Jueves, 19 de abril de 2007
UN PASO CORDILLERANO

Por Jorge Godoy Rojas, Arquitecto Universidad de Chile.

?Se ha fijado que la regi?n de Valpara?so posee un paso cordillerano y es parte ya de un corredor bioce?nico desde tiempos remotos, por la ciudad de Los Andes, sin que ?sta haya logrado el desarrollo y auge que so?amos para nosotros en la ?ltima d?cada? Es un ejemplo concreto y comprobable, para lo cual basta con darse una vuelta por all?. Salvo estaciones de servicio con largos camiones haciendo fila para abastecerse y varios restaurantes de parrilladas en las avenidas de paso por la ciudad, es muy poco lo dem?s existente que no sea atribuible a ingresos por lo relativo a la agricultura o la miner?a de Codelco, de su territorio.?Curioso antecedente?
Nunca tanto, f?jese. Los pasos cordilleranos por su sola existencia, s?lo conducen flujos de energ?a econ?mica transversal por los territorios que los albergan. Pueden ser el equivalente vial de esas gruesas l?neas de alta tensi?n con grandes torres del Sistema Interconectado Central que pasa por el borde urbano oriente de Rancagua, atravesando todo el pa?s. No hay que forjarse falsas expectativas creyendo que cuando lleguemos a ser aceptados entre las conveniencias pol?ticas, para que se nos conceda el deseo de tener nuestro propio paso cordillerano por la varita de virtud de alg?n iluminado benefactor, daremos un salto autom?tico al futuro y al esplendor econ?mico, as? por arte de magia.
Nuestro pa?s posee casi un paso cordillerano por regi?n y las capitales regionales de mayor peso comparativo en la econom?a, no se ganaron esa condici?n solo por tener este portillo monta?oso; lo lograron por c?mo y cu?nto provecho han sido capaces de obtener del aprovechamiento de la energ?a econ?mica que captan. Esta energ?a consiste en el potencial impl?cito en los flujos de personas, carga agr?cola e industrial, mercader?a y sobre todo, negocios que llegan por sus carreteras de acceso, pasan por sus calles y luego salen de largo nuevamente por las carreteras hacia otro destino. Si una ciudad (o mejor dicho, sus ciudadanos) ubicada al otro lado de un paso internacional no es capaz de retener y concentrar algo de esos flujos, cual represa hidroel?ctrica a lo largo de un caudaloso r?o, convirti?ndolos en energ?a comercializable, el flujo seguir? de largo dejando a su paso humedad marginal y la erosi?n correspondiente, hasta que ?ste llegue a un lugar de retenci?n transitoria que sea capaz de agregarle un valor adicional. Esto es lo que ocurre normalmente con los puertos ubicados en cada extremo de los corredores; los necesarios transbordos modales de la carga -del cami?n ? ferrocarril al buque-, generan actividades econ?micas relacionadas y le agregan valor a los bienes en tr?nsito.
Usted me dir? entonces,?si no tenemos un puerto, no ganamos nada con el famoso paso por que hacemos manifestaciones, reclamos por la prensa ? enfrentamos a ministros que parecen mirarnos como a p?rvulos, desde sus altas investiduras?, ?qu? sentido tiene entonces buscar y exigir la materializaci?n de un paso cordillerano que nada de peso aportar?a con su existencia?, ?tendr? raz?n el ministro en mirarnos tan sancionadora y severamente como lo ha hecho, para negar en nuestra cara este aparente capricho regional hasta "unos 20 a?os m?s"? ?Ser? que el paso cordillerano de la regi?n de O?Higgins ser? de una inutilidad tal al pa?s, que un proyecto inveros?mil, que no resiste un an?lisis serio de reales expertos en procesos de transporte, que no tiene "n?meros" efectivos para sustentarse y si tiene enormes problemas de trayectos, de disponibilidad de franjas adecuadas, de galibo de los t?neles y capacidad de convoyes para trasladar camiones completos, de estaciones de cambio y recambio intermodal, de un presupuesto serio respecto del real nivel de inversi?n necesario, de claridad respecto de c?mo va a resolver la casi cuadriculaci?n del volumen actual de carga que se prev? para la pr?xima d?cada sin nuevas inversiones viales a ambos lados a continuaci?n del trasandino, etc., pueda ser mejor?
El problema de c?mo resolver los incrementos de carga que se proyectan para la pr?xima d?cada no es ya de especialistas en ingenier?a vial y/o ferroviaria, que los tenemos y de muy buen nivel en el pa?s, el problema le corresponde en esta etapa a especialistas en el manejo del proceso total de intercambio donde los medios y v?as de circulaci?n son solo una parte del asunto. Y es en estos c?rculos donde el tema del Trasandino parece haber sido visto con m?s sonrisas ir?nicas y de d?nde brota el origen de la mayor parte de la preguntas cuestionadoras del p?rrafo anterior.
Pero vamos a lo que mencionaba sobre el valor que agregan los puertos, siendo que no tenemos uno en la regi?n. Quiero dejar en claro no postulo inversi?n alguna en un puerto propio.
En un trabajo de tesis universitaria, me correspondi? a?os atr?s ser parte de un equipo que analiz? el sistema portuario de la zona central, desde la planificaci?n
territorial, para establecer l?mites territoriales del frente costero de la V regi?n en funci?n del trabajo combinado y complementario de los puertos de San Antonio, Valpara?so y Quintero, como un poli-puerto flexible y especializable. Esto nos llev? a conocer c?mo la din?mica socio-productiva asociada a la actividad portuaria, genera redes poblacionales directa e indirectamente dependientes del sector con efectos sobre grandes zonas geogr?ficas extrarregionales que sirven y son servidas por cada puerto y justifican los altos montos de inversi?n que requieren sus instalaciones. Nuestra regi?n no requiere de un nuevo puerto,por l?gica econ?mica b?sica debe poder operar a trav?s el sistema portuario existente de la zona central, como ha sido hasta ahora.
Entonces, ?c?mo podr?amos agregar valor a los flujos potenciales de energ?a de paso, si se nos llegara a conceder el capricho del paso a baja altura? La respuesta deber?amos darla en conjunto, privados y p?blicos, economistas internacionales, especialistas en los mercados emergentes del Pac?fico y en manejos de demanda del transporte, planificadores territoriales y t?cnicos en medios de carga, antrop?logos y soci?logos capaces de anticipar conductas productivas, operativas y culturales de quienes ser?an los protagonistas de los nuevos desaf?os. Creo que las respuestas deben surgir a partir de entender que debi?ramos prepararnos para descubrir c?mo generar condiciones objetivas que permitan una forma inteligente y atractiva de "cobrar peaje" a los flujos que transiten desde ese paso cordillerano, tanto de ida como de vuelta. Me refiero a un peaje sustantivo, bastante m?s all? de las cazuelas y parrilladas para los turistas y transportistas, que podr?a estar por ejemplo en el inter?s de gestar ac? los centros articuladores de negocios entre los interesados de APEC y los productores-consumidores trasandinos. O ac? los distintos n?cleos operadores de las etapas de fletes, cual barrios c?vicos de ciudades portuarias, donde se comprometan contratos de despachos a los pa?ses de la cuenca del Pac?fico. Ac? con facilidad nuestros ejecutivos podr?n atender y/o visitar a los productores del sur argentino, abri?ndoles las puertas del mar del siglo XXI, para su tr?nsito importaciones-exportaciones.
Para ello hay que prepararse, primero en la convicci?n interna de que esto es posible, luego programando e iniciando acciones para su consecuci?n gradual.
El valor que agrega un puerto no se genera en el mero movimiento de las gr?as; es el empleo y los ingresos que dejan los procesos intermedios, para que lleguen a operar esas gr?as del muelle.
Tambi?n debi?ramos empezar a preparar alguna forma de estructura territorial enfocada a los efectos de esos flujos; una ciudad y su intercomuna preparada para resolver solo sus propios problemas, sin un margen abierto a los potenciales futuros por lo que sus propios ciudadanos dicen luchar, puede quedar sin oportunidades disponibles a tiempo, si se logra ganar la batalla. En ese caso, al aparecer los intereses sin encontrar pronta respuesta local, las soluciones se buscan donde se resuelvan m?s r?pido y luego tienden a permanecer all?. Las respuestas tard?as solo reflejar?n que ya "pas? la vieja".
Tengo la convicci?n desde hace m?s de 1 d?cada de la bondades a Nivel-Pa?s de nuestro Paso Cortaderal, mal llamado hoy "Las Le?as", ya que no pasar?a por ese r?o cordillerano, pero he visto que algo m?s que la mala suerte ? la falsa "ausencia de estudios serios" han frenado en forma contumaz su nacimiento. Quiz? haya contribuido a ello un error estrat?gico al presentarlo, impulsarlo y defenderlo como un tema propio de una regi?n, que parece querer arrebatarle a otra su exclusividad de tr?fico interandino y por tanto su nivel de actividad portuaria, sector principal de esa econom?a regional, siendo que la afectada nos dobla pol?ticamente en electores y alcance parlamentario. Los gobiernos no arriesgan su poder as?.
Curiosamente, fue el mismo actual ministro de Hacienda quien destac? la importancia-Pais del proyecto en el Sal?n O?Higgins de Rancagua, en su visita de Octubre 2005, durante la campa?a presidencial.
Cuando el problema a nivel nacional, son los enormes montos que se pierden anualmente por las suspensiones de tr?fico por el Paso Libertadores, cuyos efectos se sienten principalmente en la actividad portuaria, propongo reenfocar la soluci?n del Paso Cortaderal como una alianza entre ambas regiones, en la que la nuestro paso a baja altura permitir? la continuidad plena anual del puerto de Valpara?so. El Paso, impulsado en conjunto por ambas regiones estimo que podr?a ser as?, imparable.
Publicante Pichilemunews @ 10:33
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