Domingo, 18 de mayo de 2008

SAN FERNANDO, EN SU ANIVERSARIO PAGÓ DEUDAS CON CIUDADANOS PREDILECTOS

 

A las 12 horas de ayer sábado 17 de Mayo, la ciudad capital de Colchagua, pagó la deuda para uno de sus hijos más distinguidos, el arriero Sergio Catalán Martínez quien hace más de tres décadas fue una pieza clave en el rescate de 16 deportistas uruguayos que setenta y dos días antes habían caído en la Cordillera, en el avión de la Fuerza Aérea de su país que les transportaba a Chile a jugar rugby.

La distinción la recibió junto al también destacado comunicador Emilio Ávila Aguilera –con más de 70 años de ejercicio de la profesión- en el marco de los 266 años de la fundación de San Fernando. La distinción de Hijo Ilustre para el primero, y de Ciudadano Ilustre, para el segundo, fue otorgada por el municipio sanfernandino en una ceremonia oficial –presidido por su alcalde Juan Paulo Molina y el Concejo Municipal en pleno- quienes votaron por unanimidad para otorgar el reconocimiento.

Ambas personalidades con destacables méritos, la celebramos plenamente pese a pertenecer –desde el año 1979 a la provincia Cardenal Caro, hija de Colchagua- pues se hace justicia, por cuanto Sergio Catalán ha sido un hombre digno de ejemplo, destacado afuera y siendo motivo de galardones y distinciones por el pueblo y gobierno uruguayo en varias ocasiones, no así –hasta ayer- por sus connacionales. Hecho que –sin duda- hacía ver su caso como una miopía propia de un país que muchas veces “chaquetea” a sus iguales, ignorándolo por nimiedades o mezquindades. O simplemente discriminándolo porque el hombre, sencillo, modesto, tiene sentimientos o simpatías diferentes a las de quienes están de turno circunstancialmente en un puesto o cargo.

Sin embargo, cualquiera haya sido la razón, hoy ésta está salvada y honra a quienes han tenido la “altura de miras” para obviar pequeñeces.

Hablar del caso mismo que origina nuestra actitud de solidaridad hacia el arriero Sergio Catalán, que no conocemos personalmente, está demás. Ya lo hemos hecho al recordar no hace mucho tiempo, sobre la tragedia donde él, también fue protagonista del “final feliz”.

Transcribiremos los textos de algunas distinciones, a modo de ejemplo:

A Sergio Catalán, UN SIMPLE HOMENAJE DEL GRUPO RE-VIVEN.

Tal vez sea un montón de instantes que se comparten y se vuelven eternos.

Será algo inexplicable, algo a la vez que nos hace sentir simples y felices.

Donde aparece algo lindo, que simplemente se siembra.

Crece y nunca se destruye, se comparte, se sueña, se sonríe y se llora sencillamente estar allí, ESO ES AMISTAD.

Una palabra que convierte personas en equilibristas en gladiadores que arriesguen su vida y sacrifican sus sueños, a eternas aventuras.

Una simple palabra que vuelve a los sueños realidad, y en una ilusión verdadera.

Do Sergio Catalán, reciba este presente del grupo, por nuestra eterna admiración.

Montevideo, Uruguay, 14 de Octubre de 2007.

 

Una placa metálica que dice: A don Sergio Catalán. El pueblo y el deporte uruguayo le expresa con emoción su gratitud. Ministerio de Turismo y Deporte, República Oriental del Uruguay, Octubre 2007.

 

Otra placa: El Vicepresidente de la República Oriental del Uruguay, Rodolfo Nin Novoa a Don Sergio Catalán.

En homenaje a la solidaridad demostrada hacia un conjunto de uruguayos que necesitaron su mano tendida en el momento más difícil de sus vidas.

Vuestra generosa actitud será siempre recordada por todo el Pueblo Oriental.

Cordillera de Los Andes, 1972 - Montevideo, 2007.

 

PERIODISMO

En tanto, si podemos hablar del periodista “de viejo cuño” que no estudió periodismo en ninguna universidad, pero que al igual que otros –Renato González (Mister Huifa), Carlos Guerrero (Don Pampa), Julio Martínez, José María Navasal, entre muchos otros- fue catalogado por sus iguales como un “Maestro”. Nos referimos evidentemente a Emilio Ávila Aguilera quien a la par de la dirección del Periódico La Región, hoy Diario VI Región, fue también Corresponsal del Diario La Tercera.

Durante varios años el sucrito fue “colega” cuando asumimos la Corresponsalía del diario capitalino en Pichilemu –desde el año 1975 a 1979- y desde esta última fecha hasta 1992 (cuando renunciamos para incursionar en el servicio público), como Corresponsal para la Provincia Cardenal Caro, con asiento en Pichilemu.

En muchas ocasiones, él desde San Fernando, y nosotros desde Pichilemu, a través de la prensa defendimos a dúo la manutención del servicio ferroviario desde y hacia Pichilemu. Planteando nuestra inquietud –recogiendo el clamor de los usuarios- por la suspensión o supresión del servicio de pasajeros del Tren, único medio seguro de transporte de miles de personas, comerciantes, estudiantes, personas en busca de atención médica en otras ciudades, etcétera.

Pese a ser escuchado el clamor ciudadano, finalmente el tren murió frente a los sepultureros del gobierno militar, primero, y definitivamente, en los actuales gobiernos concertacionistas.

El esfuerzo de anteriores gobiernos quedó sepultado, donde aún algunos vestigios se resisten a morir, pues lo hicieron ingenieros y profesionales de esos que es muy difícil encontrar hoy. Obras actuales –con toda la tecnología existente- se desploman o se resienten con una facilidad pasmosa.

 

Pero no solo por ello, obviamente, si bien Pichilemu le debe gratitud por su preocupación, no es menos cierto que San Fernando tiene muchas más razones y motivos para testimoniarle ly retribuirle con la distinción que recibió en un cumpleaños más de la ciudad de los otrora zaguanes, adoquines y camelias y que evocan a aquel luchador de tiempos coloniales que –de una u otra forma- también está ligado a San Fernando, el guerrillero Manuel Rodríguez Erdoiza.


Publicante Pichilemunews @ 13:43
 | Enviar Noticia