Jueves, 13 de marzo de 2008

JOSÉ VARGAS BADILLA, POETA, ESCRITOR Y COLABORADOR EMPEDERNIDO

 

Desde hace un par de años, el poeta, escritor y colaborador empedernido de diarios y periódicos privilegió a la comuna que –después de su “comarca de ensueños” (San Fernando) le ha inspirado también por décadas; estableciéndose en Pichilemu para vivir sus últimos días junto a su fiel esposa.

Nos referimos a José Vargas Badilla, que este año –según los datos proporcionados por él mismo- está cumpliendo 90 cuidados años, aunque algunos síntomas de la edad se hagan patente, lo que no quita que siga caminando las calles del balneario pichilemino, o disfrutando de la lectura de su formidable biblioteca que le acompañó desde la capital colchaguina.

Debemos señalar que no sabemos exactamente en qué día y mes nació. Pero realizada una consulta a una fiel cyber lectora, nos informa que tiene 93 años.
Para el caso que nos motiva a escribir, este dato de la edad no es crucial. No se lo vamos a preguntar a estas alturas, no es lo más importante.

Lo verdaderamente importante es manifestar el privilegio que representa que esté en Pichilemu, más aún cuando ha sobrepasado los 90 años, una cantidad importante, donde la mitad –si no más- los ha dedicado a la literatura, donde se ha inspirado en las cosas sencillas de la apacible vida provinciana de su querida Colchagua –aunque nació en la comuna de Codegua, provincia de Cachapoal- y el litoral que como tantos conoció –primero como colchaguino- y tras la reforma administrativa pasó a ser “cardenalino” en honor al hijo ilustre y predilecto de Pichilemu, que llegara a la máxima preladura de la Iglesia Chilena, como su primer Cardenal, su eminencia José María Caro Rodríguez.

 

OBRA

José Vargas Badilla ha llevado su obra a varios libros: Sangre Otoñal

(Poemas,1984); Vecindario de Estrellas (Poemas Infantiles, 1986); PRESENCIA DE SAN FERNANDO. Ensayo (1989), en colaboración con las poetisas Regina Royo Cabrera, Josefina Acevedo Cuevas y Lucía Aguirre del Real; EL PINTOR VALENZUELA LLANOS. Ensayo (1992); POR TIERRAS DEL ROMANCE (1994);  ENTRE ROMANCES Y SUEÑOS (1997); GEOGRAFÍA POETICA DE PICHILEMU (1999); y ANTOLOGÍA POETICA (2002).

Pero eso no es todo. Por décadas ha realizado una labor periodística, a través de colaboraciones con artículos, crónicas y comentarios literarios. Es así como –desde el año 1945- sus trabajos han aparecido en La Voz de Colchagua, de San Fernando; en La Prensa de Curicó, en El Cóndor de Santa Cruz; en La Región de San Fernando; en El Rancaguino de Rancagua; en el Periódico PICHILEMU, de Pichilemu; en la Revista ACANTHUS de Talca; La Noticia, de Rancagua; La Nación, de Santiago.

 

Asimismo, ha desarrollado una labor autoral –a través de concursos y a pedido- llevándolo a crear la letra de los siguientes Himnos: Al Rodeo de Rengo (1947, solicitado); A la ciudad de San Fernando (1956, Concurso a nivel nacional); Al Liceo Industrial de San Fernando (1957, solicitado); Al Liceo Comercial (1966, solicitado); A la ciudad de Pichilemu (1980, concurso); Al Deportivo Colchagua (1981, concurso); A la ciudad de Rancagua (1983, concurso); Al Colegio San Fernando “El Real” (1994, solicitado); Al Liceo Politécnico “Manuel Bulnes” de Chimbarongo (1996, concurso); y, A la Primera Compañía de Bomberos de San Fernando (1999, obsequio).

 

Su interés por llevar cultura a otros lugares lo ha llevado a realizar o ser invitado a dictar Charlas, como las que se señalan: en San Fernando, San Vicente de Tagua Tagua, Rancagua, Placilla, Lolol, Pumanque y Pichilemu.

Asimismo, con la Exposición de Poesía Ilustrada lo llevó a recorrer prácticamente toda la región, con una selección de poesía y sonetos de los más prestigiosos poetas de la región; hecho que señala de paso –también- su reconocimiento a los colegas en las letras, ajeno a veleidades y envidias que a veces se da en todas las áreas del quehacer humano.

 

Como poeta laureado, recibió laureles en: Rengo (1947), San Fernando (1957, 1960, 1973, 1981, 1992), Puente Negro (1991).

 

Paralelamente, su prolífico e inquieto espíritu creador, lo llevó a participar de diversas instituciones cultural; siendo de ellas dirigente, fundador, como por ejemplo: Ex Integrante del Grupo Literario “Los Afines”; Presidente: 1955, 1958, 1961, 1962, 1963, 1965, y 1968; Secretario: 1953, 1954, 1956, 1959, 1960 y 1966. Fundador del Grupo Literario Colchagua de Poesía (1979). Creador de la Pinacoteca “Alberto Valenzuela Llanos”. Uno de los organizadores del Primer, Segundo y Tercer Encuentro de Escritores de la VI Región (Poetas) a nivel nacional en San Fernando, durante 1964, 1965, 1966. Organizador del Primer Encuentro de Escritores de San Fdo. (1985). Uno de los organizadores del Quinto Encuentro Regional de Poetas de San Fernando y Santa Cruz (1992). Uno de los promotores de la creación de la Casa de la Cultura en San Fernando (1967).

 

Por otra parte, diversas instituciones le han reconocido sus méritos y otorgado Galardones. Por ejemplo: Premio Municipal de Ensayo, San Fernando (1968); Mención Honrosa 7mo, Concurso Nacional de Poesía y Cuento Infantil de autores adultos organizado por la Secretaría General de Gobierno (1984); Poeta seleccionado Sexta Región; Segundo Festival de Poesía, Viña del mar (1989); Mención Honrosa Concurso Literario, San Fernando en la Historia (1992). Y Ciudadano Ilustre de San Fernando, distinguido por la Municipalidad (1992).

 

Su pluma literaria le ha valido ser incluido en las siguientes Antologías: Balada para una ciudad insomne. Valparaíso (1980); Poetas de la VI Región. Rancagua (1981); Cuarta Antología de Poesía y Cuento Infantil. Santiago (1985); Chile, un país de poesía. Lima, Perú (1996); Diccionario de la Literatura Chilena. Efraín Szmulewicz (3ra. Edición, 1997).

 

Y por si fuera poco, su pluma tiene elaborado tres obras inéditas: SAN FERNANDO, CUNA DE GRANDES PERSONAJES. Ensayo; MANUEL RODRÍGUEZ EN LA POESIA. Ensayo; y LOS POETAS LE CANTAN A SU TIERRA. Ensayo.

 

EL POETA Y PICHILEMU

El bardo José Vargas Badilla ha tenido una rica relación desde sus años mozos con Pichilemu, escribiendo hermosas creaciones poéticas donde el paisaje marino, su entorno señorial, sus idílicos paisajes campesinos y amores perdidos han sido parte de su inspiración.

A fines de la década de los años ’70, “pichilemunews” le conoce personalmente –como Corresponsal de La Tercera y dirigente del Centro Hijos y Amigos de Pichilemu, con sede en Santiago- estableciendo un nexo de amistad y de frutos en beneficio de Pichilemu.

Debo decir que antes de conocerlo, surge una crítica –primero- de la Guía Turística de Pichilemu que editamos en el año 1975 (a raíz de la cual me ofrecieron ser Corresponsal del diario capitalino). Y el año 1978, a raíz de la Exposición Fotográfica que organizará el Centro Hijos y Amigos de Pichilemu –con casi un centenar de fotografías del suscrito, y algunas de Manuel Muñoz Jorquera, Mario Jorquera Vargas, colegas y amigos pichileminos). Dicha exposición la realizamos en la Plaza de Armas de Santiago, tras el permiso otorgado por el propio alcalde Patricio Mekis (rancaguino y conocedor de Pichilemu, también alcalde de la ciudad de Rancagua), en diciembre. Y, luego en Pichilemu, en el verano de 1979.

Asimismo, un año antes fue invitado a integrar el Jurado del Primer Festival Nacional de Cantautores realizado en Pichilemu. Y donde compartió la responsabilidad junto al crítico de Arte, José María Palacios; los cantantes Arturo Millán y Patricio Renán; el músico Reinaldo Urbina; el compositor Luis Alfonso “Poncho” Venegas; el productor de canal 13 José Martínez; el alcalde de entonces Eduardo Parraguez; y el director regional de Sernatur Waldo Kaid. 

Un año después, incentivados por él, en 1980 patrocinamos –como Centro Hijos y Amigos de Pichilemu- una Exposición Pictórica con el motivo, obvio, de paisajes pichileminos; la que fue sugerida por él y organizada por el municipio local; entregándose el resultado y premios en una ceremonia pública en lo que fue el Salón Bar “Gringo Pobre” del balneario. Premios que recayeron en artistas plásticos de San Fernando, Rengo, entre otros. La idea tenía como objetivo principal, crear la Pinacoteca Municipal.

Debemos decir que, lamentablemente, los cuadros solo estuvieron unos pocos años adornando las paredes de la alcaldía y otras. Y otra autoridad luego las envió a oficinas inferiores y bodegas. A estas alturas, una quizás aún esté a salvo; pero relegada.

Al año siguiente, el municipio organizó un concurso para elegir el Himno Oficial de Pichilemu. De las decenas de obras, uno de los concursantes fue el poeta José Vargas Badilla. El jurado –presidido por el alcalde José Lino Vargas Jorquera- le otorgó el primer premio.

Desde esos años hemos permanecido conectados. Y en base a ello, hemos llevado adelante diversas iniciativas –unas del Periódico “Pichilemu”- y otras de él, las que han permitido que los Poemas Ilustrados –a los que nos referimos en párrafos anteriores- hayan venido a Pichilemu, lanzamiento de libros donde ha sido presentador a nuestra solicitud: “Don Galvita de Pichilemu” (del escritor Héctor Henríquez Rosas), “Purillá, el regreso de los dioses” (de Fernando Arraño Urzúa); y “Los gatos del Casino” (de Trudy Larkin Förster). Asimismo, le colaboramos en la organización del Lanzamiento de su último libro “Antología Poética” (1999).

Posteriormente, ya radicado en Pichilemu, un par de veces lo invitamos a ser partícipe –como invitado especial- por ejemplo, a la charla que dictara el investigador y escritor Jorge Aravena Llanca sobre el Origen y Etimología del vocablo “Pichilemu”, conferencia que organizamos en el Hotel “Rex”, en Junio de 2005, con una notable concurrencia que sorprendió a los asistentes con lo allí conocido; ocasión en que estuvieron amenizando la noche, los artistas pichileminos. Patricia Becerra y acompañantes, y el poeta popular y payador Hugo González Urzúa.

Podríamos referir otras cosas más, pero en honor “a la hora”, nos despedimos. Pero no antes de hacer otro alcance. Estas sencillas palabras urdidas van como un modesto homenaje a la obra creadora de este poeta avecindado en nuestro entrañable terruño. Y lo hacemos conciente que, si bien hasta ahora este escritor se mantiene “como un roble”, sus años de vida restantes son menos …

Pichilemu, al margen de quien dirija la comuna, le debe un tributo que muy bien merecido lo tiene.
No esperemos entregárselo mañana ni pasado. Quizás puede ser demasiado tarde. Que sea en medio de la alegría de tenerlo con nosotros y no en medio de la tristeza de su partida.

  

 

 


Publicante Pichilemunews @ 19:41
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