Jueves, 16 de noviembre de 2006
PUERTO EN PICHILEMU: HIST?RICA BIT?CORA DEL ENGA?O

?Es propiamente una obra de ensayo destinado a embarcar sus frutos en ?poca de bonanza, en verano y oto?o. Parece haber elegido el mejor punto de apoyo, siendo tambi?n la direcci?n del muelle la m?s apropiada para resistir los embates del mar?, se?ala en su informe el reputado marino e hidr?grafo de la Armada, Francisco Vidal Gormaz, a la saz?n Capit?n de Corbeta.
Este hab?a sido enviado por el gobierno a estudiar y verificar por segunda vez ?en septiembre de 1885- las obras en construcci?n del muelle en Colchagua. Antes en 1872 el marino hab?a recorrido toda la costa colchaguina, desde la caleta Tum?n hasta el R?o Mataquito, con el prop?sito de conocer las condiciones favorables o no a infraestructura postuaria que en uno y otro lugar se estaba demandando hacer.
Es as? como, basado en aquellos estudios se da inicio ?por iniciativa y financiamiento privado- a la construcci?n del Puerto en Pichilemu, una realidad que concret? el hacendado Daniel Ort?zar Cuevas all? por el a?o 1886, d?ndole categor?a de Puerto menor el decreto supremo firmado por el Presidente Jos? Manuel Balmaceda el 15 de julio del a?o siguiente.
Sin embargo, cinco a?os m?s tarde ordenes gubernamentales ?dadas por el Intendente de Colchagua, Angel Concha- lo redujeron a cenizas.
En efecto, producto de la revoluci?n del a?o 1891, en Marzo, se produjo un trascendental hecho que permiti? en una acci?n concertada ?por las fuerzas golpistas- para que por este Puerto huyeran ?el 10 de Marzo- en el ?Maipo? algunos personajes de la zona y contingente, aparte de alimentos, vacunos, caballares y forraje para los animales, para unirse a la lucha armada que finalmente ganaron. Las fuerzas leales al Presidente, determin? incendiarlo tras la fallida persecusi?n que se inici? luego de ser alertado de la acci?n antigubernamental.
Terminada la revoluci?n y elegido Diputado, Daniel Ort?zar logr? fuera indemnizado por los da?os al Muelle de embarque de diversos productos de sus haciendas y otras aleda?as; no obstante qued? tan mal hecha la reparaci?n que, no pas? mucho tiempo para que el mar desestabilizara la infraestructura. A?os m?s tarde, el a?o 1912, ya abandonado y sin movimiento, fue la propia Municipalidad la que tuvo que llamar a una Licitaci?n para ?desarmar? la mara?a de rieles sueltos y los pocos tablones que quedaban de ?l. Algunos cinco o seis rieles a?n est?n enterrados cercanos a lo que fue el inicio de ese Muelle. De esa tarea se encarg? don Luis Gonz?lez, due?o de una importante fragua.
Esta infraestructura portuaria sirvi? para que de tanto en tanto ?coincidente con elecciones parlamentarias y presidenciales- los pol?ticos sacaran en su discurso ?su m?s f?rrea voluntad de otorgarle un Muelle a Pichilemu y que en justicia se merece? mientras la saliva y verborrea formaban espuma, los pichileminos quedaban subyugados una y otra vez, sin ver jam?s la cristalizaci?n posterior de ese sue?o.
Para ser justos, debemos decir que algunos pol?ticos se preocuparon de que, al menos se hicieran estudios con tal prop?sito. Pero generalmente ocurr?a cuando las autoridades locales le hinchaban las ?., mejor dicho le recordaban sus promesas a aquellos pol?ticos electos.

BIT?CORA DEL ENGA?O
Posteriormente, a trav?s de la historia, hay registrados varios estudios realizado, como una forma de hacer realidad la construcci?n de un nuevo Muelle. Y si no fuera por la enfermiza costumbre de mentir de unos cuantos pol?ticos, ya no tendr?amos playa, sino un Muelle tras otro.
Y aunque aparezca un ataque gratuito a los pol?ticos y funcionarios gubernamentales, era el ?discurso recurrente? para captar la simpat?a de los votantes en cada elecci?n parlamentaria y presidenciales: donde su principal raz?n de su gesti?n en el Parlamento ser?a hacer justicia a Pichilemu, pidiendo a las autoridades la construcci?n de un muelle.

A?O 1912
No obstante, tambi?n hay que decirlo, se hicieron estudios en diferentes a?os, quiz?s como una forma de ?taparle la boca? a los impacientes. Es as? como en el a?o 1912, en el gobierno de Ram?n Barros Luco se encarga al Ingeniero Higinio Gonz?lez los estudios para construir un Puerto en la bah?a de Pichilemu.
Producto de ello, se public? una breve rese?a descriptiva del proyecto, como asimismo un estudio econ?mico que inclu?a el tr?fico estimado y su movimiento comercial, con un plano general.
En resumen, ?ste propon?a la construcci?n de un muelle de mil metros de longitud, dispuesto en forma de brazo a partir de La Puntilla de Ort?zar, considerada la m?s abrigada de la rada; haciendo un codo hacia el norte, terminando a una profundidad de 15 metros.
Su costo en moneda de la ?poca eran $8.000.000= y la renta anual era de $896.770= como producci?n m?nima.

A?O 1927
En el primer per?odo ejercido por el Presidente Carlos Ib??ez del Campo, un estudio realizado por el Director de Puentes Rub?n D?vila Izquierdo, fue autorizada una inversi?n de $500.000= para iniciar la primera etapa de los trabajos. No obstante la mala situaci?n econ?mica del pa?s impidi? que las obras fueron iniciadas.

A?O 1938
Lo mismo ocurri? en la Presidencia del Presidente Pedro Aguirre Cerda, quien prometi? a una Comisi?n de Vecinos y Parlamentarios que solicitaban la construcci?n, disponi?ndose ordenar dicha ejecuci?n de acuerdo a los estudios de D?vila Izquierdo, sin embargo el Presidente Aguirre Cerda muri? antes de concluir con su per?odo.

A?O 1945
El Presidente Juan Antonio R?os ?el ?ltimo de los gobernantes de la saga radical- en un discurso pronunciado en San Fernando, lo ofreci? a la provincia de Colchagua.
Es as? como, el Ministro de Obras P?blicas Ernesto Merino Segura orden? hacer otros estudios y en esa fecha se calcul? el costo en $ 6.000.000=, los que en cierta oportunidad en una distribuci?n de fondos, fueron destinados para el muelle de Pichilemu, pero as? y todo ?una vez m?s- nada logr? concretarse.

A?O 1950
El gobernador del Departamento de Santa Cruz Luis Jaques Escobar ?en una visita al balneario, en el mes de Agosto- en una reuni?n con los vecinos al darles respuesta a esa inquietud por un muelle pesquero, manifest? que ello pasaba por que ?el financiamiento de la obra lo debe prometer la misma zona interesada aceptando un impuesto especial sobre la producci?n de la sal que se produce en las salinas?.
A principios del a?o siguiente ?el 7 de Enero- el Ministro de Obras P?blicas, Ernesto Merino Segura acompa?ado de parlamentarios y autoridades de la provincia , en una visita al balneario, expres? en un discurso ?reunido con la comunidad local en el Hotel Ross- que ?hab?a dispuesto se hicieran los estudios definitivos y completos sobre el muelle pesquero y sobre su conveniencia y necesidad?, agregando que ?si esos estudios son favorables, ordenar? su construcci?n este mismo a?o?. Sin embargo, acto seguido advert?a al manifestar que ?adem?s del estudio f?sico del muelle; largo, ancho y alto, har? estudiar en forma definitiva las posibilidades del progreso que significar?a su construcci?n para la comuna y provincia, la conveniencia de la obra mirada desde el punto de vista social y econ?mico?, y que ?previa una estad?stica de los capitales que podr?an reunirse para explotar las industrias derivadas de la pesca, resolver?a la construcci?n?.
En ese orden, el Director de Puertos, Eduardo Santander al concluir una observaci?n general que se hizo en 12 kil?metros de la costa, determin? que no exist?a en ning?n punto apropiado para la construcci?n de un muelle pesquero. Aparte de otras consideraciones largas de enumerar que no hac?an aconsejable su construcci?n.

A?O 1955
Pese a todo, animado por las permanentes promesas pol?ticas, por iniciativa parlamentaria, el a?o 1955 se establece ?por Ley de la Rep?blica- un impuesto de car?cter general a la sal que se produce en el pa?s y un impuesto adicional sobre los bienes de ra?ces de car?cter regional para la construcci?n de caminos y de un muelle pesquero para Pichilemu.
Establec?a dicha ley, que en las comunas de Pichilemu y Paredones se construir?a un camino pavimentado al lado de la playa, desde Pichilemu y a La Villa, un Puente sobre la laguna de C?huil en el lugar denominado La Puerta. Asimismo, un camino de Paredones a Boyeruca y otro de Paredones a El Quillay y a La Villa.
Con los recursos que se recaudaron ?dice una publicaci?n de los a?os ?70- que con el 50% del impuesto de esta ley, solo se ha construido a la fecha parte del camino pavimentado desde San Fernando hasta el sector de Lihueimo.

A?o 1962
En la presidencia de Jorge Alessandri Rodr?guez se promulga la Ley 14.856, publicada en el Diario oficial N? 25.259, del 4 de Junio de 1962, donde se destinaban fondos para la pavimentaci?n del camino San Fernando a Pichilemu, como tambi?n para la construcci?n de un muelle pesquero en Pichilemu, como tambi?n para dotaci?n y adquisici?n de elementos de pesca e instalaciones necesarias para operarlo; pero previniendo que ?en su defecto? para el mejoramiento del camino de C?huil a Pichilemu.

A?O 1970
Al asumir el gobierno del Presidente Salvador Allende Gossens nacen nuevas esperanzas en la comunidad pichilemina.
Se plantea la inquietud y muy luego, tras un estudio, en Enero de 1971, un informe de la Misi?n Francesa en Am?rica Latina, se?ala en sus conclusiones lo siguiente: La ?nica ubicaci?n conveniente para una construcci?n modesta ?muelle chico o rampa- es la parte este de La Puntilla, que se encuentra encerrada por una barrera pr?cticamente infranqueable. Barrera formada por arrastre de sedimentos del sur, que impide toda salida o entrada a cualquiera embarcaci?n la mayor parte del a?o.
Al a?o siguiente, Abril de 1972 -recogi?ndose la recomendaci?n se?aladas en el estudio indicado, en orden de hacer un estudio m?s acucioso- se comisiona a un nuevo profesional. Al informar un mes despu?s sobre el estudio, en el que cont? con la colaboraci?n entusiasta de los pescadores locales, el Peri?dico ?PICHILEMU? ?que tuvo acceso al documento- resume:
En el Punto 1), expresa que ?primeramente, se debe indicar la situaci?n social del Sindicato de Pescadores, Mariscadores y Buzos de Pichilemu y C?huil; se?alando las condiciones adversas en que realizan sus labores de pesca artesanal, las que desempe?an en condiciones casi primitivas.
En el Punto 2) se?ala que ?la costa visitada presenta las mismas condiciones desde Bucalemu hasta m?s al norte de Pichilemu, siendo su principal caracter?stica el embancamiento que afecta a todo el litoral?.
En sus conclusiones, el informe dice: ?La obra sugerida por los pescadores de Pichilemu en La Puntilla, no se hace aconsejable por los siguientes motivos:
La construcci?n de una obra de abrigo en La Puntilla, Pichilemu, tender?a a acelerar el proceso de embancamiento, elimin?ndose de ese modo la actual poza que piensa ocuparse en la instalaci?n de un embarcadero.
Este es en parte, el ?ltimo estudio realizado, respecto a la posibilidad de una obra portuaria en la zona. Y que como ya mencionamos, apareci? en el Peri?dico ?Pichilemu?, en su edici?n N? 23, del 11 de Julio de 1987.

A?o 1980
Durante el gobierno militar, un marino jubilado relacionado con Pichilemu ?Pablo Ayala Ravest- envi? una carta al Presidente Augusto Pinochet solicitando se realice un estudio para establecer un Muelle en Pichilemu, a fin de servir a las faenas de pesca de los ?hombres de mar?.
La respuesta -que conocimos- lleg? varios meses despu?s. Ven?a firmada por el funcionario del gobierno de Pinochet, actual senador Jovino Novoa, e integrante de la Subsecretar?a de Gobierno.
Dec?a en su parte medular, que ?hechos los c?lculos de una peque?a infraestructura portuaria, como la que se plantea, requiere de recursos que hay que conseguir con el sector privado?; no dando la posibilidad de abrigar esperanzas de inversi?n estatal.
El a?o 1987, el peri?dico ?Pichilemu? informaba de la visita del Subdirector de la Direcci?n de Obras Portuarias, Miguel Valenzuela, quien se reuni? con Sindicatos de Pescadores de Pichilemu y Bucalemu (Paredones).
En sus palabras, inform? que esa Direcci?n estaba realizando el estudio de construcciones portuarias menores, como lo son Caletas, en todo el pa?s; prioriz?ndose las que tengan m?s ventajas, en cada regi?n. Agregando que en la regi?n se realizar?n estudios en Navidad, Pichilemu y Paredones, a fin de establecer cu?l es el lugar m?s apto para una caleta pesquera que cuente con espacio suficiente para emplazar construcciones anexas, como galpones, plantas de fr?o, etc?tera.
?Se hicieron tales estudios, en nuestra regi?n? Al parecer no, pues ninguna de las comunas tuvo una Caleta, como las que hoy ostentan, y que se construyeron varios a?os despu?s, ya en los gobiernos democr?ticos.

EDITORIAL
No es por nada, pero aunque el resultado era previsible, transcribimos el certero Editorial aparecido en la edici?n del N? 23, del peri?dico ?PICHILEMU?, del d?a 11 de Julio de 1987, el que dice lo siguiente:
??Qu? grado de certeza o fundamento hay para que Pichilemu, Matanzas o Bucalemu y particularmente el gremio de los ?hombres de mar? piensen que la posibilidad de construcci?n de infraestructura portuaria, se concrete?
?Es qu? hoy, hay m?s posibilidades que esa aspiraci?n ?ya centenaria- se pueda realizar porque hay disposici?n de buena voluntad, anunciada recientemente, para llevar adelante una obra de ese tipo, siempre y cuando los estudios que se realizar?n, o est?n realiz?ndose ya de acuerdo a lo se?alado hace unos d?as, den resultados satisfactorios y as? se disponga?
C?mo nos gustar?a estar rebosante de optimismo, trasmitirlo y regalarlo. Mas, los hechos a trav?s de la historia, tambi?n centenaria, nos dicen que debemos ser, no pesimistas, sino cautos, mantener los ?pies sobre la tierra? y no dar por hecho la ?posibilidad anunciada?, como tantas veces hemos cre?do tan f?cilmente y, por ello, tan r?pidamente vueltos a la realidad.
No se crea que queremos restarle importancia a los anunciados estudios. ?No!, no se trata de eso. Simplemente queremos mantener, o intentar, (mantener) a los ?hombres de mar? con los ojos bien abiertos. Que no se deslumbren; pues razones hay muchas, primero, que la naturaleza en m?s de cien a?os ?como lo se?alan varios estudios de nuestro litoral- no ha variado. Exactamente. No ha variado.
En efecto, todas las conclusiones a que han llegado los encargados de hacer los estudios, cada vez que ?stos se llevaron a cabo, concluyen en aspectos id?nticos, con los resultados que es f?cil advertir: desilusionados, desencantados m?s de una vez; aparte de las promesas politiqueras repetidas igualmente tantas veces ...
Por eso, hay que esperar, con harta paciencia. Incluso ni acordarse de que se est? estudiando. Es lo mejor. Olvidarse y ser remecido, luego, con una sorpresa agradable o la rutinaria frustraci?n.
?As? es!, pues mostrar un optimismo que no se justifica, es sencillamente crear una vez m?s falsas expectativas, las que en este tiempo sin duda dejar?an m?s perjudicados de lo que realmente se puede pensar.
?La experiencia ense?a! Tal vez tarda en asimilarse; pero llega un momento en que emerge: Es a la hora de la verdad?.

A?o 1990
En los primeros a?os de la d?cada del ?90, y ya en democracia, el inter?s de construir infraestructura portuaria surge del sector privado. Es el empresario Francisco Javier Err?zuriz Talavera quien inicia los estudios para un Puerto Mecanizado en Pichilemu,
Sin embargo, tras exponerlo a las autoridades y organizaciones de la comuna encuentra oposici?n, por cuanto ?seg?n las caracter?sticas y modo de operaci?n del producto a embarcar: chips- no ofrec?a ninguna seguridad de que no se produjera contaminaci?n.
Por una parte, el Puerto Mecanizado seg?n los planos, estar?a localizado a solo 1.500 metros al norte; contempl?ndose canchas de acopio de chips, para cargar a barcos de 200 mil toneladas, los cuales llegar?an -uno de ellos- cada tres meses.
Es decir, solo CUATRO BARCOS al a?o, pero llegar?an cargados con ?aguas contaminadas? como lastre.
Estas ?peque?as? consideraciones hicieron que todas las instituciones consultadas dieran un rotundo ?no? como respuesta.
Sin duda, el instalarse el Puerto Mecanizado tra?a una cantidad de mano de obra, dando trabajo a una cantidad imprecisa de pichileminos; pero todos vieron el fantasma de la contaminaci?n, a?n mayor a la existente en la laguna Petrel.
No obstante a todos los estudios y promesas frustradas, la idea sigue latente. Sobre todo, al conocerse las conversaciones de Chile para establecer Tratados de Libre Comercio, varios de los cuales se han ido firmando.
En el caso particular de nuestra regi?n es claro que ?m?s temprano que tarde- los hechos dar?n la raz?n a quienes insisten en la necesidad de que ?ya no solo Pichilemu, sino nuestra regi?n- precisa un Puerto para exportar el COBRE, el ?CIDO SULF?RICO, la FRUTA, los VINOS, y la madera no solo de nuestra regi?n, sino de la VII y VIII Regiones, entre otros productos.
A ello se debe agregar la posibilidad de que, finalmente, las autoridades nacionales, pero particularmente de nuestra regi?n se den cuenta de que es necesario luchar para que se construya un Corredor Bioce?nico, ya por Las Le?as o por Las Damas; permitiendo un flujo mucho m?s expedito desde la hermana Rep?blica de Argentina hacia los puertos chilenos.
Debemos recordar que tanto el ex Senador Nicol?s D?az ?junto a una Corporaci?n de Desarrollo de Rancagua- como la Corporaci?n de Desarrollo de Colchagua han impulsado la posibilidad de construir un Puerto en la Regi?n; pero no fueron capaces de convencer ni a los pichileminos ni a las autoridades regionales, pues la idea a?n no ?prende?.
Un colchaguino de ?tomo y lomo?, que a trav?s de su trabajo estuvo en la Und?cima Regi?n, en la Duod?cima Regi?n y Segunda Regi?n, entre otras, fue una persona que estuvo ligado a grandes proyectos, claves para el desarrollo que se busc? con ellos. Varios art?culos de prensa de diversas ?pocas dan cuenta de ello.
Me refiero a don Ismael Parga Espinosa, un hombre octogenario con m?s vitalidad y entusiasmo que muchos.
Lo conoc? en una Sesi?n del Concejo Municipal de Pichilemu, durante el verano de 1999, cuando apareci? para conocer la respuesta del alcalde Jorge Vargas sobre su idea ?planteada a la autoridad comunal, en Isla de Pascua, en que coincidieron en un viaje a la isla- de plantear y luchar ante las autoridades para que Pichilemu tuviera un Puerto, trayendo desarrollo y crecimiento para todos sus habitantes, la provincia y regi?n.
Su planteamiento estaba sustentado por varios estudios preliminares ?hechos por ?l- sobre las ventajas comparativas que presentaba en cuanto a las distancias y costo menor en los fletes para llegar a Pichilemu, ya por Carretera o por Ferrocarril, donde la idea era, paralelamente, activar este servicio.
Don Ismael Parga contemplaba en sus estudios la necesidad, incluso, de construir un desv?o desde las ex Estaciones de Alcones o Cardonal hacia la altura de Pailimo, llegando al Puerto que, seg?n ?l, deb?a estar situado a unos 15 ? 20 kilometros al norte de Pichilemu.
Debemos decir que el alcalde Vargas no ten?a ninguna respuesta sobre el tema, por cuanto la informaci?n enviada por ?ste, el edil no la hab?a entregado al Concejo. Quiz?s adivinando lo que suceder?a, don Ismael lleg? con un set de informaci?n para cada Concejal.
Quien m?s atenci?n le prest? al colchaguino so?ador fue el suscrito ?en su calidad de Concejal- y por tanto en una sesi?n posterior, recogi? los argumentos de don Ismael Parga y logr? que el Concejo Municipal aprobara el env?o de un documento a la Direcci?n de Obras Portuarias, del MOP, solicitando un Estudio de Factibilidad de un Puerto en la comuna de Pichilemu.
Se envi? la nota con el argumento correspondiente, recibi?ndose como respuesta que dicho estudio deb?a solicitarse a nivel de regi?n.
Ante esa respuesta, se acord? el env?o de la nota al Presidente del Gobierno Regional, con copia al Director Regional de Obras Portuarias; pero no hubo respuesta, al menos hasta el a?o 2004 en que terminamos nuestra gesti?n en el interior del Concejo Municipal.
Lo concreto, que se sepa, es que no se ha realizado ning?n estudio al respecto.
Debemos se?alar que en la nota municipal ?redactada por el suscrito y firmada por el Alcalde- se indicaba qu? recursos de factibilidad podr?an conseguirse, tambi?n, con la Divisi?n de El Teniente, CODELCO, por cuanto siendo ellos beneficiados con un Puerto para el embarque de Cobre y ?cido Sulf?rico, ello era posible, sobre todo si CODELCO hab?a colaborado con los estudios de factibilidad del Mega Puerto de Mejillones.
El caso es que ello no ha avanzado y no se conoce que en el Concejo Municipal actual alguien est? impulsando o est? preocupado de ello.
Lo cierto que esto tiene asidero y fundamentos realistas en cuanto a las ventajas comparativas en cuanto al ahorro en transporte para llegar a un eventual Puerto como el planteado al norte de Pichilemu.
Mientras estuvimos siendo parte del Concejo, recibimos varias veces el llamado de don Ismael Parga Espinoza, desde Antofagasta, donde resid?a tras jubilar en esa ciudad. Asimismo, Sobres con m?s informaci?n, como de otras gestiones que estaba realizando para otras comunas.
Hace bastante tiempo que no sabemos nada de ?l. Quiz?s ya no est?. Era octogenario, no obstante era envidiable su entusiasmo y vitalidad.
Su iniciativa a?n permanece tirada sobre la ?sorda? mesa regional.
Finalmente, queremos formular una pregunta: ?Se justifican o no las aprensiones en torno a las conclusiones de una reciente mesa entre el Mop, pescadores y de empresarios tur?sticos de la regi?n?
Hay bastantes argumentos solo en este ?mbito. Y muchos m?s en otros, que ya iremos devel?ndolos.
Y como ser? f?cil concluir: el Fisco ha gastado varios millones de pesos en el tiempo, en Estudios y en Vi?ticos.
Publicante Pichilemunews @ 11:19
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