Domingo, 20 de abril de 2008

EL HOSPITAL DE CUREPTO E HISTORIA DE LA LEJANA RUSIA EN TIEMPOS DE LOS ZARES: ALGUNAS COINCIDENCIAS

 

- Alan Mrugalsky, una “maravilla” que estuvo en nuestra Región como Director del SERVIU.

 

El caso de la inauguración “mula” en el Hospital de Curepto, Región del Maule –que ha provocado remezones inesperados- me hizo recordar la lectura de una historia en el Reader’s Digest (o Selecciones, si usted lo prefiere) que leí el año 1970, estando estudiando en Iquique.

Fueron literalmente montones de historias que leí, aprovechando esas revistas que eran parte de la biblioteca de la Familia Orchard, donde pagaba pensión junto a dos universitarios más, uno de Peumo y otro de Curicó.

Pese a que me impactó la historia –pero sobretodo el protagonista principal- que cada vez que ocurren hechos parecidos, similares, a lo que ha ocurrido en Curepto donde se engañó una vez más la fe pública, sale a flote ese personaje.

No obstante a que he hecho esfuerzos por averiguar el nombre del personaje no he podido recordarme ni siquiera cuando lo he comentado a amigos, relaciones, etcétera. Aunque quizás miembros de la “Comitiva Presidencial de Avanzada” si lo conozcan, ya que ellos actuaron en forma parecida.

 

HISTORIA

Repito, el nombre del personaje no lo recuerdo, pero para el caso da lo mismo.

Se trata de un hecho real de la historia rusa, de la época de los Zares y Zarinas. Ocurre que el mentado personaje –con tantas o más influencias que el famoso Gregori Rasputin, más conocido por Rasputín- convenció a a la Zarina que lo enviara a lejanos territorios para llevarles bienestar a sus súbditos y alejar todo fantasma de insurrección o levantamiento de la plebe ante las hambrunas y mal pasar de sus habitantes.

Fue así, como este personaje obviamente fue premunido de los recursos e investido como un verdadero Ministro de la Zarina. Aparte de ello le dio los decretos y cuanto título fuera necesario para que actuara en su nombre con todo el poder de acuerdo al rango. Y, aparte de ello, la cantidad de hombres como su guardia personal y la cantidad de personal –hombres y mujeres- para estar a la altura de las funciones que desempeñaría en su recorrido.

Con su numeroso séquito las emprendió en su misión. Carretas tiradas por uros y cientos de los mejores ejemplares de caballares constituían la caravana. pero no pasó mucho tiempo que este personaje “se iluminö” y percibió que la tarea que estaba realizando merecía algunas granjerías. De tal modo que junto con realizar mejoras que se traducían en alivianar el pasar de los habitantes, tales como bajar los impuestos, entre otras regalías, concluyó que él y sus más estrechos colaboradores debían tomar descanso de acuerdo a su rango y pasarlo bien, lo que hizo organizar “fiestecitas”

Ocasión donde no se escatimaba nada: comida, bebestibles y, por cierto, las mejores mujeres que eran detectadas, eran gentilmente invitadas a participar. Aunque al final todo tenía su precio. “Comidas” y “bebidas” eran después el postre de los privilegiados de este personaje.

Estas celebraciones que después se hicieron ya un ritual cada un mes, por dar un ejemplo, empezaron a conocerse pese a todas las medidas de sigilo y cuidado que se ordenaba tuvieran. Fue así, como las niñas que participaban fueron comentando lo “bien” que lo pasaban, lo que motivó a otras a ver la manera de cómo ser ellas también parte de estas fiestas. Sin embargo, pese a que nuevas niñas se incorporaban, unas cuantas al cabo de unos meses fueron desechadas por cuanto su suave y tersa barriguita se empezó a hinchar con los naturales trastornos familiares. Y donde hasta ese momento, los jefes de familia, no tenían la más leve sospecha de lo que ocurría; situación que de a poco –dentro de las pequeñas libertades que existían- fueron manifestándose en descontento por los abusos que se estaban cometiendo y que cada día se iba manifestando cual contagio, y que motivaba más embarazos y nacimientos que los normales. Todos tenían el mismo patrón: jóvenes mujeres, solteras.

Las quejas y manifestaciones de los padres –como también de los jóvenes varones que estaban deseando desposar a una mujer- más osados no lograron ser oídos y aparte de azotes y malos tratos, debieron soportar largos encierros; pues el “personaje” hacía sentir su poder y todo atisbo de molestia y desobediencia era una ofensa a la Zarina poco menos.

Muchos que se dieron cuenta de lo que esperaba a quienes reclamaran a estas autoridades, optaron por el silencio. Sin embargo, igual llegaron estos signos y rumores a la Zarina.

Esta no podía dar crédito a lo que se decía. Así que ordenó que se preparara una Comisión de gente de su confianza para viajar hasta aquellos remotos lugares y provincias.

En tanto, “el personaje” que tenía igual a sus contactos en la Corte Imperial, se enteró de lo que iba a pasar y se empezó a preparar, también, para esperar a la Comitiva de la Zarina.

 

Eran tanto los recursos entregados para su misión, los que naturalmente no había gastado –como estaba planificado- sino al contrario, con los impuestos que recaudaba tenía más recursos a su disposición.

De tal manera que se organizó todo lo conveniente para sortear a las “visitas” y cuando éstas aparecían en los dominios a su cargo, había un Comité de recepción que lo escoltaba y le llevaba a los sectores donde se veían relucientes construcciones y edificios. Y más, toda la gente feliz, contenta, celebrando y dando muestras que estaban en el “paraíso”. Y, obviamente, no faltaban quienes –con el discurso hecho- se acercaban ante el que presidía la Comitiva Imperial, a dar las gracias a su majestad la Zarina por tantos adelantos y bienestar que estaban recibiendo de su enviado especial (el mentado personaje).

Después de estas significativas muestras de felicidad de la población y de la gratitud expresada “espontáneamente”; ellos eran llevados a su vez a un gran agasajo donde se les ofrecía los mejores manjares, quizás igual o mejor que en el propio Palacio de San Peterburgo.

En tanto ellos se preocupaban de que esa fiesta durara su buena cantidad de días, la mayor parte de la gente del personaje central de esta historia se iba a otro pueblo o comarca y preparaba todo para agradar de igual o mejor manera que en el pueblo anterior.

Decimos una buena parte de gente del personaje, porque una parte se quedaba como anfitriona y para “escoltar” a la comitiva para que pasara exclusivamente por los pueblos y comarcas elegidas. Ahí donde se estaba montando toda la ambientación de nuevas construcciones y edificios, cual tramoyas de Hollywood construyendo fachadas de pueblos tal como los que se ven en las películas del Lejano Oeste.

Por cierto que este ejercicio debió repetirlo varias veces, de tal manera que la Comitiva o Comisión enviada por la Zarina quedó plenamente convencida que todo estaba marchando a la perfección y se devolvió después de un tiempo a darle un completo informe a la Zarina, aparte de los saludos del “personaje”.

De esa manera, aunque con las arcas más disminuidas por todos los “montajes” que hubo que efectuar, el señalado “personaje” se libró de una muerte inmediata.

Pasó mucho tiempo después para que todo quedara al descubierto. Así y todo la Zarina fue implacable. Muchas cabezas rodaron para, de alguna forma, castigar a quienes se habían burlado del pueblo y de la propia Zarina.

Y aunque en esos tiempos ni siquiera se conocía el telégrafo, teléfono, mucho menos los modernos sistemas de comunicación de ahora –celulares, Internet, etcétera- la Zarina dictó edictos y decretos comunicando a sus plebeyos que jamás se iba a repetir tamaño engaño y quienes intentaran algo al respecto terminarían secos en la cárcel.

 

Más o menos así es la historia que recuerdo sucedió. Puede que hayan muchos detalles olvidados, u otros quizás anotados influenciado por hechos que en más de alguna ocasión se sabe ocurren en otros lugares (por supuesto en otros países. ¿Cómo? ¡No, acá en Chile eso ni pensarlo!).

 

UNA CONEXIÓN LIGADA A NUESTRA REGIÓN

Originalmente estos últimos párrafos no estaban, pero al revisar la prensa, hoy domingo, antes de despachar este artículo, veo que un personaje que estuvo en la Región del Libertador –oficiándolas de Director del SERVIU, por este “simpático” sistemita de los equilibrios políticos- llegó de golpe y porrrazo Alan Mrugalsky, cuando Beatriz Valenzuela también las oficiaba de Bi-SEREMI de Bienes Nacionales y de la Vivienda y Urbanismo.

Coincidentemente, este personaje tuvo que ver –de alguna manera- con una inauguración “medio mula”: la Remodelación de la Antigua Población Ross, en el año 2003.

Estuvimos vinculados a ese proyecto desde antes de su génesis, puesto que “pichilemunews” gracias a contactos en el Ministerio de la Vivienda y Urbanismo, supimos que estaba por venir un programa para “recuperar espacios públicos” a través de proyectos que concursaban y en cada región se le asignaría un porcentaje de alrededor del 85% de los recursos, debiendo cada municipio aportar el restante 15%.

Es por ello, que apenas salió la noticia planteé la necesidad de postular proyectos puesto que era una posibilidad cierta de recuperar espacios públicos que el municipio –por si solo- era imposible afrontar. Expuse que se podría aprovechar para darle una manito de gato al edificio del casino, las Escalinatas de bajada a la playa, pavimentos y reparar el Parque, su iluminación y muy especialmente el espejo de agua con sus luces multicolores que hacía años estaban sin funcionar. Y además, el espacio público de ingreso que va desde el inicio de calle Aníbal Pinto (Gruta de Sor Teresita) hasta la Avenida Ortúzar, con tratamientos de pavimentos (veredas), iluminación de tipo colonial y mobiliario urbano (escaños, receptáculos para la basura, etcétera). El Concejo Municipal aprobó la moción y fue así como el anteproyecto que hicimos lo entregamos a la Oficina de Proyectos Municipal para que afinara y presentara a concurso según los requerimientos.

Resultado: Fue seleccionado el primero de ellos, pero al momento de ponerse el municipio con el 15%, éste había privilegiado recursos para comprar un nuevo auto para la alcaldía y no habían recursos. Ante esa situación propusimos varias fórmulas de cómo generar recursos (vender un Bosque de propiedad municipal en la comuna de Paredones) y un par de cambios en el Presupuesto Municipal. Sin embargo, no hubo voluntad para ello de parte del Alcalde y de la mayoría del Concejo; lo que motivó tuviera que darles palos por todos lados ante la posibilidad de PERDER recursos significativos ante un mínimo aporte municipal.

Paralelamente, la Seremi Valenzuela enterada por el suscrito de esta situación les hizo ver al alcalde y concejales –llamándolos personalmente por teléfono del error en que incurrirían si dejaban perder esos recursos.

Finalmente se aprobó la entrega del aporte y se pudo hacer la Remodelación al sector de la Antigua Población Ross.

Sin embargo, a poco andar, pudimos ver la serie de cambios que le fueron introducidos al proyecto y que las reparaciones y reposiciones no se estaban realizando –por parte de la empresa constructora- como originalmente estaba concebido el proyecto.

Como paréntesis debemos decir que fue el SERVIU quien fue la que realizó la Licitación y era la contraparte técnica a través de un Inspector (Vista Fiscal).

Pese a ello, la evidente poca prolijidad y cambios nos hizo manifestar nuestros reclamos y como no eran atendidos, resolvimos no participar de la INAUGURACIÓN como una expresión de rechazo y malestar.

Enterado de ello, la SEREMI –el mismo día de la inauguración- nos llamó por teléfono para decirnos que ella se comprometía –previa a la inauguración- a presentarnos al “nuevo y flamante Director del SERVIU” para que le informáramos de las quejas sobre los cambios y mala calidad de los trabajos efectuados.

Aceptamos la reunión, la que se efectuó junto a la Pileta del parque Municipal junto a la propia SEREMI Valenzuela, Alan Mrugalsky, el DOM Francisco Valdivia y el suscrito.

Nos escucho y nos dijo que fuéramos a Rancagua con todos los antecedentes para buscar una solución al problema. Al tiempo que la Seremi recalcaba y hacía notar que la empresa tenía una Boleta en Garantía que si no hacían las correcciones, ellos podían cobrarla, para en ese caso hacer ellos las reparaciones.

Nos preparamos en los días siguientes y viajamos a Rancagua, el DOM ya indicado y un funcionario de la Oficina de Proyectos, Luis Cornejo, con planos y otros documentos. Preguntamos por Alan Mrugalsky y se nos dijo que estaba en terreno. Y que nos atenderían otras personas.

Se nos llevó ante esas personas. Todos estaban muy animados conversando y tomando café. Les explicamos cuál era el motivo de la visita y que estábamos por un compromiso de su Director de encontrar una solución a los problemas en la ejecución de un proyecto en Pichilemu.

Tremenda fue nuestra sorpresa al escuchar la respuesta de los profesionales: “Ustedes poco menos que deben darse con una piedra en el pecho, porque la empresa hizo milagros con los pocos recursos considerados para la cantidad de obras consultadas”.

Aunque no podíamos creer lo que escuchábamos la mirada que nos dimos los tres ilusos fue decidora. Sin decir mayores palabras nos retiramos. Los tres coincidimos en que nos habíamos equivocado de Oficina. Habíamos entrado a una con puros funcionarios de la Empresa Constructora.

No obstante a ello, supimos que después hicieron algunas reparaciones, pero JAMÁS la pileta ha funcionado como debía. Se le “escapa” el agua y las luces de la pileta JAMÁS HAN FUNCIONADO. Aunque el sistema de iluminación de todo el recinto, tampoco nunca funcionó totalmente. Cuando estaban encendidas las luminarias de un lado, estaban apagadas las demás. No porque así estuviera programado, sino simplemente por la mala calidad de las obras.

No responsabilizamos de ello a este funcionario que sigue flotando en el sistema, sino a la simple coincidencia en uno y otro lugar.      


Publicante Pichilemunews @ 14:48
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