor?a de los trabajadores, de acuerdo al valor de aquella ?poca, ten?an sumas de dinero nada de despreciable. Los cifras m?s modestas alcanzaban a un promedio de 500 mil pesos (a?o 1983), en tanto las cifras mayores sobrepasaban el mill?n de pesos.
Aunque los sueldos de los ?cookies? (cocineros y ayudantes) eran un poco m?s bajos, eran los que detentaban las cifras m?s altas, por cuanto, DEB?AN TRABAJAR DIARIAMENTE JORNADAS de 10 y 12 horas a lo menos.
De todos los trabajadores que reclamaron esas horas extras impagas, quedaron 10 trabajadores que no firmaron la ?propuesta de la empresa?. Sencillamente el valor ofrecido por la empresa, independiente de la cifra adeudada, era IRRISORIO.
Firmar un Finiquito para ?arreglar las horas extras?, significaba renunciar a ellas en el futuro, declarando que la empresa NO ADEUDABA ninguna cifra, por ning?n concepto. Pues bien, diez trabajadores no estuvieron dispuestos a humillarse; pero ello ?a su vez- tuvo como resultado quedar en Lista Negra.
Todos los dem?s trabajadores firmaron por ?las cuatro chauchas? que les ofreci? la empresa.
En tanto, los diez rebeldes demandaron a la empresa UTAH INC. Para ello se contrat? a un abogado que ?cobrar?a sus honorarios siempre y cuando se ganara la demanda?.
Fuimos a un Comparendo entre los demandantes y ejecutivos de la empresa. Pero cuando llegamos al Tribunal, no hab?a ning?n ejecutivo de la empresa y su abogado, tampoco. No obstante, si llevaron a ?trabajadores que s? hab?an firmado y recibido las cuatro chauchas?.
Finalmente el comparendo no se concret?. Y qued? fijado un nuevo comparendo que nunca se produjo.
Estando nueve trabajadores ?de un total de 10 trabajadores demandantes- en terreno, trabajando, mientras el faltante estaba con descando, el 28 de Diciembre de 2003 el Jefe del Campamento de Escondida, nos avis? que tras la jornada de la ma?ana, deb?amos prepararnos para bajar despu?s de almuerzo porque el abogado los necesitaba a las 18 horas en sus oficinas.
A las 14 horas los nueve trabajadores bajamos en un Car All, incluido el chofer que tambi?n era uno de los demandantes.
Minutos antes de las 18 horas, tras sacudirnos de la ?chusca? y quedar m?s presentables entramos a la oficina de nuestro abogado; quien nos recibi? con esta frase: ?Hace poco m?s de 10 minutos que me acaban de informar de la Empresa Minera que ustedes iban a llegar aqu? como a las 18 horas. Y que, desde ese momento los diez demandantes EST?N DESPEDIDOS?.
Y sigui?: ?As? las cosas, tienen dos alternativas: Firman el Finiquito por el sueldo del mes, vacaciones proporcionales, aguinaldo de fin de a?o, m?s un porcentaje X por arreglar el conflicto judicial. O, caso contrario, no firman y no cobran nada hasta que el Juicio termine; pero les advierto que ?ste puede durar a?os. Yo les recomiendo firmar por lo que ofrece la empresa?, nos se?al? nuestro abogado.
Tardaron varios segundos en que uno de nosotros sacara el habla. La verdad es que hab?amos recibido un MASAZO, donde los m?s afectados ?en caso de optar por seguir el Juicio- eramos los sure?os que eran mayor?a.
Seguir el Juicio significaba ?tal como lo hab?a se?alado el abogado- no cobrar nada hasta el t?rmino del Juicio. Era fin de mes, adem?s v?spera de A?o Nuevo, en que todos ten?an planificado viajar para estar con sus respectivas familias.
Por cada uno ?en segundos, que se hac?an eternos- nos cruzaban miles de cosas por la cabeza, aparte de la impotencia por la actitud de la empresa.
Tras cruzar algunas ideas, la mayor?a ?desmoronados an?micamente- estuvo de acuerdo en firmar. Y los que disent?an, tuvieron que allanarse ante esa soluci?n y el negro panorama que se presentaba de no hacerlo.
Con ese acuerdo, el abogado empez? a sacar las cuentas de cada uno y lleg? a la siguiente conclusi?n: ?Ya, a t? te corresponde tanto por esto, tanto por esto otro, total XX, y deducidos mis honorarios, te queda ?..?
El abogado no termin? de hablar y todos expresamos: ?De qu? honorarios est? hablando, si NO GANAMOS EL JUICIO. Acu?rdese de que usted mismo dijo que cobraba si gan?bamos el Juicio?.
?Un momento?, dijo el abogado, y prosigui?: ?Si no quieren firmar, llamo inmediatamente a la empresa y les digo que no aceptan firmar el Finiquito y se atienen a las consecuencias de un ?..?
El nuevo masazo, ahora del abogado, nos dej? m?s indignados; pero finalmente, ante el p?simo escenario, debimos firmar en las condiciones se?aladas.
A?os despu?s, con el advenimiento de la democracia, ese abogado fue nombrado Gobernador. Un premio de la democracia que estaba volviendo con Aylwin a la cabeza, secundado por las eminencias de la justicia social.
Algo m?s, para recordar a ese profesional. En el curso de 1984, me correspondi? ir a las oficinas -en Santiago- a solicitar un papel para poder tener derecho a cobrar Cesant?a en una caja de compensaci?n a la que est?bamos afiliados.
Me identifico y refiero el motivo de mi visita ante la secretaria que me atiende y me dice: ?Espere un momento?.
No pasan muchos minutos y sale el Gerente de Recursos Humanos blandiendo una cassette en su mano, al tiempo que dice: ?As? que t? eres Washington Sald?as, el que le grab? una conversaci?n al gringo Pat Burns. Ah??.
No esper? respuesta, pues acto seguido me se?al?: ?Ni disfrazado de cura vas a entrar alg?n d?a a ESCONDIDA?.
?Se?orita, h?gale el documento a este se?or ?? y se devolvi? a su oficina.

El famoso ?cassette? correspond?a a una copia que los diez trabajadores demandantes le hab?amos entregado a nuestro abogado. Era nuestra ?carta bajo la manga?, donde el Jefe del Campamento RECONOC?A efectivamente las horas extras reclamadas por los trabajadores, aparte de otras consideraciones que avalaban nuestras demandas.
?Qu? ocurri? con esa copia? ?Se le perdi? a nuestro abogado?
Las conclusiones s?quenlas ustedes mismos, amigos cibernautas, amigos lectores.
Creo que por ah?, a?n est? el original de ese cassette.
Publicante Pichilemunews @ 21:58
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