Viernes, 07 de diciembre de 2007
Mi?rcoles 17 de octubre de 2007
CASINO

Don Antonio de Petrel, uno de los personajes pichileminos que m?s sabe de la "comarca" y que fue colaborador de nuestro antecesor, el peri?dico "Pichilemu", aparte de su libro "Pichilemu: mis fuentes de informaci?n" -publicado all? por el a?o 1990- sigue con vigor, escribiendo y d?ndonos -ahora- nuevos vestigios a trav?s de su blog (Ruka Chadi).
Hac?a bastante tiempo que no entr?bamos y, ayer, nos encontramos con varios art?culos. Entre ellos, algunos relacionados con el "Casino de Pichilemu". Y que -con su particular estilo- una vez m?s insiste en probar algo, que les guste o no, a varios o a muchos, que el edificio construido por Don Agust?n Ross, "no fue el primero que funcion? en Chile".
Imposible que as? fuera. No obstante, algunas personas y tambi?n autoridades repiten como papagayo tal idiotez.
Don Agust?n compr? sus propiedades en Pichilemu, reci?n en 1885. Trece a?os antes, estuvo en tierras pichileminas -enviado en una misi?n oficial- el cient?fico e hidr?grafo Francisco Vidal Gorm?z, estudiando las condiciones de la costa colchaguina, entre otras, para determinar la construcci?n de un gran Puerto al sur de Valpara?so.
Si revisamos la Bit?cora de viaje de este marino, veremos que -cuando lleg? a la costa pichilemina- hab?an escasas "casas" y que m?s bien eran "ranchos" de barro y fajina, con muros desplomados del peor aspecto y sus muros llenos de inscripciones; lo que prueba -por otra parte- que tales aposentos hab?an sido el Ed?n del descanso a algunos que en esos a?os llegaban a la costa a "veranear",
Debemos recordar que la misma bit?cora de Vidal Gorm?z se?ala, tambi?n, que los habitantes le negaron la le?a, "el agua y la sal" a este "forastero" que ven?a junto a un ayudante a hacer estudios por encargo del gobierno.
Toda esta informaci?n est? en el se?alado libro de Don Antonio de Petrel, desde el a?o 1990 en las bibliotecas, donde aparecen valiosos documentos y antecedentes que dan cuenta de la "verdad" en torno a algunos mitos.
Bien, los invito a conocer lo que nos dice Don Antonio de Petrel:
Durante muchos a?os se ha insistido lesamente que el Primer Casino de juegos de azar que funcion? en Chile, es el casino de Pichilemu. Hasta hoy, nadie conoce al autor de esta invenci?n, ni preguntar por alg?n respaldo documental, sin embargo, aumentan los corifeos y los pros?litos de esta comparsa idiota.
Hace m?s de una d?cada que reproduje en el libro, "Pichilemu, mis fuentes de informaci?n", una noticia del peri?dico pichilemino, El Marino, en que anuncia la inauguraci?n de nuestro casino en el verano de 1917. En esos tiempos nadie reclamaba la primogenitura, nadie invent? el primer casino, ni menos, los juegos de azar. Basta recordar que los abor?genes Mapuches, dentro de sus numerosos juegos, pose?an varios juegos de azar y se permit?an el uso de fichas para sus apuestas.
Los conquistadores hispanos, pese a todas las prohibiciones, eran jugadores impenitentes, desde el ?ltimo soldado hasta el gobernador. El juego era ilegal. En la era republicana el juego continu? siendo clandestino. El ?nico vestigio jur?dico, descubierto hasta hoy, es la aprobaci?n del cabildo de Talca, para la construcci?n y funcionamiento del caf? de Santo Domingo, el que seg?n Francisco de Hederra, "cuya alma era el juego" y tuvo una vida de alrededor de cuatro d?cadas, desde 1829. La Historia de Talca, de Rafael Poblete Z??iga, de la cual adjunto una p?gina del original, se?ala, tambi?n la existencia de dicho caf? y el car?cter que ?ste ten?a, respecto del juego de azar. A ninguno se le ocurri? destacar la prelac?a virginal del casino talquino, ni Graciano Elgart, uno de los propietarios, ellos sab?an muy bien que el primero de todos fue el de Pichilemu. Todo era cuesti?n de tiempo, nada m?s.
La casi media docena de socios del Casino de Constituci?n, cuando fundaron dicha sociedad, crearon sus Estatutos y reglamento, fijaron las tarifas de los diversos juegos, en 1872, tampoco repararon en el lugar que les correspond?a a ellos en este singular descubrimiento. Claro est?, que en ese a?o, Pichilemu, no era otra cosa que un corto caser?o del peor aspecto y con unos vecinos que le negaron, todav?a, con peor modo, hasta un poco de le?a, al hidr?grafo de la Armada, Francisco Vidal Gorm?z.
Bueno, y don Agust?n Ross Edwards, el creador del Casino de Pichilemu, el gran hombre que adquiri? la propiedad, reci?n en 1885, donde erigi? el edificio de esta guagua putativa, tampoco sab?a que el parto de la primera d?cada del siglo veinte tra?a consigo una est?pida marraqueta con la que comulga hasta el m?s humilde gato de campo.
Y si descubrimos la P?lvora, o la corrupci?n, ?Qu? puede pasar?
Que nos lo se?ale un aguafiestas, total "Ojos que no ven".
Hay m?s Casino.

NOTA del EDITOR: Bueno, y tal como lo se?ala Don Antonio de Petrel, al concluir su interesante art?culo anterior, "Hay m?s Casino"; pocos d?as despu?s nos ilustra con "m?s Casinos".


Domingo 28 de octubre de 2007
Casinos de ayer, hoy y ma?ana

Hablar sobre casinos de juegos en Chile, la primera idea recurrente es la existencia del Casino de Vi?a del Mar. Este tuvo su origen legal mediante una ley exclusiva, la N? 283, que hizo excepci?n de los art?culos 277, 278 y 279 del c?digo penal.
Esta ley que crea el Casino de Vi?a del Mar, data del 7 de febrero de 1928, fue firmada por el presidente Iba?ez y su ministro, Enrique Balmaceda. As? qued? consagrado legalmente el juego de azar que se practicaba clandestinamente, desde siempre y en muchos lugares, y Vi?a del Mar, por cierto, no era un lugar de excepci?n.
Las autoridades locales trataban el tema en una sesi?n secreta ya en 1913, debido que el juego era una realidad en las instalaciones del balneario Recreo, desde sus comienzos. Acud?an turistas y extranjeros que pululaban por la actividad portuaria y comercial del vecino Valpara?so.
La fauna portuaria, mata el ocio y el tiempo mientras se desarrollan las largas faenas de carga y descarga de las naves, entre otras cosas, en el juego, para cuyo objeto numerosas tertulias, tablaos y trastiendas se prestan a prop?sito. Como aquella que funciona frente a la iglesia de la Merced de Valpara?so y que visitara do?a Mar?a Graham en 1822. "Nos dirigimos a la expresada venta que se halla justo frente a la iglesia. Al principio me imagin? que fuera la casa particular de alguna amiga..." y agrega, "el juego es tan com?n entre la clase baja como en la mejor sociedad. Toda naci?n rudimentaria juega; todo pueblo de civilizaci?n refinada hace lo mismo". "Varios juegos se practican aqu? tal como en Europa y en el Oriente..."
Por aquellos a?os Vi?a del Mar era una hacienda, propiedad de un primo de Jos? Miguel Carrera. Don Juan Antonio Carrera adquiri? dicha hacienda en 1799, permaneciendo su propiedad en miembros de la familia por aproximadamente, medio siglo y luego ser vendida a don Francisco Alvares, en 1840.
En esa ?poca don Juan Antonio Carrera, hered? un tercio de la hacienda de San Antonio de Petrel, la que vendi?, en 1827 a do?a Tr?nsito, la tercera hija del matrimonio Carrera Salinas, de modo, que esta c?lebre familia patriota, durante los aciagos d?as de la revoluci?n independentista, pose?a un fuerte v?nculo con Pichilemu y Vi?a del Mar, a trav?s de sus propiedades.
C?mo era Vi?a del Mar en dichos tiempos, nos lo cuenta Mar?a Graham, en el "Diario de mi Residencia en Chile", anota el 14 de noviembre de 1822, "es una bella propiedad, la atraviesa el riachuelo de Marga Marga, formando un valle extraordinariamente f?rtil; en el pueblo, que da su nombre al riachuelo, se encuentran las mejores lecher?as de la comarca".
"Como en la hacienda se est?n reemplazando las vi?as por siembras de trigo, las cubas de alambique van quedando fuera de servicio y ceder?n su lugar a los graneros".
Solo en el ?ltimo tercio del siglo XIX, Do?a Dolores P. de Alvares, due?a de Vi?a del Mar, ha dado en arriendo por largos plazos, peque?os lotes de terrenos, con la condici?n de que sean edificadas i entregados sin gasto alguno para ella, despu?s de vencido el t?rmino del arriendo".
As? nace el Gran Hotel en 1874, gracias a los socios Herman Schmidt, Curcetti y Rigau. En cuyos salones se expresa p?blicamente en 1901. "En el casino del Gran Hotel, Jorge Borrowman propone ante cien personas la fundaci?n del club de Vi?a del Mar, encontrando el eco necesario para crear la instituci?n".
El 31 de diciembre de 1931, se inaugura el Casino Municipal, que antes funcionara en el balneario Recreo. La apertura de la ruleta se produjo antes del a?o nuevo y fue la esposa del alcalde, Graciela Risopatr?n de Ossa, quien lanz? la primera bolita, que cay? "negro el ocho".
Hablar hoy d?a de casinos, para Pichilemu, es hablar del Casino de Santa Cruz y de la feliz estrategia de vincular Historia, Cultura y Turismo del mejor nivel.
Publicante Pichilemunews @ 10:34
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