Mi?rcoles, 16 de abril de 2008

EDIFICIO DEL EX CASINO ROSS Y EL PARQUE A 20 AÑOS DE SU DECLARATORIA DE MONUMENTOS NACIONALES

 

Hace veinte años, 20 AÑOS, informamos a nuestros lectores del padre del Portal www.pichilemunews.cl en la edición Nº 29 correspondiente al 28 de Abril de 1988, de la nueva calidad que ostentan edificios históricos de nuestro balneario. Exactamente decíamos en el titular:  EX CASINO Y PARQUE  AHORA SON MONUMENTOS, aludiendo al decreto publicado en el Diario Oficial y firmado por Augusto Pinochet Ugarte y Juan Antonio Guzman Molinari, Presidente de la República y Ministro de Educación, respectivamente.

En efecto, los antecedentes enviados por el municipio pichilemino –cuyo alcalde en ese entonces era René Maturana Maldonado- habían sido aprobados por el Consejo de Monumentos Nacionales el 6 de Enero de 1988 y, tras ello, fue firmado el respectivo decreto y posteriormente publicado en el Diario oficial.

 

 

 

UN GRAN PASO

¿Por qué recordamos este hecho? Sencillamente porque son veinte años, en donde se dio un paso importante para “protegerlo y resguardarlo”, no obstante a que su único artículo no consideraba recursos para su compra ni restauración.

En nuestra acción como Corresponsal del Diario La Tercera y como director del Periódico “Pichilemu” ya habíamos expresado nuestras inquietudes respecto al calamitoso estado de la construcción que alguna vez albergó –entre otros usos, a las instalaciones de uno de los primeros Casinos de Juegos, de hecho, NO DE DERECHO- y es por ello que aplaudimos sin reserva ese paso: MONUMENTOS NACIONALES.  

A través de este tiempo transcurrido “muchas letras han abogado por el referido edificio”. También muchos “palos”, cartas, gestiones en diferentes niveles que sirvieron para “ablandar”, “hacer entender”, “plegar voluntades de diferentes actores” que a través de diversas formas han contribuido a estar a las puertas de la conclusión de las obras de RESTAURACIÓN Y HABILITACIÓN, trabajos que durante el presente año serán concluidos y, seguramente, inaugurados.

Pese a ello, en torno a estas obras subsisten al menos dos inquietudes fuertes en la opinión pública, donde –en una de ella- coinciden autoridades del nivel regional (que se sepa no de las autoridades comunales) y del mundo cultural pichilemino: léase personas con inquietudes culturales (artistas locales, afuerinos radicados en Pichilemu, gestores culturales, etcétera). Esta se refiere concretamente a lo siguiente: ¿Quién diablos se hará cargo de esa infraestructura cultural?

Y la otra inquietud, se refiere a las obras que se están desarrollando en el edificio, porque se indica el letrero señala RESTAURACIÓN …. Y no “remodelación”. Y para algunos, los cambios que empiezan a notarse en parte de su CUBIERTA los inquietan.

 

Primero que nada –sin ser expertos ni mucho menos- estamos en condiciones de asegurar que Restauración no significa exactamente en “dejar una cosa, un edificio, una pieza, una pintura, una escultora, una obra de arte, etcétera, tal cual a la original. En estricto rigor el ideal es dejarla semejante, igual, pero en algunas situaciones aquello es difícil o imposible de lograr.

Pero para no apartarnos de este caso. El edificio del ex Casino Ross –para quienes estuvimos preocupados de su “Recuperación” y asistimos a TODAS las convocatorias para entregar sugerencias al respecto, entre ellas el uso de los recintos interiores- SABEMOS que el proyecto arquitectónico  FUE APROBADO por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Todo lo que allí –en estricto rigor- se está haciendo en el edificio que nos preocupa está avalado por el organismo que se ocupa de aprobar o no, este tipo de intervenciones en edificios que son declarados Monumentos Nacionales. Y que alcanza, también, a los edificios que están dentro o forman parte de Zonas Típicas, Zonas Protegidas, etcétera.

Es más, hacemos recuerdo que cuando se presentó el proyecto arquitectónico listo y aprobado por el Consejo de Monumentos, la empresa junto a la Dirección Regional de Arquitectura –mandante en nombre del CORE- mostró a la comunidad pichilemina el proyecto a través de un Data Show; entregando los principales detalles de ello. Láminas que “pichilemunews” tiene en su poder, algunas de las cuales anexamos a este artículo.

Uno de esos detalles, fue “el cambio de la estructura” de parte de la Cubierta del edificio; la que cien años atrás (100 AÑOS) consideró diversos caídas de agua hacia el interior que con el transcurso del tiempo y una inadecuado mantenimiento de las canales (aparte de la acción de aves, como las palomas), contribuyeron a que éstas sufrieran daños (roturas) y en consecuencia a través del tiempo, las aguas lluvias fueron provocando un DAÑO TREMENDO a todos los elementos interiores, tales como cielos, tabiques, pilares, pisos, etcétera. Daños que conocimos desde principios de la década del ’70 y que nunca fueron suficientemente bien reparados. Incluso ni a partir de la fecha en que el municipio adquirió la propiedad en el año 1995.

En consecuencia, los consultores (entre ellos arquitectos, ingenieros civiles y otros) proyectaron “eliminar” las cubiertas con caídas de agua interiores. ¿Cómo lo hicieron?

Simple. Subiendo las cubiertas (techumbres), dándole mayor pendiente y, lo más importante: Que aquella cubierta, en parte, será de un material traslúcido (no sabemos las especificaciones técnicas en cuanto a su porcentaje), pero ello PERMITIRÁ DARLE A GRAN PARTE DEL SEGUNDO PISO, UNA ILUMINACIÓN NATURAL QUE NO TENÍA.

 

 

 

En efecto, para ocupar los recintos existentes, algunos de los cuales consideran su ampliación, ya no será necesario durante gran parte del día, usar energía eléctrica, sino nada más la luz día que entrará a través de su cubierta (o techumbre) traslúcida.

Tal como lo señalamos, hay recintos que desaparecerán, pero para darle mayor cabida a los planificados. Se debe recordar que el segundo piso era una gran cantidad de recintos (dormitorios) donde apenas cabía una cama de una plaza y un velador. Nada más.

Pues bien, la distribución actual considera recintos adecuados a los usos que está planificado que allí se realicen.

 

RECINTOS

Para quienes preguntan hoy qué funcionará allí, recordamos:

ZOCALO (Subterráneos): Contempla dos Auditórium, dos Foyer, Cafetería, Local de Ventas, caja de Escala y ascensor. Y en el exterior, un Patio/Plaza de la Cultura.

 

 

PRIMER PISO (Nivel calles): Considera Recepción (Acceso principal), la Biblioteca del Pacífico, Sala de Exposiciones, Foyer y Exposiciones Temporales, Área Administrativa, Servicios Higiénicos, Caja de Escalas y Ascensor.

 

 

SEGUNDO PISO: Talleres Diversos por todo el perímetro de la planta y un Taller de Escultura y Exposición al Centro. Además, servicios higiénicos, caja de escalas y ascensor.

 

¿Queda más claro ahora con esta información?

Por nuestra parte, nos asiste otra duda: ¿Terminadas las obras de restauración, se habilitará completamente el edificio con el mobiliario necesario para la Biblioteca, Sillas para los auditórium, equipamiento para oficinas, talleres; equipos para la administración (Computadores, red telefónica, red Internet, equipo de sonido, Data Show) lo mínimo necesario para efectuar actividades sin estar sujetos a la voluntad de otros?

El presupuesto de más de 600 millones de pesos debería haberlos contemplado. Ojalá sea así, caso contrario será una GRAN SORPRESA lo que se entregará. Y con Corporación o sin ella, será un elefante blanco. Realmente no queremos que pase eso.

Finalmente, para redondear esta largo artículo, una prueba más de quienes desde mucho han estado preocupados por este tema.

Una Carta de nuestro colaborador Don Antonio de Petrel, a un año de ser declarados Monumentos nacionales el edificio del ex Casino y el Parque.

 

 


Publicante Pichilemunews @ 14:17
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