Viernes, 07 de diciembre de 2007
LA HISTORIA QUE LA DEMOCRACIA CRISTIANA PREFIERE OLVIDAR

Aunque aparentemente las aguas est?n calmas -por ahora- en la DC, el senador Adolfo Zaldivar Larra?n deber? enfrentar al Tribunal Supremo de su partido que ?l ha dirigido en m?s de una ocasi?n.
Est? siendo investigado por todas sus faltas de disciplina con la misma vara que la DC "mide" a todos sus camaradas: a los que delinquen en la funci?n p?blica, a los que "aumentan por arte de magia el padr?n electoral del partido", "hacen fraudes electorales", a "los que se unen a la derecha, firman pactos electorales, a los "que salen" con la ayuda de la derecha", "a quienes defraudan caudales municipales", etc?tera, etc?tera.
"pichilemunews" ha encontrado otro art?culo -publicado en LA FIRME- que nos da una visi?n de los que ha pasado en la DC y c?mo han actuado algunos pr?ceres en las ?ltimas cuatro d?cadas. Y que permite conocer un poquito m?s a este partido pol?tico.
Le?moslo:

La historia que la Democracia Cristiana prefiere olvidar
Por: * Manuel Salazar Salvo - Fuente: LA FIRME

Patricio Aylwin y su hija Mariana reaccionaron con una pataleta ante el intento de la directiva del Partido Dem?crata Cristiano de emitir un pronunciamiento sobre el papel que cupo a la DC en el golpe de Estado de 1973. La tarea fue encomendada a Sergio Micco y Eduardo Abedrapo, vicepresidentes del PDC. Entregaron un documento a la presidenta del partido, la senadora Soledad Alvear, poco despu?s de la muerte de Pinochet.
El lunes 18 de diciembre, sin embargo, tras la airada reacci?n de Patricio y Mariana Aylwin y algunos otros dirigentes, la presidenta del PDC se vio obligada a congelar la iniciativa y a calificar de "borrador" al documento. Los a?os de la Unidad Popular -y los que siguieron con los militares en el poder- son una dolorosa esquirla que permanece bajo la piel de muchos democratacristianos.
Los documentos confidenciales desclasificados por el gobierno de Estados Unidos entregan pruebas irrefutables del apoyo financiero de la CIA y algunas transnacionales norteamericanas al PDC para fortalecer la campa?a electoral de Eduardo Frei Montalva en 1964, luego para impedir el triunfo de Allende en 1970 y, m?s tarde, para defenestrar al gobierno de la Unidad Popular.
Los trazos gruesos de esta historia son m?s o menos conocidos. Pero lo que inquieta a los viejos falangistas son los detalles, ver sus nombres en declaraciones y convocatorias que revelan los verdaderos compromisos del PDC en aquellos a?os aciagos.

PRIMERAS TENTACIONES
A fines de 1969 Radomiro Tomic acept? ser candidato del PDC en las elecciones presidenciales de septiembre de 1970, y medirse con Salvador Allende y Jorge Alessandri. Su programa, muy parecido al de la UP (planteaba un "socialismo comunitario"), puso ?nfasis en la nacionalizaci?n del cobre, la reforma agraria y la participaci?n del Estado como regulador de la econom?a.
Allende se impuso por escaso margen (1.075.616 votos contra 1.036.278), sin alcanzar la mayor?a absoluta. El Congreso Pleno deb?a decidir entre Allende y Alessandri qui?n ser?a el nuevo mandatario.
El candidato de la derecha hizo saber que renunciar?a si era nominado y que bajo ninguna circunstancia repostular?a. Era un claro mensaje al PDC: la derecha apoyar?a a un candidato falangista en una segunda elecci?n para impedir la llegada de la Izquierda al gobierno.
El 23 de septiembre de 1970, la mesa directiva, encabezada por el senador Benjam?n Prado, inici? conversaciones con Allende. Ese mismo d?a, el ministro de Hacienda, Andr?s Zald?var, habl? por cadena de radio y televisi?n. Afirm? que en la econom?a se observaban desequilibrios "propios de la anormalidad pol?tica que el pa?s comenzaba a vivir...".
Bombazos, que parec?an de misterioso origen, estremecieron diversas ciudades mientras muchas familias adineradas hac?an maletas para salir del pa?s. Algunos regimientos empezaron a ser visitados secretamente por civiles. Un sector de la derecha -y tambi?n ciertos democratacristianos- estaban dispuestos a impedir la elecci?n de Allende en el Congreso.
El 3 de octubre de 1970 se realiz? la Junta Nacional del PDC. Prado entreg? su cuenta afirmando que el camino para Chile segu?a siendo el de "la revoluci?n democr?tica y popular", por lo que no cab?a acercamiento alguno con la derecha. Agreg? que el PDC no negar?a "la sal y el agua" al eventual gobierno de la UP. Hubo dos votos pol?ticos. Uno, presentado por Rafael Moreno, reflejaba la posici?n progresista de unos 50 parlamentarios (de un total de 75), de la juventud, del n?cleo sindical, de la mayor?a de los presidentes provinciales y profesionales y t?cnicos de la DC. El otro voto, propuesto por Juan de Dios Carmona, respond?a al sector fre?sta o "guat?n".
Moreno propuso apoyar en el Congreso Pleno la candidatura de Allende, tras acordar un Estatuto de Garant?as Constitucionales. Este voto fue defendido por Tomic, Ren?n Fuentealba, Bernardo Leighton, Luis Maira, Luis Badilla y Benjam?n Prado.
El voto de Carmona fue defendido por Patricio Aylwin y Jaime Castillo, apoyados por Jorge Santib??ez, H?ctor Galaz y Manuel Fern?ndez. Postulaba presentar al Congreso el proyecto sobre garant?as constitucionales pero sin mediar acuerdo ni conversaciones previas con la UP.
Los ministros DC presentes en la Junta partidaria tomaron posiciones distintas. Gabriel Vald?s, Gustavo Lagos y M?ximo Pacheco se alinearon con Moreno; Patricio Rojas, Andr?s Zald?var y Carlos Figueroa, con Carmona. La Junta, por 271 votos contra 191, se inclin? por la postura de Moreno. Pero acord? agregarle indicaciones del voto de Carmona.
Los delegados ten?an claro que el PDC iba a la oposici?n a la UP, pero hab?a diferentes modos de asumir ese rol. Se visualizaban tres tendencias:
Una se inclinaba a la derecha y agrupaba a los hombres de Frei. Entre ellos, Edmundo P?rez Z?jovic, Patricio Aylwin, Andr?s Zald?var, Juan Hamilton, Juan de Dios Carmona, Patricio Rojas, Carlos Figueroa, Jaime Castillo y Enrique Krauss.
Una segunda corriente se ubicaba en el centro y aglutinaba a dirigentes como Prado, Ren?n Fuentealba y Bernardo Leighton. La tercera l?nea era francamente de Izquierda y reun?a, entre otros, a Bosco Parra, Luis Maira, Luis Badilla y Pedro Felipe Ram?rez. Pese a estas diferencias, los parlamentarios DC votaron disciplinadamente por Allende en el Congreso Pleno y la UP lleg? a La Moneda.

EL PESO DE LOS "GUATONES"
Los d?as 12 y 13 de diciembre de 1970 se efectu? una nueva Junta Nacional de la DC. All? se enfrentaron dos pensamientos expresados en votos pol?ticos. Uno de Ren?n Fuentealba y el otro de Zald?var. Este ?ltimo insist?a en que el PDC deb?a oponerse frontalmente al gobierno de Allende, argumentando que en Chile exist?an s?lo dos fuerzas alternativas de poder: UP y Democracia Cristiana.
El voto de Fuentealba expresaba que hab?a grandes coincidencias entre el programa que hab?a defendido Tomic y el de la UP. Por tanto, no cab?a una oposici?n cerrada y se deb?an apoyar todas iniciativas del Ejecutivo que coincidieran con el programa del PDC.
Se impuso esta tesis, y los "guatones", partidarios del "camino propio", sufrieron una derrota. Narciso Irureta fue elegido presidente de la DC y el m?dico Osvaldo Olgu?n ocup? la primera vicepresidencia.
El 4 de abril de 1971 se realizaron elecciones municipales y, simult?neamente, una complementaria en la Circunscripci?n de Valpara?so para llenar la vacante senatorial dejada por Allende.
Los comicios municipales entregaron el siguiente resultado: PS, 631.939 votos (22,38%); PC, 479.206 (17,36%); PR, 225.851 (8,18%); PSD, 38.067 (1,38%). Total UP: 1.404.186 (50,86%). La oposici?n: PDC, 723.623 (26,21%); PN, 511.669 (18,53%); PDR, 108.192 (3,91%); Padena, 13.435 (0,49%). Total: 1.356.919 (49,14%).
En las complementarias porte?as gan? el socialista Adonis Sep?lveda, con 25.521 votos, seguido por Andr?s Zald?var, del PDC, con 16.401; para el candidato de la derecha, el abogado Jorge Ovalle, s?lo hubo 6.674 votos.
Casi dos semanas despu?s, el 18 de abril, la Juventud DC realiz? su Junta Nacional. En los acuerdos se expres?: "El empate que se entroniza en Chile, ratificado en las elecciones municipales, deja una gran lecci?n: en manos de la Democracia Cristiana est? la posibilidad de dar un impulso final y definitivamente irreversible a la revoluci?n chilena, democr?tica y popular". A?ad?a que "no proceder as? conlleva el riesgo no s?lo de desvirtuar y frustrar los cambios que requiere el pa?s, sino la perspectiva a corto plazo de un desplome institucional".
Un Consejo Ampliado del PDC fue convocado para los d?as 7 y 8 de mayo, en Cartagena. En sus resoluciones destac? que "la Democracia Cristiana no desestima la posibilidad de acuerdos con la UP para la realizaci?n de objetivos determinados y espec?ficos; pero cree que su misi?n fundamental es proponer sus propias soluciones para que los chilenos adviertan con claridad cu?les son las diferencias y coincidencias fundamentales existentes entre la DC y la Unidad Popular".
No obstante, estos acuerdos comenzaron a ser rebasados por las bases democratacristianas, m?s sensibles a la influencia del freismo. Las mujeres, profesores, profesionales, t?cnicos e incluso los campesinos del PDC comenzaron a ver amagados sus espacios y reaccionaron casi corporativamente; pidieron una posici?n m?s dura contra la UP.

SOSPECHAS SOBRE UN CRIMEN
El 8 de junio fue asesinado por la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP), el ex ministro del Interior de Frei, Edmundo P?rez Z?jovic. El PDC se conmocion? y exigi? que las investigaciones las realizara el servicio de inteligencia del ej?rcito. Hasta hoy, ese crimen est? rodeado de sombras y sospechas que incluso comparte el que entonces era jefe operativo de Patria y Libertad, Roberto Thieme.
Militantes socialistas que integraban un grupo de inteligencia detectaron la presencia de un japon?s y de una monja brasile?a que asesoraban a miembros de la VOP. Fueron detenidos por Investigaciones, pero recuperaron su libertad y abandonaron el pa?s, perdi?ndose su rastro.
Dos d?as despu?s, el PDC y el Partido Nacional cerraron filas tras Edgardo Boeninger, candidato a la rector?a de la U. de Chile, quien se impuso con 51,42% de los votos al 48,24% de Eduardo Novoa, candidato de la UP.
Enfrentado a una elecci?n complementaria de diputado en Valpara?so, en julio, el PDC postul? al m?dico Oscar Mar?n, ex militante del sector conservador del radicalismo, a quien la derecha apoyar?a. El 21 de junio, Luis Badilla, presidente de la JDC, hab?a se?alado que "es un deber denunciar ante el pa?s la estrategia oportunista de la derecha que, aprovech?ndose de los ?ltimos acontecimientos, trata de enfrentar a la DC con el gobierno". La elecci?n complementaria dio como ganador a Mar?n, con 141.450 votos (50,16%), contra 136.813 (48,5%) del socialista Hern?n del Canto.
A fines de julio de 1971, Bosco Parra, destacado ide?logo de la Izquierda democratacristiana, plante? que se prohibiera cualquier tipo de alianza con la derecha, lo que fue rechazado. "He llegado al convencimiento de que las posiciones cristianas de Izquierda no tienen perspectivas reales dentro del partido", manifest? Parra al comunicar su renuncia al PDC. Le siguieron otros seis parlamentarios -Fernando Buzeta, Jaime Concha, Alberto Jaramillo, Luis Maira, Pedro Urra y Pedro Videla- a los que se sumaron Osvaldo Giannini y Pedro Felipe Ram?rez, adem?s de Luis Badilla, numerosos cuadros juveniles y militantes de otros estamentos.
A comienzos de agosto Narciso Irureta afirm? que el PDC segu?a siendo "un partido de Izquierda y revolucionario que lucha por los cambios" y que las renuncias eran una advertencia para que nunca m?s toleraran fracciones al interior de la colectividad.
Jaime Castillo Velasco fue m?s categ?rico: "Los que se han alejado -dijo- pasar?n a ser lo que hoy es el Mapu u otros desertores: un peque?o grupo de odios, de contradicciones, de vida falsa, de servilismo ante el poder de otros".
En octubre, el presidente de la JDC, Ricardo Hormaz?bal, insisti? en que "la DC es un instrumento eficaz para efectuar la sustituci?n del sistema capitalista y sus f?rmulas neocapitalistas por una sociedad comunitaria".

REUNION EN MELIPILLA
Dos nuevas elecciones complementarias -en enero de 1972 (una de senador por O?Higgins y Colchagua y otra de diputado por Linares)- servir?an para que los cantos de sirena de la derecha atrajeran a un sector del PDC. Rafael Moreno recibi? el apoyo del Partido Nacional, de la Democracia Radical y de Patria y Libertad, en el primer caso. El PDC decidi? apoyar a su vez al nacional Sergio Diez, en Linares, lo que provoc? la renuncia de decenas de militantes falangistas.
A comienzos de marzo se conoci? de una reuni?n en la chacra El Arroyo de Chi?ig?e, en Melipilla, a la que asistieron Francisco Bulnes y Sergio Diez (PN); Patricio Aylwin y Andr?s Zald?var (PDC); Julio Dur?n (DR); Jaime Guzm?n, Arturo Fontaine, Orlando S?enz y algunos miembros del Poder Judicial. El anfitri?n, Sergio Silva Bascu?an, s?lo reconoci? a El Mercurio que se hab?an conversado "problemas que afectan a todos los chilenos".
La nueva directiva del PDC, encabezada por Ren?n Fuentealba, Bernardo Leighton y Belisario Velasco, extremaba esfuerzos para llegar a entendimientos con Allende y la Unidad Popular.
En junio, la Democracia Cristiana Universitaria rechaz? ir con la Juventud Nacional en las elecciones de la Fech. Diputados como Fernando Sanhueza y Claudio Huepe calificaron a Sergio Onofre Jarpa, presidente del PN, de "insensato e irresponsable"; y Tomic emiti? una carta donde pidi? "que el pueblo decida" en las elecciones parlamentarias de marzo de 1973.
Por su parte, Juan Hamilton, Carmona, Pareto, Orrego, Zald?var y otros "guatones" aparec?an cotidianamente en El Mercurio, La Segunda, Tribuna y La Prensa en franco acuerdo con la derecha. Privadamente, en tanto, Aylwin y Francisco Bulnes preparaban el lanzamiento de la Confederaci?n Democr?tica (CODE).
En las elecciones de marzo de 1973, planteadas como un plebiscito por la oposici?n, la CODE consigui? 54,70% y la UP 43,39. Pero la UP aument? sus senadores y diputados y la CODE baj?. As?, no se consigui? qu?rum para acusar constitucionalmente al presidente Allende.
Eduardo Frei Montalva declar? a la prensa italiana que "Chile se precipita a una dictadura marxista"; Carmona y Hamilton empezaron a apelar a las Fuerzas Armadas y nueve senadores (Moreno, Carmona, Hamilton, Musalem, Papic, Foncea, Gormaz, Zald?var y Lavandero) pidieron a Patricio Aylwin que se postulara para presidir el PDC.
El 9 de abril de 1973, Ren?n Fuentealba entreg? su informe pol?tico al consejo ampliado del PDC. Plante? que "la DC debe insistir en su propia revoluci?n" y que la existencia de la CODE s?lo era una coyuntura electoral y que "su futura subsistencia se prestar?a para inducir a errores".
Un mes despu?s, el 10 de mayo, Fuentealba, Leighton y Velasco anunciaron que no se presentar?an a la reelecci?n. El 13 Patricio Aylwin gan? la presidencia del partido y Frei la presidencia del Senado.
El diputado del PN y periodista Luciano V?squez emiti? un juicio premonitorio: "Con la directiva del PDC reci?n electa, queda abierto el camino para la unidad democr?tica que en estos momentos reclama Chile para detener el avance totalitario del marxismo".
Dos d?as despu?s, Aylwin marc? el nuevo estilo de la DC. Declar? que el gobierno estaba destruyendo "la econom?a y llevando al pa?s a la miseria y al hambre, desencadenando una ofensiva totalitaria caracterizada por ilegalidades, abusos, mentiras, injurias, odio y violencia en la b?squeda de la totalidad del poder para imponer una tiran?a comunista".
TRAS EL GOLPE
La ?ltima directiva elegida durante el gobierno de la Unidad Popular -encabezada por Patricio Aylwin e integrada, adem?s, por Osvaldo Olgu?n, Felipe Amun?tegui, Carlos Salas y Eduardo Cerda-, emiti? una declaraci?n en las horas siguientes al golpe del 11 de septiembre de 1973; fue calificada como un "pecado de ingenuidad" por Aylwin, quince a?os despu?s, en sus memorias.
El 7 de noviembre de 1973, en reuni?n ampliada en la sede de la DC, se debati? el futuro del partido. Concurrieron Juan Argando?a, Edgardo Boeninger, Octavio Burotto, Jos? de Gregorio, Ren?n Fuentealba, Pedro Goic, Ricardo Hormaz?bal, Fernando Irarr?zaval, Narciso Irureta, Bernardo Leighton, Alvaro Marf?n, Benjam?n Maluenda, Gutenberg Mart?nez, Jos? Monares, Sergio Molina, Rafael Moreno, Claudio Orrego, Benjam?n Prado, Radomiro Tomic, Ricardo Valenzuela y Andr?s Zald?var.
Unos, encabezados por Aylwin, confiaban en el pronto retorno de la democracia. Fuentealba cre?a que la dictadura ser?a "la m?s dura de todo el continente" y Leighton pronosticaba que "ni en diez a?os saldremos de esto". Hubo recriminaciones y discrepancias pero se acord? un estatuto de emergencia mediante el cual la autoridad se concentr? en la directiva, el consejo se transform? en comisi?n pol?tica y en vez de reunir a la Junta Nacional, se opt? por la consulta a los presidentes provinciales.
La directiva acord? que los militantes que fuesen llamados por los militares a colaborar con la dictadura, no deb?an negarse. Pero varios abogados, entre ellos Andr?s Aylwin, Jaime Castillo, Jos? Galeano, Alejandro Gonz?lez y Enrique Krauss, se dedicaron a prestar asesor?a jur?dica a los perseguidos por la dictadura.
A fines de enero de 1974, Ricardo Valenzuela, Andr?s Zald?var y Rafael Moreno fueron designados por Patricio Aylwin para reemplazar en la directiva a Salas, Amun?tegui y Cerda. A esa altura de la dictadura militar, no eran m?s de cien los democratacristianos que de manera clandestina o semi clandestina trataban de mantener vivo al partido.
Pronto la represi?n cay? sobre sus dirigentes m?s activos: Ren?n Fuentealba, Bernardo Leighton, Belisario Velasco, Jaime Castillo y Claudio Huepe fueron detenidos, relegados o exiliados. En las provincias, en las universidades, en la administraci?n p?blica y otros ?mbitos, los militantes y simpatizantes del PDC empezaron a sufrir persecuci?n. Otros, como Juan de Dios Carmona, William Thayer y Jorge Cauas se compromet?an cada vez m?s con la dictadura.
A comienzos de octubre de 1974, neofascistas italianos al servicio de la Dina intentaron asesinar a Leighton y su esposa, Anita Fresno, en Roma. El "hermano" Bernardo estaba buscando acuerdos con los partidos de la Unidad Popular para un frente amplio de oposici?n. El atentado estremeci? al PDC. Muchos adquirieron, entonces, conciencia que no cab?an ambig?edades respecto a la dictadura.
En abril de 1975, desde Nueva York, Bernardo Leighton, Ren?n Fuentealba, Claudio Huepe, Ricardo Hormaz?bal, Radomiro Tomic y Gabriel Vald?s criticaron a Aylwin por insistir en la tesis del "camino propio". Le recordaron que el antimarxismo iba en retroceso en el mundo y le pidieron caminar hacia un encuentro con los partidos de Izquierda.
A fines de octubre de 1976, Aylwin decidi? renunciar, pero facultado por el estatuto de emergencia nombr? a la nueva directiva: presidente, Andr?s Zald?var; primer vicepresidente, Tom?s Reyes; segundo vicepresidente, Rafael Moreno; tercer vicepresidente, M?ximo Pacheco; secretario general, Jos? de Gregorio. Agreg? dos cargos: Gutenberg Mart?nez, como presidente de la JDC y Jos? Monares, director sindical.
Design?, adem?s, una comisi?n "encargada de organizar y llevar a efecto el Plenario Nacional para elegir nuevo presidente y pronunciarse sobre la posici?n pol?tica del partido", integrada por Osvaldo Olgu?n, Emilio Filippi, Juan Hamilton, Jorge Donoso y Jos? de Gregorio. Surgieron entonces dos tendencias. Andr?s Zald?var plante? la tesis de que "la construcci?n del nuevo proyecto social es un proceso de transici?n gradual". Tom?s Reyes Vicu?a propuso: "Nuestra fuerza pol?tica y social al servicio de la recuperaci?n democr?tica y en defensa de la justicia". Ambas propuestas representaban las posiciones que conviv?an desde hac?a casi una d?cada en el PDC. En marzo de 1977, el Plenario se pronunci? a favor de la tesis de Andr?s Zald?var.
Siete meses despu?s, en octubre, el PDC emiti? el documento Una patria para todos: "Sobre el pasado, la historia establecer? las responsabilidades. Hoy tenemos que hacer un m?ximo esfuerzo de solidaridad. Estamos unidos en el sufrimiento, en el fracaso y tambi?n en la esperanza ..".
A mediados de octubre de 1980, la dictadura prohibi? el retorno a Chile de Andr?s Zald?var. Al frente del partido asumi? Tom?s Reyes en calidad de subrogante y Ra?l Troncoso ocup? la primera vicepresidencia. A fines de 1981, en el llamado Documento de consenso, el PDC afirm? que "la movilizaci?n social es el elemento esencial para crear un proceso de democratizaci?n acelerado". Se plante? la necesidad de cambiar la directiva, perfil?ndose como candidatos Claudio Orrego y Tom?s Reyes, ninguno de los cuales consigui? el consenso.
Tras la muerte de Frei Montalva el 22 de enero de 1981, surgi? un acuerdo para que Gabriel Vald?s asumiera la conducci?n del PDC, pese a las reticencias de Gutenberg Mart?nez y Claudio Orrego.
En mayo qued? constituida la nueva directiva: presidente, Gabriel Vald?s; primer vicepresidente, Patricio Aylwin; segundo vicepresidente, Narciso Irureta; vicepresidentes Sergio Molina, Ra?l Troncoso, Edgardo Boeninger, Juan Hamilton y Tom?s Reyes; secretario general, Jos? de Gregorio. A ellos se sumaron los jefes de los departamentos sindical, femenino y juvenil. Dos meses m?s tarde, entraron en vigencia los nuevos estatutos.
Las diferentes "sensibilidades" en la direcci?n, se apreciaron tambi?n en otros frentes. En el juvenil, surgieron dos l?deres, Miguel Salazar y Andr?s Palma; en el sindical, un grupo con Eduardo R?os, Ernesto Voguel, Eugenio Le?n, Enrique Mellado, Jos? Criado y Milenko Mihovilovic; y otro con Manuel Bustos, Rodolfo Seguel, Jos? Ruiz Di Giorgio y Ricardo Hormaz?bal.
En octubre, Gabriel Vald?s inscribi? su lista para repostular a la presidencia del partido. La integraron Ren?n Fuentealba, Carmen Frei, Jos? Ruiz Di Giorgio, Ra?l Troncoso y Alejandro Foxley. Las otras dos listas las encabezaban Juan Hamilton y Adolfo Zald?var.
El 1? de junio de 1985 se constituy? en Punta de Tralca, por primera vez desde 1973, la Junta Nacional. Dos d?as despu?s, Vald?s obtuvo 110 votos, 83 Juan Hamilton y 25 Adolfo Zald?var. La nueva directiva, encabezada por Vald?s, la integraron Jaime Castillo, Claudio Huepe, Jos? Ruiz Di Giorgio, Juan Hamilton y Gutenberg Mart?nez como vicepresidentes, y Eugenio Ortega, secretario. Desde ese momento, los partidarios de Aylwin iniciaron una soterrada campa?a para evitar que Vald?s se transformase en l?der del PDC. Una de las decisiones fue remover a Patricia Verdugo de su cargo de redactora pol?tica de la revista Hoy, donde se aglutinaba el aylwinismo m?s duro.
Al iniciarse 1987, estaba relativamente claro el cronograma de la transici?n y la disputa por la mesa del PDC alcanz? renovado inter?s. Se presentaron tres listas, lideradas por Patricio Aylwin, Ricardo Hormaz?bal y Arturo Frei Bol?var.
El 4 de junio cerca de 30 mil democratacristianos eligieron sus autoridades comunales y provinciales. Luego las juntas provinciales eligieron sus delegados a la Junta Nacional. Tras dos d?as de debates, Patricio Aylwin fue elegido con 132 votos (55%). La mesa qued? integrada por Andr?s Zald?var en la primera vicepresidencia; Narciso Irureta, en la segunda; Edgardo Boeninger, en la tercera; y, Gutenberg Mart?nez, como secretario general.
RETORNO TRIUNFAL
El 24 de octubre de 1988 se reuni? la Junta Nacional de la DC para fijar fecha a la elecci?n del candidato presidencial del partido. Andr?s y Adolfo Zald?var, Eliana Caraball y Ram?n Briones presentaron un voto pol?tico con apoyo de 34 de los 46 presidentes provinciales para levantar a Patricio Aylwin como candidato. Los comandos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Gabriel Vald?s, que tambi?n postulaban, se opusieron. Claudio Huepe, apoderado de Vald?s, enrostr? a Aylwin su discurso en la Junta de 1987, cuando hab?a se?alado que no asum?a la conducci?n de la DC por aspiraciones presidenciales. Gutenberg Mart?nez insisti? en proclamar a Aylwin y diversos oponentes amenazaron incluso con renunciar al partido. Finalmente los negociadores (los hermanos Zald?var, Boeninger, Irureta, Mart?nez, Caraball y Bossel?n, por el aylwinismo; Jaime Castillo, Ricardo Hormaz?bal, Claudio Huepe y Andr?s Palma, por los valdesistas y, Genaro Arriagada y Eduardo Cerda, por el freismo) concordaron en que el 27 de noviembre una nueva Junta Nacional nominar?a al candidato presidencial.
El 27 de noviembre de 1988, antes de la elecci?n de la Junta, valdesistas y fre?stas denunciaron irregularidades en cerca de cinco mil inscripciones de militantes y responsabilizaron a la Divisi?n de Organizaci?n y Control que dirig?a Gutenberg Mart?nez. Dos militantes aylwinistas -Juan Osses y Eugenio Y?nez- fueron sorprendidos en las oficinas donde se guardaba el padr?n electoral, episodio conocido como el "Carmengate".
Tras los comicios internos, Frei pidi? que se anularan, pero Aylwin calific? "impertinentes sus reflexiones acusadoras".
El 12 de diciembre Aylwin se pregunt? "?Por qu? voy a renunciar si he ganado las elecciones?". Luego manifest? a Zald?var que estaba dispuesto a bajar su candidatura si lograba el consenso. Zald?var inici? las negociaciones ayudado por los aylwinistas Patricio Rojas, Enrique Krauss y Sergio Pizarro. Representando a Vald?s, intervinieron Claudio Huepe y Carlos Eduardo Mena. Por Frei lo hicieron Genaro Arriagada, Carlos Figueroa y Edmundo P?rez Yoma. Cuando parec?a que Zald?var hab?a logrado el consenso, faltando s?lo el compromiso escrito de los fre?stas, Juan Hamilton levant? nuevamente la candidatura de Aylwin expresando que la posibilidad de consenso alrededor de Zald?var, "hab?a sido s?lo para bajar la presi?n". M?s tarde Aylwin manifest? personalmente a Zald?var que agradec?a sus gestiones, pero que ?l reasum?a su candidatura.
El 5 de febrero de 1989, en la Casa de Ejercicios Sagrado Coraz?n, de Talagante, la Junta Nacional de la DC eligi? al candidato presidencial del partido. Se enfrentaron Andr?s Zald?var, Eduardo Frei, Sergio Molina, Gabriel Vald?s y Patricio Aylwin. Los aylwinistas ten?an mayor?a en la Junta, pero los valdesistas y fre?stas percib?an que juntos pod?an ganar. Zald?var de nuevo surgi? como candidato de consenso y se pidi? que el presidenciable fuese elegido al menos con 60% de los votos. La proposici?n se someti? a votaci?n pero se impuso la tesis de mayor?a simple, impulsada por los aylwinistas.
En la madrugada, Vald?s y Frei solicitaron a Zald?var que fuera candidato, pero ?ste se neg? luego de conversar brevemente con Juan Hamilton. Entonces, Vald?s subi? al estrado y reconoci? a Aylwin como candidato del partido.
Hasta hoy se ignora qu? le dijo Hamilton a Zald?var para conseguir que declinara. Terribles sospechas al parecer impulsaron a Vald?s a subir al estrado para proclamar a Aylwin.
Los "guatones" estaban de vuelta.
* Punto Final
Publicante Pichilemunews @ 10:54
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