Viernes, 29 de junio de 2007
Transantiago: Paradigma tecnocr?tico

"A pesar de los padecimientos de la poblaci?n, la clase pol?tica insiste en m?s de lo mismo y evade el debate de fondo sobre la responsabilidad del Estado en el transporte p?blico". dice Sara Larra?n, de Chile Sustentable.


Fuente: www.lanacion.cl, 27 de junio de 2007.


La crisis del transporte p?blico de Santiago y el desabastecimiento el?ctrico, motivados en gran medida por la falta de visi?n de Estado y el sesgo economicista de los gobiernos anteriores, han hecho retroceder los proyectos de descontaminaci?n y la calidad de los servicios de utilidad p?blica capitalinos, con consecuencias sobre la salud, el bienestar y la convivencia de los habitantes de la ciudad.


Esas malas decisiones han confinado al Gobierno a un margen de acci?n estrecho, con el subsecuente mayor riesgo de impactos ambientales y socioecon?micos debido a la presi?n por aprobar con rapidez proyectos de inversi?n en materia energ?tica y -en cuanto al transporte- por no asumir el costo pol?tico de sanear lo mal hecho y abandonar el sesgo tecnocr?tico del plan Transantiago, programa con el que la gesti?n anterior -en su fijaci?n por los beneficios privados- da?? la calidad del servicio para los ciudadanos.


A pesar de los padecimientos de la poblaci?n, la clase pol?tica insiste en m?s de lo mismo y evade el debate de fondo sobre la responsabilidad del Estado en el transporte p?blico. As?, la aprobaci?n de 290 millones de d?lares para el plan significa s?lo ganar tiempo en una situaci?n social cr?tica y perpet?a un obtuso enfoque tecnocr?tico, que se ilusiona con resolver una ecuaci?n mala entre utilidades privadas y servicio p?blico. La respuesta salva, por ahora, el alza del pasaje y solventa la compra de nuevos contratos, pero no garantiza mejores recorridos y frecuencias convenientes.


Mientras, los operadores de buses se aprestan a o?r las propuestas del Ministerio de Transportes para rehacer contratos, a fin de ponderar nuevas conveniencias o reclamar indemnizaciones, pero nada vemos sobre una definici?n estatal permanente sobre la materia. ?Por qu? el temor del Estado a la hora de responder por los servicios p?blicos si los est? financiando? ?Es sensato subsidiar de nuevo los fracasos privados sin tomar el control? ?Las autoridades quieren repetir el escandaloso subsidio a la banca privada en crisis hace unas d?cadas, lo que hasta hoy no hemos podido terminar de recuperar?


Tomar el "control p?blico" del transporte y mantener la operaci?n privada era la medida m?s adecuada. Es lo que se usa cuando una empresa est? en apuros y otro actor econ?mico concurre con financiamiento, pero aqu? no fue as?. Este doble est?ndar, avalado por el Gobierno y la Alianza, es lamentable y evidencia nuestro d?ficit democr?tico. Estamos por ver el fruto de esta incoherencia. En la Regi?n Metropolitana ya viven seis millones y medio de habitantes, y la expansi?n urbana contin?a, propiciada por la especulaci?n inmobiliaria. La contaminaci?n tambi?n sube y es cada vez m?s cr?tico mejorar el transporte p?blico.


El Transantiago no ha motivado el uso de la movilizaci?n colectiva, sino que ha multiplicado los viajes en autos nuevos y viejos. Nuestros parlamentarios insisten en financiar esto sin que el Gobierno tenga mayor control econ?mico de la situaci?n. Cabe preguntarse si el Estado asumir? alguna vez el rol que le corresponde en beneficio de las mayor?as que hoy padecen humillaciones o si la capital seguir? convertida en un centro de experimentaci?n de dise?os tecnocr?ticos, financiados con plata de los ?ltimos en ser beneficiados.
Publicante Pichilemunews @ 12:48
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