Domingo, 09 de marzo de 2008

Un PC para su hijo mayor fue carnada letal del asesino

Fuente: Diario La Cuarta

Víctor Morales desde 2006, pero lo acompañó por amor a sus nenes.

Paula Andrea Hormazábal Carreño, la mujer hallada sin cabeza en Paine, fue víctima de un sicópata celoso y mentiroso.
La fallecida (38) se enamoró de su ex conviviente y presunto asesino, Víctor Gabriel Morales, en la "toma de Peñalolén". Paula vivía en la manzana K y lo veía cuando iba a visitar a su hermana, en el Pasaje 4.
Se emparejaron hace 5 años y tuvieron una hija, Francisca. Paula ya tenía otros dos hijos de su primer y único matrimonio con Juan Oyarzún: Juan Pablo (14) y Katherine (7).
Paula era la mayor de 3 cabros y fue criada en Lo Hermida por su madre, pero debido al nacimiento de sus hermanos vivió un par de años con sus abuelos en Pichilemu. Luego volvió a la capital, trabajó como niñera para pagarse sus estudios de asistente de párvulos y en el Hogar de Cristo consiguió una mediagua que levantó en la "toma". Cuidó niños en el campamento y en el jardín Sagrado Corazón de Jesús. Sin embargo, después encontró empleo en una fábrica de comida mexicana, en La Florida, y empezaron los problemas con el "Gabi".

CELÓPATA
"Ese hombre desconfiaba de todo el mundo y no la dejaba salir con nadie. Se creía dueño de ella. Cuando bautizaron a la Francisca les preparamos un asado en la casa de mi hermana, pero él no la dejó ir y quedamos con todas las cosas servidas en la mesa", recordó Celinda Carreño, madre de Paula.
Los celos luego se convirtieron en malos tratos. Morales comenzó a pegarle a Paula. "La amarraba de pies y manos para violarla. También se masturbaba delante de nosotros y por cualquier cosa, hasta porque mi hermanita lloraba, nos sacaba la madre y amenazaba con matarnos", señaló J.P., hijo mayor de la mujer.
Debido a la mala vida que el "Gabi" le estaba dando a ella y sus hijos, Paula lo dejó a fines de 2006. Tras la separación, la mujer no bajó los brazos, siguió trabajando y hasta juntó dinero para postular a la casa propia que estaba a punto de salirle en la población San José de la Estrella. "Mi hija siempre quiso lo mejor para sus hijos y por lo mismo rechazó las casas 'Chubi' que ofreció el Gobierno y postuló al subsidio", indicó Celinda.
"Ella no quiso verlo (a Morales) nunca más, pero él insistía en que viviesen juntos. Ese hombre nunca dejó de amenazarla y acosarla, así que ella lo denunció en febrero de 2007 y le dieron medidas de protección", agregó la madre de la víctima.
Debido a sus celos, Víctor Morales pasaba pendiente de Paula. Así fue cómo se enteró de que el lunes 21 de enero ella se juntó con un antiguo pololo. Enfureció y llegó a pensar en matarla.
Según la policía, tres días después, el miércoles 23, la pasó a buscar en moto y la llevó engañada a Paine para asesinarla.

"QUE ESE SICÓPATA SE OLVIDE QUE TIENE UNA NIÑA", ADVIERTE MADRE DE LA VÍCTIMA
Víctor Morales Echeverría (31) no ha confesado su autoría en el crimen, pero el fiscal Jorge Vitar asegura tener pruebas sólidas para formularle cargos por homicidio calificado y dejarlo en prisión preventiva.
Tras matar a Paula, el sujeto se presentó en un Tribunal de Menores para pedir la tuición de su hija F., pero no lo consiguió.
El presunto homicida no tiene empleo fijo y los propios hijos de la mujer han declarado en su contra por los malos tratos que les daba y porque nunca estaba con ellos.
"Que ese sicópata se olvide que tiene una hija. La F. ahora no tiene madre y tampoco padre, así que yo con mis hijos vamos a pedir la tuición de ella y sus hermanos", subrayó Celinda.

YAYITAS
En el Sistema de Reincidencias Víctor Morales registra en marzo de 2001 una detención por robo con fuerza en Calera de Tango. El cuma aseguraba ser cerrajero y guardia, y arreglar llaves, motos y calefones. A una tía de Paula le cobró 70 lucas por un "pololito" y como la señora no le pagó, la tenía amenazada de muerte.
Al parecer, estaba emparejado con una cincuentona de Puente Alto.

NO CONFIESA, PERO SE CONTRADICE TANTO QUE POLIS LO TIENEN LISTITO
El miércoles 23 de enero, Víctor Morales fue a buscar a Paula a su casa y la llevó en moto a Paine, donde el criminal vivía con su madre. La recogió a las 7 de la mañana y le dijo que le pasaría un computador para J.P., que había pasado a primero medio.
Tras enterarse de que su mamá no había llegado a trabajar, su hijo mayor la llamó por teléfono y, llorando, le preguntó dónde estaba. "Ella me dijo que no me preocupara porque estaba bien. Le dije que tenía susto de que le pasara algo malo y ella me volvió a decir que estuviera tranquilo y que cuidara a mis hermanos". Desde ese momento nunca más se supo de Paula.
La policía sostiene que Morales mató ese mismo día a su ex pareja, con un golpe en la parte izquierda de la cabeza. Fue el femicidio número 15 de este año.
En la noche el sujeto fue hasta la casa de la víctima y se acostó con J.P. y su hermanita F. Llegó haciéndose el leso y preguntando dónde estaba Paula.

CUÁTICO
Sin embargo, el peso de lo conciencia lo aplastó e intentó matarse junto a la niña y el hijo mayor de Paula. Fue la ex suegra de Paula quien llegó de improviso a la casa para llevarse a los niños y encontró la llave del gas abierta y a Morales en la cama con una soga. A la mujer le dijo que había calentado comida y que había olvidado cortar el gas.
Mientras los familiares de Paula se dedicaban a buscarla, su ex conviviente desapareció y empezó a faltar a su trabajo.
Morales le dijo a la policía que el miércoles, tras conversar con Paula y pasarle un computador, la dejó en una pasarela para que regresara en bus a la capital.

CHIVAS
En su declaración, el perico cayó en serias contradicciones al decir que antes de irse le pasó 10 mil pesos a Paula para que comprara cigarros sueltos, lo que resulta inverosímil, ya que donde la dejó se construye la Ruta del Vino y no hay negocios. Consultado sobre el dinero, después dijo que le había pasado las 10 lucas en puras monedas.
Los peritajes de la policía apuntan a que Víctor Morales mató a Paula en el kilómetro 34 del Acceso Sur a Santiago y que la tiró a unos matorrales. Sin embargo, la vidente que contrató la familia de la víctima asegura que estuvo cautiva y que fue asesinada en una casa abandonada, tras lo cual fue llevada sin vida hasta el costado de la carretera.
El miércoles, tras 42 días de búsqueda, un trabajador encontró los restos de la madre en Paine. La cabeza y el brazo derecho estaban separados del tronco por las mordeduras de animales carroñeros.
Carlos Godoy S.

 


Publicante Pichilemunews @ 13:06
 | Enviar Noticia