Operadores del Transantiago: 'Promesas de Cortázar son imposibles'
Refutan que el sistema pueda tener 6.000 buses y 100 zonas de prepago en septiembre.
Fuente: www.elmercurio.cl, 1 de julio de 2007.
Los operadores afirman que no hay validadores para los nuevos buses. De hecho, para poder poner en marcha las micros "enchuladas" debieron quitar las máquinas a otras que operaban con los dos dispositivos de pago previstos.
Mientras el ministro de Transportes reitera que habrá más buses en la calle en tres meses y niega rotundamente las afirmaciones de los dueños de los buses y del AFT, éstos ponen su experiencia sobre la mesa: las máquinas aún no se encargan al extranjero; y una vez pedidas, tardan al menos seis meses en llegar. A esto se suma que ya no quedan micros amarillas para que salven el sistema y tampoco hay validadores.
No será en septiembre. Tampoco en diciembre.
Los operadores del Transantiago están seguros de que las promesas del "zar" del Transporte, el ministro del ramo René Cortázar (DC), de solucionar este año los problemas de fondo que aquejan al Transantiago, no se cumplirán.
La semana pasada, la autoridad afirmó que para paliar los atochamientos y las largas esperas de los santiaguinos, en dos meses más habrá 6.000 buses circulando, versus los 5.600 que operan en la actualidad, sin contar los 300 "pullman" que realizan servicios expresos.
"Con los contratos actuales tenemos asegurados 6 mil buses para septiembre. Con los contratos renegociados, tendremos al menos 6.400 buses para diciembre", prometió Cortázar la semana pasada en entrevista con "El Mercurio". Pero las afirmaciones del ministro generan profundas dudas entre los dueños de buses, quienes lo rebaten con cifras en mano.
Las pruebas
Los contratos actuales -entre el Gobierno y las empresas de buses- obligan a las compañías a tener en la calle 5.100 micros. Pero hay una flota extra de 500 buses -hoy circulando- que fue producto de un convenio entre el Gobierno y los operadores, firmado en enero de este año.
"El Gobierno, al darse cuenta de que los buses contratados no eran suficientes y ante un pedido de Metro, nos solicitó que incorporáramos más buses bajo la figura de flota complementaria. Recurrimos a los buses enchulados y no estamos obligados por contrato a mantenerlos", cuenta un operador.
Es más. Los operadores coinciden en que la única forma de aumentar su flota es cambiando los contratos, lo que aún no está listo. "Nosotros no vamos a encargar buses nuevos hasta que por contrato nos aseguren cuál es la flota que debemos tener. Las promesas del ministro son imposibles de cumplir", explica el gerente de operaciones de un troncal.
Pero eso no es todo.
Actualmente, no hay más buses amarillos disponibles en el mercado -los que quedan están dados de baja-, y la única manera de completar la cifra que prometió Cortázar es comprando buses nuevos, que demoran entre seis y siete meses en llegar a Chile, pues se encargan al exterior.
Por ejemplo, Transaraucaria adquirió 80 buses en noviembre del año pasado y hasta hoy, siete meses después, sólo ha recibido 30. RedBus vive un panorama similar. Hace tres meses encargó nuevas máquinas y aún no recibe ninguna.
El problema es que hay muy pocos proveedores en la región y el crecimiento de los mercados de Colombia y Venezuela está absorbiendo esa oferta.
Pero el ministro de Transportes, René Cortázar, sostiene su oferta y desmiente a los operadores. "Actualmente hay 5.600 buses inscritos en la Seremi de Transportes, y hay otros 500 que están esperando para inscribirse. Por eso, afirmamos que podremos cumplir con el cronograma que entregamos", recalca. Además, dice, que contaría con las 500 micros nuevas que Buses Metropolitana traerá desde Brasil a más tardar en diciembre para completar la flota de 6.400 máquinas.
Problemas tecnológicos y zonas de prepago
"Tenemos un compromiso del AFT de que próximamente va a equipar alrededor de 6.000 buses y 100 zonas pagas", afirma Cortázar, respecto a la medida anunciada esta semana.
Pero los operadores se apuran en aclarar que eso tampoco será posible, sobre todo por una cuestión de tiempo.
Ello, pues habilitar un bus con la tecnología necesaria para funcionar puede tomar hasta seis meses, que es el tiempo que se demora Siemens en entregar los equipos desde que recibe la orden de compra por parte de Sonda. "El AFT aún no nos encarga nada", aseguran en la empresa tecnológica, donde desconocen que haya "cientos de validadores ya ordenados" como se cree en el Ministerio de Transportes.
De hecho, cuando en enero el ministro Espejo decidió ampliar la flota desde 5.100 a 5.600 buses -gracias a las micros "enchuladas"-, ésta pudo funcionar sólo sacando uno de los dos validadores obligatorios que debía tener cada bus, lo que generó nuevos problemas: esas máquinas quedaron fuera de línea, lo que hasta hoy obliga a la firma operadora -Sonda- a descargar los datos de forma manual.
Problema adicional. Cuando los validadores se llenan de información, dejan de funcionar, y la gente no puede pagar, lo que eleva la evasión que ya es de 40%.
Adicionalmente, si llegara a echarse a perder un cobrador, ya no existiría el otro de respaldo, como lo estableció el proyecto original.
Los operadores agregan que implementar las zonas de prepago tampoco será posible: "Si no hay validadores para los buses, menos habrá para las zonas pagas. Y aún no se han encargado", aseguran fuentes del AFT, quienes dicen estar a la espera del cambio de contrato para emitir las órdenes de compra.
Pese a todo esto, Cortázar insiste en que todo funcionará, y agrega que si no existieran las garantías necesarias, no habría realizado los anuncios.
FERNÁNDEZ & DE CEA ES EL DUEÑO DE VÍA NAUTA: Consultor del Transantiago ahora vende validadores
La consultora Fernández & De Cea creó -en 2003- el diseño original del Transantiago por encargo del Gobierno.
Ahora volvió a asesorar al Ministerio de Transportes y también a alcaldes y operadores para crear una nueva malla de alimentadores.
Pero eso no es todo.
La empresa, ligada a Enrique Fernández -un antiguo amigo del ministro de Transportes, René Cortázar- se convirtió en la nueva firma que compite con Sonda en la operación de validadores.
Según datos oficiales, la administración del sistema tecnológico para los 500 buses "enchulados" que entraron al Transantiago fue entregada a la firma Vía Nauta, que en Dicom aparece como propiedad de Fernández y De Cea.
Pero ésta no es la primera vez que un asesor del Transantiago hace negocios con una falla del sistema.
El padre del ex subsecretario de Transportes, Guillermo Díaz, es uno de los accionistas de Transpalitos, la firma que le arrienda buses amarillos a los operadores del Transantiago.
Enrique Fernández, uno de los accionistas de Fernández y De Cea, es un antiguo conocido de Cortázar. Hace 30 años, ambos estudiaron en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y fueron vecinos en la zona de Westgate. Y precisamente, Cortázar, ahora desde el ministerio de Transportes llamó a la firma para que asesore a la cartera en la modificación del sistema.
Fernández y De Cea participaron en el diseño de las concesiones urbanas, en la planificación de las líneas cuatro y cinco del Metro y, a principios de 2003, entregaron el informe decisivo sobre el trazado y las especificaciones para la implementación de Transantiago. Luego abandonaron el proyecto hasta ahora.