Viernes, 23 de noviembre de 2007
DESDE PAKIST?N ENV?AN COMENTARIO DE LIBRO QUE HABLA SOBRE EL RAMAL SAN FERNANDO A PICHILEMU

F?cilmente podemos decir que nos leen en todo el mundo, gracias a las comunicaciones instant?neas v?a on line. Tan f?cil como decirlo, pero que no siempre se puede demostrar.
No obstante, un comentario sobre el art?culo que escribi?ramos en d?as pasados sobre el libro que escribiera Juan Cornejo Acu?a junto a su hijo de igual nombre y, Torrealba, por parte de madre, fue le?do en Islamabad -capital de Pakist?n- como en otros lugares donde hay compatriotas trabajando en empresas u organismos internacionales.
Y si no lo cree, lea esta nota que el propio autor del libro y destinatario nos env?a y que nos da un halo de satisfacci?n.
Pero antes de ir al comentario desde el Medio Oriente, dos cosas:
1.- Algo que se nos hab?a quedado en el tintero. Juan Cornejo Torrealba nos dec?a hace alg?n tiempo -no con poco orgullo- que era el primer alumno del Colegio San Fernando Collage que escrib?a un libro. Y por ende se transformaba en el primer "historiador y escritor" de ese establecimiento de la capital de Colchagua.
Actualmente estudia en una universidad de santiago, precisamente, Historia, algo que le apasiona desde chico, cuando junto a su padre y hermana sal?an a recorrer los rincones de su provincia para conocer y saber de su historia "in situ".
2.- Y, al leer el comentario, del Sr. Hugo Hannisch Ovalle, ver?n muchos con no poca sorpresa, que quien escribe el comentario del Libro sobre el Ramal San Fernando a Pichilemu, es un marchiguano. Lo que para esa comuna debe constituir -tambi?n- un orgullo que uno de los suyos haya llegado tan lejos, pues su autor tiene un alto cargo en el Banco Mundial y ejerce el cargo de Director General del proyecto de Modernizaci?n Fiscal de ese pa?s.

DESDE PAKIST?N
Islamabad, 23 de Noviembre de 2007
Sr. Juan Cornejo e hijo:
Quiero escribir unas palabras de agradecimiento a quienes hicieron posible este libro acerca de la historia de nuestro ramal a Pichilemu. El tren a la costa hizo ya su ?ltimo viaje y su recuerdo se ir? perdiendo en el tiempo inexorablemente. No hay que buscar culpables ni reconstruir nostalgias
ferroviarias, sino simplemente agradecer este testimonio acerca de lo que fue hasta hace medio siglo, la columna vertebral de la provincia de Colchagua.
Este libro permitir? a los j?venes actuales apreciar lo que signific? el tren para tantas generaciones mayores que tuvimos la oportunidad de poder acceder a mejores hospitales, de educar mejor a nuestros hijos, de vender mejor nuestro ganado, de comprar mejores insumos para nuestras vi?as y trigales, de recibir diariamente las noticias del mundo, de alegrarnos con veraneos en la playa o de, simplemente, escuchar ese cordial pitazo que nos recordaba familiarmente la hora.
Sus p?ginas tan evocadoras del pasado deben llamarnos a reflexionar acerca de le necesidad de cuidar a futuro cu?nto del ramal nos queda, cuyo recuerdo para quien escribe estas l?neas tan lejos de su patria y su querido Marchig?e, resulta particularmente emotivo.
Publicante Pichilemunews @ 18:14
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