S?bado, 10 de febrero de 2007
DON ANTONIO DE PETREL NOS MUESTRA LAS PECULIARIDADES DE UNA ARTICULISTA DE LA REVISTA EN VIAJE CON RESPECTO A C?HUIL

Nunca est? dem?s conocer m?s detalles de una localidad costera y lacustre que tiene tanto o m?s historia que Pichilemu mismo. Y ello no es antojadiso, sino algo real, pues mucho antes de que se nombrara el vocablo Pichilemu, la historia consigna el nombre de Cahuil o Caguel -como ayer lo dec?a Don Antonio de Petrel- en diferentes documentos que dan cuenta de ello.
Hoy nuevamente Don Antonio de Petrel nos trae algo que nos habla de C?huil a trav?s de un art?culo que rescata -tambi?n- de la desaparecida Revista En Viaje.
Adelante, dispong?monos a leerlo:

mi?rcoles 7 de febrero de 2007
PECULIARIDADES DE GRACIELA ILLANES A.

A poca distancia de Pichilemu est? Cahuil. Respecto a esta denominaci?n geogr?fica, hay una discrepancia en su pronunciaci?n. En los diccionarios aparece incentuado y los habitantes de la regi?n s?lo le llaman C?huil. Quiz?s qu? llegar? a predominar, si el uso o la t?cnica. Es una aldea y una albufera. Esta se ha formado debido a una laguna sujeta a la acci?n del flujo y reflujo del mar. Una anchura prolongada, sinuosa y honda, de medio kil?metro de ancho, que forma el extremo inferior del r?o Nilahue, es lo que constituye la laguna. En la desembocadura hay una peque?a caleta.

Esta represa de Cahuil es muy rica. No s?lo da la sal en abundancia, Sus m?rgenes abundan en plantas de sosa, que son ?tiles para fabricar jab?n y vidrios y en sus inmediaciones hay caol?n o arcilla, de gran empleo en la porcelana. El conjunto es bastante hermoso: en el centro, la laguna; a ambas m?rgenes, los cuarteles cuadriculados de medida determinada, en los cuales se elabora silenciosamente la sal, y todo entre cerros que resguardan este tesoro de belleza y valor lejano, el mar, con car?cter legendario, meciendo algunas lanchas destinadas a la pesca o a hacer paseos.

Los cuarteles no est?n inmediatamente junto a la laguna; primero est? el corral; all? todav?a ejerce su influjo la marea y en las altas mareas se llena de agua salobre. De aqu? pasa a los cuarteles, que reciben los nombres de cocedor y sancochador. Hay todav?a un tercer lugar sin nombre, en donde el agua dejar encima una capa blanca de sal, o sea donde cuaja. En este ?ltimo se produce la etapa m?s larga, pues el agua est? aqu? sujeta veinticinco d?as despu?s de cuajar.

La faena dura en las salinas de octubre a abril. Empieza con la preparaci?n de la tierra; es necesario endurecer ?sta con el pis?n y luego hacer llegar el agua salobre para obtener la primera cosecha. Una vez preparado el terreno, los salineros caminan sobre "el fuerte" o sobre "los parapetos", arreglando ?stos o mirando el agua aprisionada. Ah? est? para los salineros el ?xito pr?ximo o lejano de su empresa y su ganancia.

El "fuerte" es un muro de mediana altura afirmado por estacas. Cuando sube la marea, azota en las estacas; ?stas permiten entonces la defensa del muro y que permanezca la separaci?n de la laguna y el corral. Los "parapetos" a?slan un cuartel de otro. Con la maceta, sencilla herramienta de madera, se aprisionan los parapetos. Para afianzar ?stos, se aprovecha el barro que suele formarse en los cuarteles.

Los salineros dan al conjunto de cuarteles el nombre de "calle". Las nuevas dan una sal inferior, m?s oscura y gruesa. Esta generalmente la obtienen los compradores locales que viajan en mulas. Desde que se forman los primeros montones de sal, se les ve aparecer. La figura de estos comerciantes tiene relieve especial junto a sus mulas y a su almud, esta es la medida que emplean. Cargan sus d?ciles mulas y se van por los cerros. Pasan la noche donde pueden. Despu?s que han desocupado su tropilla, regresan. Vienen cargados. Traen papas, porotos, trigo, yerba, az?car, en cambio de lo que llevaron. En general, productos de los que los salineros carecen. Nuevamente hacen trueque o venta y as? de ordinario.

La existencia de estos personajes transcurre en un ir y venir. Tambi?n sirven de correos. Enlazan los villorrios y la gente tiene noticias orales o escritas de sus parientes y compadres, merced a sus viajes.

La sal fina es producida en los cuarteles que m?s largo tiempo se han utilizado. Los salineros la llaman "plumilla", es m?s pesada y "hay que sacarla en baldes", dicen. La otra, la gruesa, s?lo la llevan en angarillas.

En el tiempo de cosecha, las salinas de C?huil tienen su aspecto t?pico. Se lo dan especialmente los grandes y blancos montones de sal a cada lado de la laguna y en toda su continuidad. Corto tiempo est?n aqu?, pero esta caracter?stica no desaparece en todo el tiempo se?alado, pues un mont?n se cambia por otro constantemente. La sal es sacada y se guarda en las grandes bodegas de Pichilemu.

Hasta aqu? un fragmento de la extensa cr?nica de do?a Graciela EN VIAJE, interesante y muy observadora, nos cont? todo el proceso de producci?n y de forma amena, conozco otras descripciones, algo densas, m?s adelante les dar? la bibliograf?a para los m?s interesados.
Publicante Pichilemunews @ 0:01
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