Martes, 11 de diciembre de 2007
DOS FAMILIAS PICHILEMINAS DE DUELO

Inexorablemente, como es la ley de la vida (y de la muerte), nos vamos enterando -a veces con bastante retraso- de la "partida" de vecinos, de conocidos, amigos de la infancia, entre otros.
Y, por cierto, la mayor?a poco conocidos y circunscrito al c?rculo de un barrio o sector vecinal -en el radio urbano- o del sector rural.
No hace mucho rato, un llamado a un familiar nos hace enterarnos que la se?ora Sara Becerra de Calder?n falleci?, a quien recuerdo por dos o tres cosas: compa?era de colegio de mi madre, con unas prodigiosas manos para hacer "pan amasado", como pocos que he comido. Y -seg?n mi madre- socia del C?rculo de de Amigos Em?ritos al cual ella tambi?n pertenece, invitada a participar hace alg?n tiempo.
Ya octogenaria, dej? a su esposo Osvaldo Calder?n Gaete y a tres hijos (un var?n y dos mujeres). Cabe recordar que otra de sus hijas -Mar?a Luisa Calder?n Becerra- falleci? hace unos a?os en un accidente automovil?stico. Era funcionaria de la Biblioteca Municipal y, en su memoria, hoy lleva su nombre.

Tambi?n nos hemos informado que una familia -a escasos cien metros de la anterior- ha sufrido la muerte de uno de sus integrantes: Gerardo Villar Pavez. Un pichilemino de poco m?s de cincuenta a?os -de similar edad que uno de mis hermanos y compa?ero de colegio de ?ste- pero que desde hace m?s de veinte a?os sufr?a una enfermedad producto de un tumor en su cabeza. Y que tras operarse, en los a?os ochenta, fue contrariamente a lo que se esperaba, provoc?ndole una serie de secuelas como p?rdida de equilibrio y dificultades para caminar, pero que igual se "arriesgaba" a desplazarse no con poca dificultad.
Recuerdo que un d?a, lo veo desde mi casa, intentar bajar hacia una propiedad de su hermano Hern?n, cercana a la nuestra. El problema es que sabiendo de sus dificultades intentaba caminar en una huella con importante declive. Le advierto de lo peligroso y le ofrezco mi ayuda, pero la desecha agradeci?ndola. Sin embargo da un par de pasos y se desploma cayendo con toda su humanidad a la huella. Corr? a auxiliarlo, pero a duras penas logramos junto a otra persona levantarlo y ayudarlo hasta el plan. Obviamente que qued? con contusiones en su cara, en sus manos y otras partes del cuerpo.
Los ?ltimos cuatro a?os los pas? postrado, con agravamientos y recuperaciones; pero casi un par de a?os deb?a ser alimentado y ya no conoc?a a nadie.
Mientras pudo trabajar, se especializ? en construir mesas de pool y billar; muchas de las cuales vendi? a pichileminos y a clientes de la regi?n y otras.
Era el mayor de siete hermanos (dos varones y cinco hermanas).
Para ambas familias -Calder?n Becerra y Villar Pavez- nuestras condolencias ante la irreparable de vuestros seres queridos.
Publicante Pichilemunews @ 8:30
 | Enviar Noticia