Lunes, 23 de junio de 2008

SENADOR ESCALONA TUVO “TOLERANCIA CERO” ANTE PREGUNTAS DE PANELISTAS DE CHILEVISIÓN

 

-          Huyó ante las metralletas de Del Río, Melnick y Villegas.

-          A manera de respuesta dijo: “300 mil pesos de sueldo al mes no tiene comparación a los gastos reservados del régimen en que usted participó”, aludiendo al ex Ministro de Pinochet.

-          Sería interesante que la opinión pública conozca –después de un período similar de la Concertación- que ésta publique los “gastos reservados del régimen de Pinochet” a la vez que se publican los “gastos reservados y todos los jarrones quebrados, los Casos Gate, Inverlink, etcétera, etcétera, etcétera”.

 

Fuente: LUN – CHILEVISIÓN

 

El rostro del Senador Camilo Escalona (PS) muestra toda su (in) complacencia ante las

preguntas de los panelistas de “Tolerancia Cero”, de Chilevisión.

 

Se dice que “soldado que arranca sirve para otra batalla”. Lo que ocurrió anoche en el en el programa de conversación que transmite en directo Chilevisión, “Tolerancia Cero” provocó que “un guerrillero que arranca a tiempo” sirve para otro programa, aunque salió “herido y trasquilado, pese a que no le dispararon balas, sino “preguntas”.

Consultas que hirieron profundamente su epidermis. Estas –con cada una de ellas- hacían cambiar su cara y el rictus de sus líneas que quedaron más bien para una retocada a fondo. Más incluso que uno de sus enemigos, como Sebastián Piñera –dueño de casa- y que hace poco tuvo que entrar al quirófano para corregir problemas en su visión.

Pero quienes vimos parte del enfrentamiento –mientras hacíamos zaping- vimos más que a un guerrillero de verdad, como ese que protagoniza de vez en cuando, cuando éste llama “chupasangres” a los empresarios, pero que a la vez, no es capaz de ver a las “sanguijuelas” que abundan en sus reductos.

En consecuencia lo de anoche más pareció un guerrillero de utilería, de aquellos de cartón o papel maché, ya que ante las preguntas de Matías del Río, y las intervenciones de Sergio Melnick y la repasada del sociólogo Villegas, no tuvo argumentos para contestarlas, prácticamente, porque aparte de retrucar e intentar defenderse, en lugar de responder derechamente daba la idea que estaba sentado en una silla de un “fakir”.

 

El senador Escalona pensó que lo habían invitado para felicitarlo. Y no fue así. Pensó que sería una entrevista dulzona, de chupa patas o quizás qué, pero a poco de la presentación del periodista Alejandro Guillier que inició con un “ha tenido una semana tensa”, para enseguida agregar “¿Le duele la espalda, Camilo?”

Escalona –senador y Presidente del PS- después de respirar profundo e hinchar el pecho como pavo real, contesto: “Súper bien”, sin saber qué es lo que se venía …

Más o menos así lo señala la edición de hoy Las Últimas Noticias, página 13 (mala suerte), y que reproducimos según nosotros pudimos constatar también, anoche.

Matías del Río abrió los fuegos: “Los casos de irregularidades denunciadas en la Concertación le podían costar un futuro gobierno”, consultó lanzando un primer misil, pero enseguida lanzó: “Incluso casos que tocaban tangencialmente a usted, porque había unos contratos de un cuñado suyo y de su jefa de gabinete”.

El parlamentario no contestó, sino calificó esa primera intervención como “un abuso intencionado”. Lo que dio pié a que Del Río siguiera: “Se decía que era muy cercana, igual que su cuñado, que conseguía contratos en el sector público”.

A estas alturas, Escalona estaba ya descolocado, señalando: “Esa no es una pregunta inocente porque provoca una sombra”, pero sin mayor respuesta a lo consultado.

Mientras Del Río preguntaba en tono casual “Es llamativo que una persona cercana a usted tuviera contratos”; mientras Melnick disparaba “es lo que se llama el botín de los vencedores”.

Escalona se iluminó y creyendo dejar grogui a sus fusileros, espetó: “Con 300 mil pesos por un mes en una función técnica no es un botín. No tienen nada qué ver con los gastos reservados del régimen en que usted participaba” le respondió al ex Ministro de Pinochet.

A esas alturas el ambiente era denso y tenso. Escalona a pesar de la silla de fakir en la que parecía estar sentado, cada vez se “achicaba”. Fue en ese instante en que Villegas, otro panelista que se atreve, intervino pidiendo como permiso a sus antecesores, mientras Escalona se notó un poco aliviado; pero la interrogante que planteó Villegas fue para peor. Claro, intentó que el Senador le explicara de dónde viene ese cúmulo de funcionarios de diversos niveles en la administración pública que están implicados en situaciones irregulares y que se están investigando. Ahí preguntó: “Los delitos a niveles locales, ¿de dónde viene esa gente?”.

Para colmo el senador Escalona pareció no entender la pregunta, lo que el sociólogo se lo hizo ver y ahí –con esa estocada- el senador pareció revivir acusando a este de tener “arrogancia intelectual”; pero no dio para más, eran sus últimos estertores antes de salir del set, previo a la diplomática salvada que le proporcionó Guillier al pedir “agüita para el Senador” (perdón, quise decir, COMERCIALES).

Ahí, el senador se levantó como pudo, aunque rapidísimo de su asiento y sin despedirse formalmente como se estila en la política.

Lo que no se sabe es si se retiró del set inmediatamente o buscó un asiento más cómodo antes de emprender la retirada definitiva.


Publicante Pichilemunews @ 20:27
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