S?bado, 19 de abril de 2008

Barrick y una contradicción

"Es insólito que la Conama acceda a la solicitud de Barrick Gold para instalar una línea de transmisión eléctrica desde el Sistema Interconectado Central -en la comuna de La Higuera, Región de Coquimbo- hasta su proyecto Veladero, en Argentina".


Fuente: www.lanacion.cl, lunes 7 de abril de 2008; autora: Por Sara Larraín, directora del Programa Chile Sustentable.




En plena crisis energética (que incluye un posible racionamiento eléctrico y el riesgo operacional de la industria) asistimos a una contradicción grave en el discurso gubernamental. Por un lado, la autoridad ha dispuesto de modo acertado un plan de restricción de voltaje y medidas de eficiencia energética, sea en edificios públicos y privados mediante convenios con empresas a fin de otorgar descuentos en la adquisición de motores eléctricos eficientes, en beneficio del sector industrial y minero, que consumen 65% de la energía eléctrica de Chile.



En paralelo, el discurso de diversos secretarios de Estado y funcionarios públicos reitera que en esta situación crítica "ninguna opción debe ser descartada". Así, el Gobierno ha destinado fondos públicos al estudio de la opción núcleo-eléctrica; aprobado de manera irregular la planta de gas propano de Metrogás en Peñalolén; insinuado la preaprobación política de cinco megacentrales hidroeléctricas ofertadas por el consorcio Endesa-Colbún (aún no evaluadas ambientalmente) en Aysén; aceptado a tramitación el proyecto de una represa de AES-Gener que no cuenta con regularización de aguas en el Cajón del Maipo; la evaluación de 2 centrales térmicas a carbón (de la compañía Suez Energy) en las cercanías de la reserva pingüino de Humboldt y varias centrales hidroeléctricas en el Panguipulli, entre otros.

Esto sucede en un clima de presiones a funcionarios públicos quienes, según la cotidiana recomendación de expertos ligados con los grandes intereses del negocio eléctrico, no deberían detenerse a evaluar muchas condiciones regulatorias o ambientales debido a la actual crisis y las limitaciones del crecimiento macroeconómico. Cunden las propuestas del personal especialmente encargado de asegurar un fast track en las evaluaciones ambientales, ventanilla única donde se otorgan los distintos permisos sectoriales.



En este trasfondo en que los ciudadanos y las comunidades quedan expuestos al chantaje de sacrificar calidad de vida, medio ambiente e incluso parte de la legalidad existente por el imperativo de contar con energía, resulta insólito que la Comisión Nacional del Medio Ambiente acceda a la solicitud de la minera canadiense Barrick Gold Corporation para instalar una línea de transmisión eléctrica desde el Sistema Interconectado Central -en la comuna de La Higuera, Región de Coquimbo- hasta su proyecto Veladero, en San Juan, Argentina. Esto resulta menos aceptable al oír las razones aducidas por la Comisión Nacional de Energía que en cuanto a la incongruencia de exportar electricidad en los tiempos actuales, asegura que la crisis de nuestro país es coyuntural y el proyecto de Barrick es permanente, aunque su vida útil expira en 2014 y los demás chilenos debemos disciplinar nuestro consumo energético.



De concretarse este plan, la consecuencia sería desincentivar a los ciudadanos y los empresarios que se han esforzado por asumir la responsabilidad de la eficiencia energética; también acrecentaría con renovados ímpetus el rechazo de la comunidad ante aquellos proyectos eléctricos que pretenden imponerse con el argumento de una crisis de desabastecimiento. Si la autoridad y la empresa no recapacitan estaríamos frente a un nuevo ejemplo del desbalance entre la influencia del dinero y la opinión ciudadana y, por supuesto, ante un vacío en el discurso público cuando en realidad debería mantenerse el timón de una política consistente y actuar con claridad ante iniciativas privadas que podrían dañar el interés público.-


Publicante Pichilemunews @ 22:15
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