Martes, 24 de junio de 2008

CONCEJAL GARRIDO: “EN PICHILEMU NO SOMOS UNA CUEVA DE LADRONES”

 

-          Aunque él –de alguna manera- ha sido afectado por dos robos. Tampoco se sabe muy bien si le afectan o no.

-          Las Boletas “que volaron” y los computadores que “salieron a Colación” y nunca más volvieron. Si alguna vez aparecen, habrá que sacarle los flatitos …

 

No cabe duda que a la luz de los hechos –desde que Hernán Garrido Salas se involucra con el municipio- su existencia ha sido de miel y agraz, aunque no sabemos hacia dónde se inclina la balanza, hasta ahora.

Lo decimos tras leer la edición última del periódico “El Expreso de la Costa” una nota en donde el director de la publicación le consulta sobre la situación que está enfrentando: estar alejado de las funciones del cargo de concejal, con el cual se vinculó al municipio a partir de 2004 a la fecha, con la obligada interrupción por estar con medidas cautelares, producto de las secuelas del caso “Parquímetro”. E indemne en el Caso “Boletas”.

Félix Calderón va al grano cuando le consulta. “¿En el caso boletas niega alguna responsabilidad?”

- “Yo nunca he estado ni siquiera imputado, yo no presenté rendición”, contesta Garrido.

“¿Por qué no la presentó?”.

- “Porque mis boletas fueron robadas”.

- “¿De dónde fueron robadas?”.

- “De la Oficina de los Concejales”.

- “¿Y eso lo denunció?”.

-  “Como yo quedé impedido de acercarme a la Municipalidad, concurrí acompañado de Investigaciones y se verificó que las boletas desde donde yo las dejé “desaparecieron” por decirlo de una manera elegante. Pero eso está en el proceso y será aclarado en su oportunidad”.

Luego el director del “El Expreso” le pregunta: “Sus colegas dijeron que usted quedó riéndose, ¿fue así?”.

Ahí el concejal Garrido se va en la volada, donde declara estar sorprendido por la reacción de quien él considera su amigo, el concejal imputado Héctor Cornejo. Habla que conversó con el Fiscal y que le dijo a éste que existían presiones hacia una persona para que cambiara versiones, catalogando esto que “me parece particularmente grave”, a la vez que indica “yo confío en la justicia”. Asimismo, más adelante añade que “.. no tengo ninguna duda de las decisiones que va a tomar el Fiscal y el Sr. Juez ..”.

Al tanto que más adelante indica que “nosotros tenemos que hablar con un mínimo de virilidad en un sentido ético y responsable con lo que representamos…”; y remacha su respuesta con “estamos dando una mala señal y yo creo que no es bueno”.

-         “Pero, ¿hay responsabilidad de las autoridades que se han involucrado en diferentes casos de corrupción?”.

-         “Evidentemente, aquí si la justicia ha sancionado ha sido porque ha tenido antecedentes, pero esas son responsabilidades individuales y no por eso vamos a involucrar a toda una comuna, yo creo que se ha exagerado, en Pichilemu no somos una cueva de ladrones”.

-         “¿Se ha sentido dañado con todo esto?”.

-         “Mire yo tengo el pellejo duro y en mi vida he pasado por muchas cosas, la gente que me conoce bien sabe que yo no he metido las manos, quienes no me conocen dirán lo contrario. Yo soy un político que digo las cosas por su nombre y quizás por eso me he ganado varios enemigos, pero la vida hay que enfrentarla con hombría. Ese es un valor que se está perdiendo, en el sentido de la caballerosidad, de la sensatez, de actuar con mesura, nosotros como autoridades no podemos seguir dándonos el gustito de ir acusando a otro y dañando la imagen de la comuna. Lo que tenemos que hacer es colaborar con las investigaciones”, termina y concluye la nota.

 

Nota que el director y editor del periódico titula con una de las frases del entrevistado: ¡EN PICHILEMU NO SOMOS UNA CUEVA DE LADRONES!

 

¿CUEVA?

Por cierto, afirmar que en Pichilemu es una cueva de ladrones, sería temerario. Si bien hay muchos casos que hacen imaginarse una cosa semejante, a raíz de los hechos que han sido públicos y notorios, la comunidad pichilemina no cae en esa catalogación aún enumerándose muchos casos y hechos que se han cometido “al filo de la ley y otros tantos lisa y llanamente fuera de la ley”.

Pero Pichilemu no tiene ni más ni menos –como cada comuna y ciudad- personas que actúan permanentemente en malos pasos por decirlo de alguna manera.

Lo que sí sorprende es que sea el concejal Garrido quien lo diga. Una persona que ha SUFRIDO LITERALMENTE DOS ROBOS. Y -por desgracia- dentro del propio municipio.

La primera vez, aunque él no era concejal trabajaba dentro del Municipio en un proyecto impuesto por el Intendente Regional, donde –según la respuesta que dio el propio Intendente Raúl Herrera H., ante una consulta del Concejo Municipal- el Sr. Hernán Garrido Salas era la única persona que reunía el perfil para desempeñar el cargo.

Como ese proyecto era financiado por la Intendencia Regional –con equipamiento (computador incluido), sueldo del Sr. Garrido, entre otras cosas- hubo que aceptarlo, ya que el municipio solo cooperaba con la oficina.

En esas circunstancias, desde la oficina del Sr. Garrido, fueron ROBADOS dos Notebook, avaluados sobre los dos millones de pesos  El hecho ocurrió en horas de Colación, entre 13 y 14 horas.

Cuando se fueron quienes trabajaban allí estaban los computadores, cuando regresaron ya no estaban.

Se hizo una Investigación Sumaria que no arrojó responsables. Los concejales pidieron que se hiciera un Sumario Administrativo al tiempo que se solicitó poner la denuncia en el Tribunal, pero el alcalde Vargas estimó no necesario hacer un Sumario. La denuncia en tanto –según se informó en el momento- se hizo; pero que se sepa no se llegó a nada y los computadores –se supone- siguen en manos de quienes fueron los ladrones.

Conste, no era la primera vez que sucedían robos al interior del municipio, como también pérdida –por algunos días- de timbres para falsificar instrumentos públicos; cassettes con grabaciones de actas municipales, etcétera.

Como si todo eso fuera poco, ahora nos enteramos que se le perdieron las Boletas al Sr. Hernán Garrido Salas. ¡Una lástima!, ¿verdad?

 

BOLETAS

¿De qué boletas se trata? Por lo que se sabe, se trata de las Boletas que respaldan los gastos por concepto de alojamiento y alimentación por las asistencias del Sr. Garrido a Puyehue y a Arica, en ambos casos –junto a los imputados por el caso “Boletas”- por su asistencia a Congresos y/o Seminarios de Alcaldes y Concejales.

¿Qué significa en la práctica la pérdida de aquellas Boletas, específicamente las correspondiente al Sr. Garrido?

En concreto, que deberá DEVOLVER todo el dinero entregado por “gastos a rendir” por los conceptos indicados.

Y como perdió aquellas Boletas, ahora tiene el drama que no puede justificar el uso del dinero, aunque en estricto rigor él los haya ocupado para lo cual estaba destinado.

¡Una verdadera lástima!

Pero como el tiene el pellejo duro –según lo indicó en la nota- y con estas experiencias al interior de la Municipalidad, ya aprendió la lección.

“Déjelo no más pastar, que yo lo crié de potrillo …”

 

Al menos así lo creemos al ver la fotografía que complementa la nota en el Periódico “El Expreso de la Costa” y que arriba reproducimos.

Ahora anda con su caballo –o yegua- para todos lados.

Claro, también se lo pueden robar, o si es yegua, pisar. ¿O no? Más vale andar prevenido ….


Publicante Pichilemunews @ 13:45
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