Mi?rcoles, 14 de febrero de 2007
TRAGEDIA EN EL D?A DE LOS ENAMORADOS ENLUT? A DOS FAMILIAS HACE 48 A?OS

Cabeza "gacha" do?a Bernarda sacaba mariscos junto a algunos de sus hijos en los roquerios de Infiernillo cuando su labor fue interrumpida por un estruendoso golpe tras o?r acercarse un peque?o avi?n, algo com?n en esa ?poca del a?o. Y como ese sonido era caracter?stico no era ninguna novedad, por tanto sigui? como si nada sacando lapas, potos y cuanto marisco estaba cercano a sus rudas manos producto de ese trabajo.
Sus hijos a unos pocos metros de ah?, m?s curiosos levantaron la vista y vieron como ven?a desde el sur hacia ellos. En tanto el jefe de hogar, buzo a resuello estaba sumergido en ese instante cuando do?a Bernarda no pudo sustraerse.
El fuerte impacto del peque?o avi?n al chocar en el agua y a pocos metros de las "Piedras del Lalo" levant? una gran columna de agua que ella tambi?n alcanz? a ver. Luego, vieron c?mo lentamente se sumerg?a la peque?a aeronave hasta perderse en el mar.
Permanec?an imp?vidos hasta que la madre llam? al mayor de sus hijos, de unos 12 a?os, y le dijo: "Manuelito, vaya lo m?s r?pido que pueda donde los carabineros y les dice lo que pas?, que vengan a prestar auxilio y usted los gu?a hasta ac?. Yo los espero". El ni?o dej? de lado el peque?o "qu??imo" con algunos mariscos, se lav? las manos y sali? de los roquerios, subi? el barranc?n entre medio de los cactus y se dirigi? a la Tenencia de Carabineros.
Esta era la unidad policial que exist?a en Pichilemu y estaba en el edificio municipal que hab?a sido construido en la gesti?n de los alcaldes Sergio Morales Retamal y de la ?nica alcaldesa, Sra. Olga Maturana Espinoza, esposa de quien fuera alcalde en tres ocasiones, don Felipe Iturriaga Esquivel.
Desde el sector donde cay? el avi?n hasta el edificio municipal hab?a una distancia de unos dos kil?metros en l?nea recta, distancia que Manuelito tard? poco m?s de 25 minutos, pues atraves? a lo derecho por los sitios eriazos, la gran mayor?a de ellos.
Jadeante se present? en la guardia de la Tenencia. Ah? un carabinero de guardia lo recibi?.
- ?Qu? te pasa hijo, por qu? vienes tan agitado?
- "Mi mam? me mand? avisar que cay? un avi?n en el mar", respondi? con voz entrecortada por el esfuerzo y sus carrerones que se dio en procura de llegar m?s r?pido.
- ?D?nde, cu?ndo, ...?
- "Hace poco rato, all? en los roquerios de la Piedra del Lalo. Mi mam? dice que vayan ayudar al piloto, ella qued? mirando ..."
- Esp?rate un poco para avisarle a mi Sargento ...

El Sargento Barrera -que le gustaba lucir impecable- estaba pasando un pa?o a sus relucientes botas de montar que poco antes se hab?a cambiado para dar una ronda. Y los caballos estaban listos en la pesebrera que hab?a atr?s del recinto municipal, para mantener a las bestias, el ?nico medio de transporte en ese tiempo.
Sinti? que se acercaba a su oficina el Carabinero de Guardia y le grit? "?qu? pasa Cid?"
- "Un ni?o viene avisar que all? frente a las Piedras del Lalo cay? un avi?n hace un rato ..."
- Dile a Carre?o que suba con los caballos y me acompa?e.
Enseguida el Sargento Barrera se puso el Cinto y su arma de servicio. Tom? su gorra y sali? a esperar su caballo.
- ?C?mo te llamas muchacho? pregunt? al chico que esperaba saber qu? har?an para devolverse con ellos o solo.
- "Manuel", tartamude? ante el recio timbre de voz del polic?a que ten?a fama de en?rgico.
- Bien. T? te ir?s al anca con el carabinero Carre?o y nos indicas d?nde fue. Al tiempo que le daba ?rdenes al carabinero Ra?l Cid. "Av?sele al Alcalde Iturriaga con el carabinero Castro y despu?s van a la Casa de Socorros. Nosotros estaremos all? frente a la Piedra del Lalo.
R?pidamente subieron al ni?o al caballo de Carre?o y emprendieron la marcha, acortando camino por los caminos eriazos de Infiernillo, mientras los veraneantes miraban con curiosidad a los polic?as y el ni?o que les acompa?aba, sin saber qu? pasaba.
Era impensable en esos tiempos en una emisora de radio -como la "Entre Olas"- que enterada de un hecho noticioso o accidente informa inmediatamente de lo ocurrido.
De tanto en tanto hac?an trotar los caballos cuando iban en terrenos eriazos sorteando calles polvorientas, apenas delineadas y muy pocas urbanizadas. Pero en 20 minutos estaban en el lugar de los hechos. Do?a Bernarda permanec?a sentada en una roca y dos hijos m?s al lado, esperaban ver llegar a su hijo y hermano, respectivamente, sin saber qu? pasaba.
El Sargento Barrera y el Carabinero Carre?o desmontaron, bajaron a Manuel y descendieron hacia la zona de roquerios, acerc?ndose a la madre del improvisado gu?a.
- "Se?ora, cu?nteme qu? pas? y qu? ha visto en este rato ...."
- "Cay? un avi?n all?, como unos cincuenta metros m?s adentro de las Piedras del Lalo. Yo no lo vi caer. Solo escuch? el ruido cuando cay? y choc? con el agua. Mis hijos dicen que lo vieron caer. Era de color rojo y rayas blancas y ten?a unas letras y n?meros ... Yo he seguido mirando pero no he visto aparecer nada", inform? Do?a Bernarda.
- "Carre?o, v?yase por la orilla hacia el pueblo y a cuanto mariscador, buzo que encuentre, d?gales lo que ocurri? y que vengan para ayudarnos".
Debemos decir que pese a todos los esfuerzos por "hacer algo" durante el curso del d?a, solo se averigu? qui?nes eran los tripulantes del avi?n: Se trataba del piloto V?ctor Furnaro y el pasajero es Italo Magnolfi Vignolini.

HOTEL "ROSS"
Alfio Magnolfi -due?o del Hotel "Ross" junto a un socio- era hermano de una de las v?ctimas, tras reponerse del duro golpe, fue inmediatamente al lugar de los hechos en cuanto lleg? a sus o?dos de la ca?da del avi?n. El sab?a que el ?nico avi?n que hab?a del d?a anterior era el cual usar?a su hermano. Y en la ma?ana no hab?a llegado otro de ning?n lado. As? que no hab?a dudas que el avi?n que hab?a ca?do al mar era el mismo.
Como a las cuatro de la tarde los buzos y colaboradores locales convinieron en que era imposible buscar el aparato sin tanques de oxigeno. De tal manera que la ?nica opci?n era contratar los servicios de buzos profesionales.
Es por ello que Alfil Magnolfi baj? en su Ford 57 hasta Correos y Tel?grafos para informarle a familiares y ?stos contrataran un barco y buzos profesionales para rescatar los cuerpos de los infortunados.
Al d?a siguiente, en horas de la ma?ana apareci? el buque "Ocean Gifh" a la cuadra de la Playa San Antonio.
El alcalde de Mar de Pichilemu -Teobaldo Liberona- que ya hab?a sido avisado por la Gobernaci?n Mar?tima tom? un bote acompa?ado de "hombres de mar" de Pichilemu y abordaron el buque con el fin de coordinar las faenas de rescate y llegar exactamente al lugar de la tragedia; dirigi?ndose hacia las inmediaciones de la Piedra del Lalo, aproximadamente una milla al sur.
Rafael Carre?o Vargas, Jos? "Casta??n" Flores, Lucho "Pato" Rojas Mu?oz, "Guat?n" Correa, todos avezados hombres de mar pichileminos estuvieron colaborando en las faenas de rescate. Una fotograf?a con aquellos hombres, el alcalde de mar indicado, m?s el capit?n del barco, uno de los due?os de la embarcaci?n y buzos profesionales es la que "pichilemunews" guarda celosamente, para mostrarla m?s adelante.
Al cabo de un d?a de ardua labor el resultado fue frustrante: A m?s de 20 metros de profundidad fue encontrado parte del fuselaje de la avioneta, un Piper, con el cuerpo del piloto amarrado a su cintur?n de seguridad (??), en tanto el asiento del pasajero permanec?a vac?o y el cintur?n desabrochado. El cuerpo del pasajero Italo Magnolfi no fue encontrado jam?s, al menos es lo que se supo oficialmente.
Sin embargo, las especulaciones en torno a si se encontr? o no el cuerpo a?n perdura, pues el malet?n en el cual iba guardado una gran cantidad de dinero y cheques para depositar en un Banco de Santiago, tampoco se encontr?. Por cierto los cheques nunca fueron depositados, lo que era previsible, pues el solo intento de hacerlo significaba una sospecha tremenda.
?Qu? pas? realmente?
Es una respuesta que seguramente no se conocer? nunca. Es lo que hasta ahora ha acontecido a 48 a?os de haber ocurrido este tr?gico accidente, en un d?a como hoy -14 de Febrero- pero del a?o 1959.
A estas alturas, m?s de alg?n cibernauta estar? especulando sobre esta historia. Y tambi?n, quiz?s, pregunt?ndose por qu? el nombre de las "Piedras del Lalo".
Eso ser? parte de otra historia y art?culo de la novela que seguimos escribiendo y que alg?n d?a -m?s temprano que tarde- se publicar?.
Y como ya es evidente no era ?sta una tragedia de amor, sino una simple coincidencia. Una coincidencia con el D?a del Amor, el D?a de los Enamorados, a todos los cuales saludamos, haci?ndonos parte de esta conmemoraci?n, pues a?n tenemos coraz?n.
Publicante Pichilemunews @ 0:01
 | Enviar Noticia