Domingo, 07 de octubre de 2007
A CUARENTA A?OS DE LA MUERTE DE ERNESTO "CHE" GUEVARA EN LA SIERRA BOLIVIANA

Ma?ana 8 de Octubre, se cumplen 40 a?os de la muerte del "Che".
Es muy posible que solo esta breve frase bastar?a para que la mayor?a de los lectores supiera de qui?n estamos hablando. ?S?!, y no solo entre quienes le tienen simpat?a, sino que incluso entre quienes tienen reservas sobre la misi?n que desempe?? en gran parte de su vida, hasta morir en medio de la Sierra boliviana.
Aunque hay algunos criterios dispares en cuanto a la fecha exacta de su muerte, nos sumamos a quienes dan m?s fe al d?a 8 de octubre.
Sin ser un fan?tico de su figura, de su rol, le tengo simpat?a porque ?l -como muchos otros en diversas ?pocas de la historia, en todo el planeta- se la jugaron por sus convicciones -equivocadas o no, seg?n sea quien lo vea- y no trepidaron en ofrendar su vida por causas libertadoras.
Acaso no lo hizo as? nuestro Padre de la Patria, Jos? Miguel Carrera Verdugo, al pelear por Espa?a en tierras it?licas; no lo hizo as? acaso, el mismo en tierras argentinas. No hizo lo mismo, el General argentino Jos? de San Mart?n, ac? en nuestro suelo. Y, posteriormente, con el apoyo de Bernardo O?Higgins encabez? la Escuadra Libertadora en el Per?. Y as?, tantos otros que podemos nombrar.
Pero no queremos extendernos m?s, sino adherirnos al recuerdo de este guerrillero -como lo fue nuestro connacional Manuel Rodr?guez Erdoiza- con dos entrevistas que hemos rescatado desde Internet, donde podremos conocer aspectos y facetas de Ernesto Guevara de la Serna y una galer?a de fotos que hemos preparado.
Adelante ...

ERNESTO GUEVARA: UN GRAN COMBATE CONTRA EL ASMA
Por Iris Armas Padrino

Uno de los grandes combates librados por Ernesto Guevara de la Serna fue, no precisamente con las armas en la mano en un escenario espec?fico, sino contra un mal que lo aquej? desde su ni?ez: el asma.
En ese reto el Che sali? victorioso, porque esa enfermedad no le impidi? practicar deportes, estudiar, combatir en condiciones muy dif?ciles, o realizar labores productivas. Significativa fue la voluntad del Guerrillero Heroico ante ese mal, iniciado a los dos a?os y que pudo haber sido una limitante en su existencia.
Seg?n una an?cdota de su padre, en una oportunidad cont? el temor que sent?a porque el hijo practicara sistem?ticamente el rugby, deporte muy violento y que algunos m?dicos le hab?an advertido el peligro que constitu?a para su vida, puesto que era posible que su coraz?n no resistiera tal carga.
"Trat? de convencer a mi hijo para que desistiese de la pr?ctica de ese deporte y me contest?: Viejo, me gusta el rugby y aunque reviente lo voy a seguir practicando". El asma tampoco fue obst?culo para que el joven Ernesto Guevara emprendiera, solo, un extenso recorrido por distintas provincias de Argentina y despu?s, en uni?n de su amigo Alberto Granados, por varios pa?ses de Am?rica Latina.
Asimismo no result? una limitante para que en 1956 formara parte del grupo de expedicionarios cubanos que retorn? a Cuba, procedente de M?xico, para continuar la lucha contra el r?gimen dictatorial imperante en la Isla.
Una an?cdota del Che afirma que el momento de mayor peligro en su etapa como combatiente revolucionario en la mayor Antilla, fue cuando en un momento determinado la falta de aire le imposibilit? moverse del lugar donde se hallaba en la Sierra Maestra.
"Cuando vi m?s cerca de m? la muerte "escribi? el Che" fue en Oriente, en una loma de la Sierra Maestra; yo estaba al frente de la guerrilla y hostilizaba a S?nchez Mosquera. Vos sab?s que este fue uno de los hombres m?s feroces de aquellos que estaban al servicio del ej?rcito de Fulgencio Batista.
"Cumpliendo una misi?n de atacar y retirarse, cuando quise hacerlo, un tremendo ataque de asma me volte?. Viendo que no pod?a correr, me tir? al suelo y orden? a mi gente que se dispersase y me dejasen solo. Tuve que repetir la orden porque nadie quer?a moverse, pero al final lo hicieron.
"Uno de ellos, un muchacho joven, se escondi? muy cerca de donde yo estaba y sin que yo supiera, esper? para ayudarme... pasaron las horas y tambi?n un par de d?as. Yo ten?a un ataque tan fuerte de asma que cre? entonces morir v?ctima de este.
"Se me hab?a acabado el calmante que echaba en mi vaporizador y estaba pr?cticamente a merced del ataque asm?tico", acot?.
Como se puede apreciar, el asma fue el m?s temprano y sistem?tico de los combates que el Che tuvo que librar. El mal se estrell? ante la determinaci?n de este hombre que supo sobreponerse a esa aparente limitaci?n y encarar la vida con decisi?n y realizaci?n plena.

ENTREVISTA CON MOMARANDU

Calica, el amigo del Che
(Por Facundo Sagardoy)

?Preparate Calica, que nos vamos dentro de un a?o! le dijo Ernesto hace cuarenta y tantos a Carlos Ferrer, el mismo sencillo septuagenario que d?as atr?s present? su libro "De Ernesto al Che, el segundo viaje de Guevara por Latinoam?rica" en Corrientes.
En la oportunidad habl? con momarandu y se refiri? a los inolvidables momentos de su vida junto al m?tico guerrillero argentino-cubano: "bien antiperonistas ?ramos" y "tuve que pasar muerto de miedo y a rastras por debajo de una inmensa piedra para ser su amigo".
"Esa partida tan llena de gente, con algunos lloros intermedios, la mirada extra?a de la gente 'de segunda' que ve?a una profusi?n de ropa buena, de tapados de piel, etc. para despedir a dos "snobs" de apariencia extra?a y cargados de bultos. El nombre del 'ladero' ha cambiado, ahora Alberto se llama 'Calica', pero el viaje es el mismo: dos voluntades dispersas extendi?ndose por Am?rica sin saber precisamente qu? buscan ni cu?l es el norte", escribi? Guevara, sobre Ferrer en su diario de viaje.

Una nueva aventura iniciaba para ambos aquel 7 de julio de 1953 sobre los andenes de Retiro en Buenos Aires. Esperaban el tren General Belgrano que los llevar?a hacia Bolivia en lo que significar?a un aventurero viaje por Latinoam?rica, al final del cual Guevara terminar?a convertido en el Comandante "Che" Guevara y Calica, en el velador primero de la inmortalidad de Ernesto.

Es que Carlos "Calica" Ferrer nacido en Alta Gracia, C?rdoba, el 4 de abril de 1929 conoci? a los 4 a?os a Ernesto Guevara de la Serna, un chico asm?tico que se instal? con su familia en esa localidad serrana a buscar alivio para su mal.

Obligado por su padre, un importante tisi?logo de la zona, a tener contacto con Ernesto, su peque?o paciente hijo del amigo matrimonio Guevara Linch y De la Serna, Calica debi? corresponder afectos con "aquel muchacho inquieto en el que encontr? la m?s fraterna de las amistades".

Actualmente Calica vive en Buenos Aires con su familia y se dedica a estudiar y difundir la figura de Ernesto Guevara.

- ?Recordar de manera seguida a Ernesto, en presentaciones, conferencias, textos, etc. no es caer en una recurrente nostalgia como pasa cuando uno recuerda a los que se fueron?
- Pero es compartida, no es una nostalgia solitaria, sino sentida por todos los que de manera atenta creen en la vida de Ernesto. Por ello, me resulta realmente inspirador llevar al Ernesto m?s all? del mito a quien quiera aprender de ?l, difundir su vida, sus fracasos y sus victorias; verlo humano creo que nos acerca a ?l, que no naci? revolucionario, sino que se hizo en viajes y lecturas de la realidad. - ?Qu? supones signific? ese viaje para Ernesto? - El primer viaje que hizo con Alberto (por Alberto Granado, con quien el Che recorri? por primera vez Am?rica del Sur en motocicleta) fue decisivo de manera espiritual, ideol?gica, Ernesto mismo lo admiti? en sus escritos, donde reconoce que ese viaje lo hab?a cambiado m?s de lo que cre?a, pero el viaje que emprendi? conmigo lo fue de manera concreta. Despu?s de nuestra despedida en Venezuela, en donde supusimos al inicio del viaje nos quedar?amos un tiempo para marchar luego a Par?s y vivirla a lo grande, su vida no tuvo retorno.

- ?C?mo fue el recorrido desde Bolivia?
- Nuestra ruta a partir de ese pa?s apuntaba a Per?, Colombia, y a Ecuador, para llegar finalmente a Venezuela. Nuestra ?ltima parada con el General Belgrano fue en la Quiaca, y desde all? pasamos a Bolivia, un pa?s que ninguno de los dos conoc?amos pero que por decisi?n de Ernesto fue incluido en la hoja de ruta en reemplazo de Chile, que ya hab?a recorrido con Alberto. As? fue que arrancamos por La Paz hasta cruzar por el lago Titicaca, nuestro primer objetivo pues, desde que incluimos a Bolivia en el recorrido, so?amos con encontrar lo que vimos: ese inmenso espejo de agua en las alturas que alberga en su seno a la Isla del Sol y a las hermosas ruinas Incas, una de las espl?ndidas culturas que a Ernesto le faltaba admirar. Luego partimos hacia Puno, Cuzco y Lima, siempre a dedo y con ya escasos recursos. En los viajes viv?amos racionalizando o de la solidaridad de compa?eros de ruta casuales. En las ciudades viv?amos del privilegio que nos otorgaban cartas que llev?bamos recomend?ndonos como buenos invitados y nos hac?an entrar en casas de familia siempre bien recibidos.

- As? fue que fueron recibidos por el ex gobernador tucumano...
- Si Isa?as Nogu?s. ?l en realidad no nos esperaba, lo conocimos en un boliche de La Paz al que a duras penas pude llevar a Ernesto. Finalmente me lo agradeci?. Nogu?s y su hermano, un play boy, nos dieron comida de sobra y alojamiento, pero lo mejor, para m? al menos fueron las minas hermosas que nos presentaron, para Ernesto lo que vino despu?s. Luego nos conectaron con Siles Suazo y Paz Estensoro -ambos l?deres - , porque nosotros les hab?amos manifestado la inquietud. As? fue que conocimos las minas nacionalizadas por los revolucionarios que en ese momento se alzaron al poder en Bolivia.

- Supongo que entrar en contacto con un movimiento de corte revolucionario signific? mucho para ustedes ambos socialistas...
- Como lo digo en este ?ltimo libro que estoy presentando (De Ernesto al Che, el segundo viaje de Guevara por Latinoam?rica) "Bolivia en ese momento era como una mosca blanca en una Am?rica infestada de dictaduras militares y gobiernos autoritarios". Estar en Bolivia signific? para nosotros aire fresco, de ese que tiene aroma a libertad. El MNR - por el Movimiento Nacional Revolucionario- se hab?a alzado e impulsaba pol?ticas de nacionalizaci?n de las minas y reforma agraria, aunque a?n eran muy primitivas. Estar all? en ese momento represent? mucho para nosotros, ver c?mo una organizaci?n socialista, de la cual ?ramos simpatizantes, se alzaba al poder.

- En Argentina en ese momento se viv?a el peronismo...
- Y nosotros bien antiperonistas ?ramos.

"Calica" Ferrer cuenta a Momarandu c?mo junto a la barra universitaria acostumbraban entrar a bares repletos de peronistas y, ya pasados de copas, entonar canciones prosocialistas y directamente antiperonistas. "Pero el broche de oro llegaba cuando ya mal mirados por la mayor?a, uno de nosotros, que generalmente era yo, gritaba a viva voz: ?me cago en Per?n!" Y entre carcajadas y brindis, cuenta, esperaba lo que ineludiblemente se vendr?a: una trompada peronista.

- El ser abiertamente antiperonistas fue uno de los motivos que los impuls? a buscar nuevos horizontes...
- Es que en Argentina aunque se viv?a una democracia era un sistema muy duro. Yo sal? de viaje con Ernesto principalmente porque con el bachiller que ten?a no pod?a encontrar trabajo en Buenos Aires, y la ?nica opci?n que me quedaba era buscarlo en el estado, y para eso hab?a que necesariamente ser afiliado al partido, y yo ni loco me afiliaba. Ernesto fue quien me dijo que fu?ramos a buscar suerte a Venezuela, donde Alberto ya estaba trabajando de bioqu?mico y la moneda era fuerte por la estabilidad que le daba el petr?leo a la econom?a. Con Ernesto compart?amos eso tambi?n, el ser antiperonistas, pero es comprensible pues tanto los Ferrer como los Guevara ve?an a Per?n como la encarnaci?n del fascismo en Argentina. A?n as? a m? las ideas pol?ticas me seduc?an m?s. Aunque cuando pertenec?amos a la Federaci?n Universitaria con Ernesto sal?amos de pintadas contra Per?n, ?l nunca intervino en pol?tica universitaria, mientras yo, cuando tuve la posibilidad ya era el delegado de mi curso.

- ?C?mo continu? el viaje?
- Bordeamos la costa del Pac?fico hasta la frontera con Ecuador, y llegamos a Guayaquil en medio de la guerra. Cuando est?bamos ah? ca?mos en la cuenta de que ya no ten?amos un centavo, as? tuvimos que vender lo que nos quedaba y empezar a trabajar de changarines. Recuerdo a mi hermoso sobretodo vendido por 120 sucres y los ?ltimos trajes de Ernesto por algo menos, pero bueno, en ese momento tener algo de dinero era indispensable. Ah? fue cuando nuestros caminos se empezaron a separar.

- ?Fue un cambio de decisi?n brusco la partida de Ernesto a Guatemala?
- No, en realidad ambos quer?amos ir. Hab?amos conocido unos pibes en Guayaquil que quer?an ver como era el gobierno socialista de Jacobo Arbenz y se nos hab?a pegado el lugar al itinerario. Seg?n los planes un barco cargado de bananas los llevar?a primero a Panam? y de all? ir?amos a Guatemala, pero el barco no llegaba y a m? me hab?an invitado a ir a Quito para jugar al f?tbol. Fue ah? cuando nos separamos, pero hasta ese momento no sab?amos que la separaci?n ser?a definitiva. Mientras estaba en Quito, el barco bananero lleg? a Guayaquil y Ernesto se fue para Panam?, luego de enviarme un telegrama avis?ndome de su partida.

Ya en Guatemala, Ernesto contin?a con su formaci?n pol?tica bajo la tutela de Hilda Gadea Ontalia, economista, exiliada peruana de origen indio y antiguo miembro de la Alianza Popular Revolucionaria Americana. Junto a ella conoce a "Nico" L?pez, uno de los miembros del grupo revolucionario cubano que el 26 de julio de 1953 asalt? el Cuartel Moncada y quien lo bautizar? a Ernesto con el apodo de ?Che?.

Inmediatamente Guevara entra en contacto con miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo y oficia como m?dico en los sindicatos, participa abiertamente en pol?tica y apoya al gobierno de Jacobo Arbenz Guzm?n que, en 1954 cae en manos de las tropas del Coronel Carlos Castillo Armas. Esto signific? el exilio de Ernesto en M?xico, donde fotografiando plazas, conoce a Ra?l Castro.

Comuni?n de ideas y una qu?mica inmediata bastaron para que el hermano de Ra?l, Fidel, lo nombrara m?dico de la expedici?n revolucionaria para derrocar a Batista. Los cubanos se entrenaban en quintas, y el veredicto sobre Guevara fue: "Buen nadador, buen tirador, un poco d?scolo con las ?rdenes".

- Hay mucho de mito sobre la transformaci?n de Ernesto al "Che", ?vos c?mo lo sentiste?
- Realmente el cambio no fue repentino ni revelador. Como dije, Ernesto no naci? revolucionario, ni lo descubri? cuando lleg? a Guatemala. Fue su constante indagaci?n sobre las tem?ticas socialistas y un ambiente abierto como se viv?a en la casa de los Guevara en Alta Gracia los que sustentaron su cambio. Realmente su ideolog?a fue siempre la misma, s?lo que cuando decidi? formar parte activa de los movimientos revolucionarios fue porque supo lo que se deb?a de hacer para terminar con los opresores.

- Combatirlos de manera directa...

- Ya en Guatemala particip? de algo similar, pero cuando encontr? a Fidel encontr? al l?der capaz de jugarse el pellejo por la causa.

- ?Porqu? no fue a Cuba con Ernesto cuando supo que ?l estaba all?? - Ambos fuimos socialistas, pero a m? me gustaba m?s la buena vida y cuando me invit? por medio de Alberto simplemente no me anim?. Ernesto era m?s firme y dispuesto que yo, desde que era un pibe. Me acuerdo lo que tuve que hacer para ser su amigo.

Aquel d?a, recuerda, en Alta Gracia, Ernesto, a la cabeza de su barra, una banda de menudos infantes de rodillas peladas y sucias de cinco a?os se aproxim? a Calica y le dijo: "si quer?s ser mi amigo y entrar a la barra ten?s que hacer una prueba de valent?a".

Lo llevaron hasta una roca natural entre las sierras bajo la cual un t?nel negro, h?medo y angosto se abr?a. "Tuve que pasar por debajo de esa inmensa piedra, a rastras. Qu? flor de cagaso me agarr? cuando ya estaba adentr", recuerda. "Entre las sabandijas y la piedra gigante no sab?a a que tenerle m?s miedo, pero cuando sal? qued? patente que era un valiente como los que quer?a Ernesto de amigos".

- ?Que le pas? cuando supiste que hab?a muerto?
- Me resist?a a creerlo. Incluso cuando la fotograf?a de su cad?ver en la Higuera se revel? no la aceptaba. Pensaba que era un manejo pol?tico, medi?tico, en contra de su figura. Ya una vez lo hab?an dado por muerto, y despu?s se demostr? que no era as?. Rogu? porque esa vez fuera de la misma manera, pero al final, como se sabe, no fue as?. Ah? fue cuando me desmoron?. Jam?s pens? que morir?a as?, que lo matar?an as?.

Ernesto ?Che? Guevara muri? el 8 de octubre de 1967 fusilado en Bolivia luego de que el grupo de revolucionarios que comandaba cayera en manos del ej?rcito. Lo anunci? el entonces del pa?s presidente Ren? Barrientos Ortu?o, lo orden? la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, (CIA con sus siglas en ingl?s), lo ejecut? F?lix Rodr?guez, uno de sus agentes, exiliado de Cuba luego de la ca?da del gobierno de Batista.

- A cuarenta a?os de su muerte, ?c?mo lo siente?
- Como mi amigo, lo que siempre fue, un verdadero compa?ero del que estoy profundamente orgulloso por lo inspiradora que result? su vida. A Ernesto es imposible olvidarlo, pues hoy no s?lo vive en la conciencia y el recuerdo de los que lo quisimos desde la infancia, sino en los de millones que lo siguen en el mundo.
Publicante Pichilemunews @ 13:53
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