S?bado, 05 de enero de 2008
DON ANTONIO DE PETREL Y DO?A IN?S C?RDOVA ?NICOS SOBREVIVIENTES DEL PRIMER TREN A PICHILEMU

"Ayer corri? por primera vez el tren entre San Fernando y Pichilemu". As? titul? su cr?nica el Corresponsal sanfernandino del diario capitalino "El Mercurio" para dar cuenta del hito que signific? la llegada del primer tren a balneario costino, aqu?l 5 de Enero de 1926, luego de demorarse 26 a?os el tramo entre Alcones y Pichilemu.
Las bajadas del art?culo se?alaban: "?XITO DE UNA CAMPA?A NUESTRA", y m?s abajo: "Entusiasmo que provoca entre los pueblos el establecimiento de este nuevo servicio. Proyecciones para el porvenir del comercio".
Y antes de ir a las notas, dec?a: DE NUESTROS CORRESPONSALES DE SAN FERNANDO Y PICHILEMU.
San Fernando 5. Hoy a las cinco y quince minutos, corri? el primer tren entre San Fernando y este balneario. La solemnidad se efectu? con sencillez. Asistieron las autoridades locales de ambos puntos y de las localidades del trayecto, dirigentes ferroviarios y destacados vecinos. Hubo mucho entusiasmo.
El corresponsal hizo el viaje en el primer tren y tuvo oportunidad de escuchar conceptos muy elogiosos sobre la obra. Para "El Mercurio", especialmente hab?a palabras de gratitud en todas los labios por el progreso que significa esta iniciativa, a la cual contribuy? el diario en forma decidida. Tambi?n se hac?a (el texto est? ilegible en dos o tres l?neas finales de la cr?nica).
Pichilemu 5. El primer tren de pasajeros entre San fernando y Pichilemu parti? del primero de estos puntos con la locomotora embanderada y en medio de gran entusiasmo de los numerosos pasajeros que iban a la costa.
En las estaciones del trayecto, especialmente en Alcones y Larra?n Alcalde se agregaron nuevos adornos al tren. Al salir de Larra?n y al llegar a Pichilemu, explotaron numerosos petardos, colocados en la l?nea como demostraci?n de regocijo por los habitantes de estas localidades que se benefician enormemente con el nuevo servicio.
En la poblaci?n de Pichilemu se ostentaban numerosos, edificios embanderados y un crecido n?mero de personas aguardaba en la estaci?n la llegada del tren.
La l?nea f?rrea se encuentra en magn?ficas condiciones, su construcci?n ha sido perfecta y cuidadosa.
Desde hoy mismo se hace notar la necesidad de agregar al tren n?mero 37 un carro sobornalero y habilitar un tren de carga una vez por lo menos a la semana que incrementar? el comercio del puerto.
El pueblo de Pichilemu se encuentra muy agradecido de El Mercurio por su campa?a, que ha logrado la construcci?nde este ferrocarril y el establecimiento de su servicio.

DON ANTONIO DE PETREL
Otro de los personajes que ven?a en el primer tren, era nuestro amigo ya nonagenario, Don Antonio de Petrel, quien record? su hermosa experiencia para el peri?dico PICHILEMU, en la edici?n N? 11, de 1986:
"Varios de los responsables de la proyecci?n y ejecuci?n viajaban hoy acompa?ados de las autoridades de diversos pueblos del trayecto, adem?s de algunos turistas, con gran algarab?a.
Yo fui invitado a viajar en este flamante convoy tirado por una poderosa locomotora negra, ataviada de banderas y otros adornos que se agregaban en cada una de las estaciones de paso. Su intensa fumarola era rota por los vientos que cruzan Las Vegas, a la entrada del puente de fierro de un pitazo ensordecedor sumado al ruido de petardos -in?dito en estos parajes- quebr? el silencioso pastar de animales costinos que hu?an despavoridos.
A la distancia exarcerbaba la fanfarria y el joljorio de la comunidad reunida a celebrar el acontecimiento, llenos de esperanza y fe en el progreso que significar?a este medio de transporte.
Entre aquellas caras se encontraban muchos obreros carrilanos, que trabajaron en los t?neles, terraplenes y puentes. En sus fachas de domingo distingu? a Juan Acevedo, Lucho Galaz, tambi?n a Ram?n Gonz?lez y tantos otros.
Orgullosos, como se mira a un hijo predilecto ve?an su tren bufando en la estaci?n en el Bajo del Retamo a orillas de la laguna de Petrel, impresionante ventana al Pac?fico.
Desde ahora podr?an trasladarse sin tantos sacrificios a m?ltiples ciudades para sus diligencias. En fin, el productor agr?cola, el salinero podr?a llevar su mercanc?a a los mercados del pa?s o embarcarlos. Bien de todos".
Don Antonio de Petrel termina su recuerdo, se?alando con no poca nostalgia: "Sesenta a?os despu?s con su actividad deprimida por circunstancias que debieran ser estudiadas atentamente para superar la crisis y mantener vigente la alegr?a y la esperanza de la gente que hoy viene a saludar el primer tren de Petrel".
Por otra parte, debemos destacar -tanto como lo anterior- el recuerdo que tiene de esta experiencia -ocurrida 82 a?os atr?s- Do?a In?s C?rdova Lange, ciudadana que siendo una peque?a vivi? aquella experiencia y que qued? por siempre "maravillada". Tanto por lo que vivi? en ese viaje desde la estaci?n de Colchagua -donde su padre era Jefe de Estaci?n, y aquel domingo 5 de Enero de 1926 planific?, como otros funcionarios del ferrocarril ser parte de ese hito hist?rico- sino porque a?os despu?s conoci? el amor y se qued? definitivamente en Pichilemu.
Estamos recordando a la actual viuda del hombre p?blico, Manuel C?rdova Morales -fallecido hace algunos a?os- y que fue agricultor, empresario hotelero, varias veces elegido regidor, etc?tera.
Do?a In?s nos cont? hace ya varios a?os que ella fue avisada varios d?as antes de este viaje a Pichilemu y que "fueron eternos" hasta el d?a domingo 5 de Enero de aquel a?o. M?s que saber de la importancia de viajar en el "primer Tren hasta la costa", para ella su motivaci?n principal de ni?a, era el mar, la playa, que no conoc?a hasta ese momento,
Aquella vez, cuando convers? hace ya varios a?os con nuestro peri?dico PICHILEMU, record? entre otras cosas lo siguiente: "Mi pap? se acord? que en unos d?as m?s se inaugurar?a el servicio de pasajeros hasta Pichilemu y que ellos viajar?an por el d?a a Pichilemu. As? que mi mam? empez? a planificar el viaje. Y el d?a antes prepar? el cocav? para el viaje y nuestra corta estada en la playa. Para m? fue inolvidable, pues disfrut? mucho el viaje y me gust? la playa, el paisaje de Pichilemu, tanto que como usted ve, me qued? por estos lados" (sonri?ndose al tiempo que mira de reojo a su esposo que escucha atento, sentado en una silla cercana e interviniendo de vez en cuando con acotaciones).

HISTORIA
Las obras ferroviarias del ramal de San Fernando a la costa hab?an empezado el a?o 1869, construy?ndose el primer tramo desde esa ciudad hasta Palmilla (40 kil?metros) en tres a?os; posteriormente el a?o 1889 al 1893 desde ah? hasta Alcones (42 kil?metros). Y el ?ltimo tramo, desde 1900 al 1926 entre Alcones a Pichilemu (37 kil?metros).
Dos o tres alcances: Aparte de las demoras l?gicas -considerando el grado de dificultad, en cada tramo- hay que indicar que tambi?n, hubo varios a?os en que no se avanz? un solo metro. Ello, motivado por falta de recursos, no fue consultado en los presupuestos, etc?tera, etc?tera. Asimismo, hay que decir que el a?o 1916 el ferrocarril llegaba a la Estaci?n El Lingue, a pocos metros de la salida sur poniente del T?nel El ?rbol; y a la Estaci?n El Puesto (Larra?n Alcalde).
Publicante Pichilemunews @ 8:00
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