lunes, 05 de febrero de 2007
VIOLETA PARRA Y LA RELACIÓN CON UN ARTISTA PICHILEMINO A 40 AÑOS DE SU MUERTE

Hoy se cumplieron 40 años que nos dejó la folclorista Violeta Parra Sandoval, a la temprana edad de 49 años, cuando aún tenía mucho que dar; pero ella (¿o el corazón?) tomó la drástica decisión de partir antes.
En efecto, sin anunciarlo -como ya una vez le había respondido a una de sus hijas- se quitó la vida, disparándose un tiro en la sien. Ocurrió en la tarde del día 5 de Febrero de 1967, tras llegar de un viaje a Bolivia junto al músico Gilbert Favré, uno de sus amores que no quiso devolverse y prefirió quedarse por esos lares.
Mientras paseaba por la playa, un pichilemino se enteró -como muchos- de esta verdadera tragedia, y quedó "choqueado" y con mil ideas cruzándole en la cabeza por aquel infortunio, donde él sentía una angustia que lo incomodaba.
Así lo cuenta más o menos este pichilemino que hoy vive en Alemania y que hace un rato nos ha autorizado revelar esta parte de su vida y que el escribió en su libro HISTORIA DE LAS CANCIONES DE PICHILEMU, en una edición limitada que solo tenemos algunos.
Se trata del multifacético artista pichilemino, Jorge Aravena Llanca, quien en esos años vivía en Buenos Aires junto a su familia, pero que venía regularmente a Chile y especialmente a este terruño. Ocurre que, meses antes de venirse a pasar unas semanas a Pichilemu visitó la Carpa de Violeta Parra en la comuna de La Reina.
Violeta tenía un viaje a Bolivia, pero no tenía con quién dejar su carpa y -según nos relata Jorge Aravena- él después de conversarlo con Violeta, se quedó a cargo del negocio -que era una Peña- junto a un joven que trabaja allí.
Un día cualquiera -dice Jorge- eché de menos una pistola que tenía Violeta, y atrinqué al muchacho y confesó que él la tenía. Me la devolvió y la dejé donde ella la guardaba.
Pasaron las semanas y Violeta volvió de su viaje a Bolivia. Yo le dí cuenta de las novedades de la Peña y me vine a Pichilemu.
A pocos días de estar en la playa ocurrió la muerte de Violeta Parra.

ESPECULACIONES
Nos imaginamos algunas de las ideas que cruzaron por Jorge Aravena cuando supo que utilizó la misma pistola que él había rescatado.
¿Qué hubiera pasado si Jorge Aravena no se da cuenta de la sustracción del arma?
Se podrían especular muchas cosas, pero dilucidar qué fue hubiera sucedido si Violeta no encuentra su arma guardada donde ella siempre la tenía es imposible. Es como pretender saber qué pasará en un momento más.
¿Venía decidida a poner fin a su vida tras perder al último de sus amores?
¿O fue el fracaso y escaso reconocimiento de su país hacia su trabajo que sí era reconocido en el extranjero?
Porque hay que reconocer que en vida, su labor no fue reconocida en su propio país. Tuvo que morir para que todos sus vastos méritos salieran a la luz.
Es -sin duda- el sino de muchos compatriotas en especial, de muchos artistas que solo después de muertos encuentran la gloria, y que desgraciadamente disfrutan terceras personas.
Publicante Desconocido @ 19:30
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