S?bado, 09 de junio de 2007
PICHILEMU RESPIRA UN H?LITO NUEVO EN ESPERA DE TIEMPOS MEJORES

Son muchas las reflexiones e ideas que se entrecruzan tras el jueves 7 reci?n pasado, luego de conocerse -definitivamente- el fallo de la Corte Suprema, que rechaz? el recurso de Casaci?n de fondo interpuesto por la defensa del alcalde Vargas -por una parte- y que confirm? la sentencia de la Corte de Apelaciones de Rancagua y del tribunal de Pichilemu.
Ello dej? por sentado que el delito por el cual fue encausado el edil pichilemino, ?ste lo cometi? tal como fue denunciado por la vecina de la misma comuna -Lidia Catal?n Gonz?lez- al margen que se concretara o no, pues la ley sanciona la acci?n o intenci?n de cometer el delito, en este caso el de Cohecho, m?s conocido como "coima".
Tanto el Juez de Pichilemu, los ministros de la Corte de Apelaciones llegaron a pleno convencimiento que los dineros solicitados eran para beneficio propio y no como pretendi? probarlo el alcalde Vargas, que eran supuestamente para instituciones pichileminas; lo que qued? descartado cuando en la grabaci?n reproduce el di?logo donde pide dinero.
Se pretendi? darle mayores caracter?sticas de delito a la acci?n de grabar "una conversaci?n en el ?mbito privado" y que ?l (el alcalde) "no la habr?a consentido".
Resulta hasta jocoso esta tesis esgrimida por sus defensores.
Es como para que las Nanas que est?n condenadas en este minuto por haber agredido a menores de edad, presenten un recurso ante tama?a osad?a de sus empleadores por haber recurrido a ese forma probatoria de "malos tratos" a sus hijos, como ?nica forma de demostrar ante un Juez, la comisi?n de un delito como del que se trata.
Lo mismo, resulta de los casos en que delincuentes sean detenidos tras ser sorprendidos robando en la v?a p?blica de algunas ciudades que vigilan las calles c?ntricas (o de sectores cr?ticos) en algunas ciudades. Pues ellos -ciudadanos de este pa?s- han visto vulnerados sus derechos y tampoco ellos han autorizado para que "sean filmados por tales c?maras de vigilancia".
Si bien es cierto que tambi?n est? penado por la ley el filmar y/o grabar, ya en cinta de video o cinta magnetof?nica -im?genes y sonido, respectivamente- no es menos cierto que el il?cito se cometi? para probar un delito mayor. Y, por tanto, si lo primero es reprochable, m?s a?n es la comisi?n de un delito mayor que -de otro modo- hubiera sido casi imposible probarlo, toda vez que el imputado mantuvo hasta ?ltimo momento su "total inocencia". Aparte de agregar que aqu? -seg?n ?l- se trataba de perjudicarlo pol?ticamente, atacar su honra, etc?tera, etc?tera.
En tanto, algunos de los integrantes de su equipo de defensores, arguy? "brillantemente y s?lidamente" que al alcalde le "ten?an rabia, envidia", entre otros argumentos.
Estas ?ltimas palabras fueron esgrimidas profusamente por uno de sus defensores. Sin embargo, ese defensor -como otros- desconoc?a por cierto los antecedentes que esos adjetivos o caracter?sticas tienen mucha congruencia con una persona que hacia sus propios iguales ha demostrado actitudes de esa ?ndole y esa persona ha sido, precisamente, su defendido.
As? lo se?ala textualmente el Tribunal Supremo de su partido, en el Punto 6 del P?rrafo V referido a la APLICACI?N DE SANCIONES DISCIPLINARIAS (de la P?gina 11, 12 y 13) contenido en la Causa Disciplinaria Rol 09507 sobre la Comisi?n de Fraude Electoral, cometido en la comuna de La Estrella en el curso del a?o 1995.
En efecto, en el Punto 6, dice: "Respecto al camarada Jorge Vargas: Se ha comprobado que el camarada Vargas ha mentido en su primera declaraci?n ante el Tribunal al sostener que ?l remiti? los resultados de la comuna de La Estrella a los camaradas Nicol?s D?as y Rafael Moreno, hecho que no es efectivo y que desmiente en su segunda declaraci?n, agregando que lo hizo por lealtad a los camaradas antes indicados.
A la vez se ha comprobado que el camarada Vargas fue advertido por el camarada Espinoza, partidario de su candidatura, de la comisi?n de un fraude por parte de los camaradas M.O.V. y N.O.C., que buscaba darlo por ganador. Sin embargo, pese a esto el camarada Vargas crey? o quiso creer en los antecedentes que le proporcionaron Oyarz?n, Osorio, Nu?ez y Garrido.
Esta ultima actitud refleja el grado de conflicto y animosidad que prim? en el esp?ritu del camarada Vargas y que lo hicieron incapaz de ver la realidad.
En consideraci?n a lo anterior, el Tribunal Supremo del Partido Dem?crata Cristiano, acuerda aplicar al camarada Jorge Vargas Gonz?lez, la pena contemplada en la letra d) del Art. 117 del Estatuto del Partido, esto es la suspensi?n de sus derechos de militante por el t?rmino de dos a?os, contado desde la fecha de notificaci?n de la presente resoluci?n".

Tras este episodio en la trayectoria pol?tica de "este servidor p?blico" cabe preguntarse:
?Habr?a ocurrido todo lo que ocurri? de ese momento al presente, si se hubiera cumplido la sanci?n disciplinaria?
Porque habr? de saberse que los jerarcas de su Partido le levantaron la sanci?n para que ?l Sr. Vargas pudiera volver a postularse en las elecciones municipales del a?o 1996.
?Cu?ntas mentiras m?s, cu?ntas acciones reprochables (por decir lo menos), cuestionables, se podr?an haber evitado? Dif?cil decirlo, no obstante no cabe duda de la responsabilidad de aquellos dirigentes, mandamases, que vieron en el Sr. Vargas al ?nico camarada y militante de su Partido para que los representara "tan brillantemente" en el ejercicio de un cargo p?blico.
Cabe tambi?n preguntarse, ?qu? requisitos son los esenciales en un militante para llegar a obtener la confianza de un Partido para que lo represente en las instancias p?blicas de elecci?n popular?
?C?mo prepara un Partido a sus candidatos para que lleguen a representarlo fielmente - de acuerdo a sus postulados, doctrina, estatutos- en cargos p?blicos?
?Es acaso, dej?ndolos que practiquen la confabulaci?n, la mentira, la traici?n a sus propios iguales, quemando Actas de Votaci?n, Votos, se roben urnas electorales, etc?tera, etc?tera?
?Son acaso los Partidos Pol?ticos, las Escuelas, los Colegios o sus propias "universidades" donde forman a sus militantes?
Cabe agregar, que dos personas que aparecen en mencionadas en la investigaci?n sobre el Fraude Electoral cometido el a?o 1995, en contra del militante H?ctor Leiva Polanco (ex Intendente Regional), hoy -aparte del Sr. Jorge Vargas- uno es Alcalde y otro es concejal, en la provincia Cardenal Caro.
No cabe duda, que hay una abierta contradicci?n con las acciones poco santas que se realizan en nuestra provincia que lleva el nombre de un hombre de fe -hijo de campesinos pichileminos que lleg? a ser el Primer Cardenal de la Iglesia Cat?lica chilena- y que, a no mediar actitudes ego?stas internas, quiz?s hubiera sido -tambi?n- el Primer Santo Chileno.

?Saldr? alguna lecci?n de este s?rdido cap?tulo que han sombreado m?s de diez a?os en la vida de una comuna y sus habitantes?
?Har?n un "mea culpa" quienes han estado detr?s de este personaje que durante su gesti?n ha estado involucrado en varios casos reprochables y donde siempre se sostuvo en base a mentiras: Licencias Provisorias de Conducir, Caso Calendarios, Presentaci?n de Testigos Falsos en causa criminal, ....?

FUTURO
?Qu? viene ahora?
Deber?amos suponer que algo mejor; sin embargo qui?n podr?a asegurarlo .....
Muchas situaciones que afectan al municipio, como acciones en desmedro del patrimonio fiscal no tienen la m?s m?nima importancia en el actual Concejo Municipal. Ninguno se ha referido o manifestado su posici?n sobre hechos pasados y recientes.
Si hoy algunas situaciones se est?n resolviendo no han sido, precisamente, por la preocupaci?n personal o el impulso de su gesti?n. ?No!, vienen de un poco m?s atr?s ....
Entonces, en lugar de pensar en que -ojala- sea el mejor, desgraciadamente hay que pensar en que -ojala- sea quien lo haga menos mal.
La actual Ley de Elecciones dej? un vac?o legal que no contempla un claro sistema de c?mo elegir -en esta situaci?n- al reemplazante del Alcalde. No ser? quien result? segundo en la Lista de candidatos a Alcalde de la ?ltima elecci?n municipal, donde los candidatos a alcalde y concejales iba en listas separadas.
A escaso un a?o y meses de que concluya el actual per?odo, ser? Alcalde uno de los actuales concejales, independientemente de cu?ntos votos haya sacado el a?o 2004, sino el que logre simple mayor?a al cabo de dos elecciones seguidas si hay empate, o el concejal m?s votado si persiste el empate.
Publicante Pichilemunews @ 14:13
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