Mi?rcoles, 04 de julio de 2007
Apogeo y Ocaso del Ramal a Pichilemu.
Por Juan Cornejo Torrealba.

I
En tantas ocasiones vi pasar
un automotor que llegaba a la Estaci?n
Y me preguntaba hasta d?nde iba llegar
aquel tren que pasaba por esta regi?n.
II
Era el a?o 1862 cuando lleg? a San Fernando
una locomotora echando humo y vapor
Provocando en San Fernando
Una gran conmoci?n por el pito de la locomotora a vapor.
III
Esta peque?a empresa se alarg? hasta Curic?
Lo que llev? la idea de un nuevo ramal
Que en 1869 se ejecut?
La construcci?n de la l?nea a Palmilla para el bien y no para el mal de la gente de este ramal.
IV
As? en 1872 naci?
El ramal San Fernando Palmilla
Que a la gente del interior de Colchagua permiti?
Viajar en estas m?quinas felices y legadas como las palomillas.
V
Sin embargo no contentos con Palmilla
Siguieron hasta Alcones
Donde en 1896 la luz de la locomotora Palomilla
Lleg? anunciando prosperidad y gratitud al peque?o pueblo de Alcones.
VI
Ahora el ?nico sue?o que faltaba
Era que el tren se ba?ara en la playa
Su destino finalizaba
En la Estaci?n Pichilemu donde queda la playa.
VII
Era el a?o 1926 cuando la campana anunciaba
Que la locomotora 517 llegaba
A la Estaci?n Pichilemu con orgullo y emoci?n
Con la tecnolog?a y el vapor como en una canci?n.
VIII
As? comienza el ramal San Fernando Pichilemu, a funcionar
Llevando y trayendo gente a la ciudad
Pues con cada pasar
Los coches nos generan una nueva felicidad.
IX
Cuando mi familia viajaba
En Alcones comentaban que en su camino a la playa
Por tres t?neles todos iban a pasar para ir a la playa
Los t?neles La Vi?a, El ?rbol y El Quillay.
X
Eran los mencionados
Siendo El ?rbol en el que gritaban ay
Las mujeres que hab?an sido victimas
De los malintencionados.
XI
El maquinista, el fogonero, el conductor, compa?eros del vapor
Y sus fieles seguidoras
Las blancas palomitas vendedoras del pan hecho con amor
A sus clientes y trabajadores que compraban sin demoras.
XII
En San Fernando pasaban sin descanso
Locomotoras de todo tama?o
Teniendo una casa de m?quinas
Para que las m?quinas tuvieran un peque?o descanso.
XIII
Las hab?a de todos los tipos
Desde las de maniobras hasta las soberbias monta?as
Pero en 1962 todos quedamos con hipo
Cuando llegaron las Diesel y El?ctricas a destruir esa monta?a.
XIV
El ramal a Pichilemu no fue la excepci?n
Pues la llegada de estas m?quinas
Gener? un cambio en la naci?n que sac? los caballos de agua
Que calmaban la sed de las otrora m?quinas a vapor.
XV
En la d?cada de los 70 sucedi? lo peor
El Estado quit? la plata que le daba a esta instituci?n
Provocando la desaparici?n del vapor
Y la crisis en esta empresa de la naci?n.
XVI
Ya ag?nico se cierran los ramales
Incluso el de Pichilemu costero de pasi?n
Generando p?rdidas locales
A excepci?n de Talca a Constituci?n.
XVII
En el 2004 aparece en San Fernando un pitazo
Es la locomotora seiscientos siete
Llamando al jefe de Estaci?n
Que apure a la gente que se ir? en el Tren del Vino a la siguiente Estaci?n.
XVIII
Con el levante de la l?nea
Yo les pregunto a mis padres ?Qu? puedo hacer ante esta macabra idea?
Y ellos me contestan ten fe en el futuro que
Hombres como nosotros crearan ideas en el ramal en ciernes.
XIX
Con estas palabras yo sigo viendo
Toda la historia de EFE
En una noche de viento y lluvia en la casa
Viendo en la tev? el cruzar de una locomotora a vapor
En la felicidad de una copa de licor.
Publicante Pichilemunews @ 13:09
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