Martes, 21 de octubre de 2008

EL DOMINGO, PICHILEMU SE SACUDE DE LA “DESCRACIA” Y CON UN CAMBIO TOTAL INICIARÁ RECTO CAMINO AL PROGRESO Y DESARROLLO

 

-         32% para Bobadilla, 26% para Cabrera y un 23% para Leiva vaticina periódico local en las elecciones municipales.

-         Si la comunidad vota bien –con responsabilidad- estos porcentajes, con mínima variación podrían ser los resultados finales.

-         Y si se eligen bien a los concejales, el Concejo Municipal también podría ser de calidad.

  

La reciente edición del periódico local “El Expreso de la costa” nos trae nuevamente una serie de entrevistas a varios a candidatos y una encuesta que indica claramente una tendencia, donde el liderazgo por la alcaldía lo encabeza Fortunato Bobadilla, seguido de Cabrera y Leiva; lo que da un indicio de que el próximo domingo –por fin- Pichilemu se liberará de la “desgracia” de los últimos doce años.

En efecto, si las encuestas –como se dice- son el fiel reflejo de las tendencias de la ciudadanía respecto a lo que se le consulta, se puede decir que con el resultado de la votación habrá un fuerte rechazo a la corrupción que se ha venido entronizando, por desgracia no solo en nuestra comuna, pero que acá se venía denunciado desde el año 1996 y las autoridades de niveles superiores minimizaban, soslayaban o, a lo más, las tipificaban como desordenes administrativos, en tanto los fiscalizadores, la mayoría, se mantenía al margen en aras –unos de proteger al “amigo”- otros de no perjudicar la imagen de la coalición; mientras la imagen que verdaderamente importa –la de nuestra comuna- se iba trizando y desbordando cada vez más los límites comunales, provinciales, regionales y nacionales. ¿A estas alturas, se puede decir que en algún del planeta no se sepa cómo han actuado las autoridades municipales de Pichilemu?

Felizmente faltan pocos días –si la encuesta es ratificada por la mayoría del sentir ciudadano- para que aquellos que taparon la corrupción –haciéndose cómplices de ella- aquellos que protegieron y defendieron a los autores de ella, se den cuenta del daño que han hecho a nuestra comuna (¿serán capaces de reconocerlo?). De algunos lo dudamos, pues han intervenido y mangoneado en nuestra comuna como si fuera un reducto feudal, pensando siempre en el beneficio partidario y nada más.

 

CAMBIO

Confiamos en el criterio, en la razón y responsabilidad de los electores que esta vez hayan aprendido y conocido –después de todos los escándalos protagonizados por los pseudos “servidores públicos”- quiénes son realmente y donde su vocación, aparte de sentirse dueños del poder han abusado del mandato y confianza que alguna vez la ciudadanía les ha entregado.

Hoy, Pichilemu requiere de un cambio total para limpiar su nombre, donde la ciudadanía –no importando la tienda partidaria o independiente- vea quiénes son las personas más preparadas, más capaces, más transparentes, veraces y cuya honorabilidad no esté en entredicho, elija a las personas correctas.

Descartar de plano a aquellos que prácticamente toda su vida y “trayectoria” ha sido de engaños a personas modestas (gente jubilada o en vías de obtener sus míseras pensiones); como también a aquellos que venden propiedades y engañan a pequeños propietarios; a aquellos que instan a que se tomen propiedades privadas y espacios nacionales de uso público; aquellos que alguna vez quemaron y adulteraron documentos tales como fichas y carnés deportivos; a aquellos y aquellas que usan métodos gansteriles para presionar a las personas hagan acciones en su favor o de terceros; a aquellos que adulteran documentos de sus propias tiendas políticas como actas y roban votos; a aquellos que son víctimas de “fraudes electorales” y se quedan callados y, finalmente, trabajan codo a codo por el poder; a todos aquellos que se dicen depositarios de los VALORES CRISTIANOS, DEL SOCIALISMO, DE LAS JUSTAS REIVINDICACIONES SOCIALES y que finalmente –hacen vista gorda- ante las acciones y personajes que las pisotean. A aquellos cuyos equipos están conformados por secuaces, operadores políticos y partidarios donde más de alguno ha estado involucrado en acciones oscuras dentro y fuera del propio municipio.

Si la comunidad deja afuera a estos personajes y elige a las mejores personas, Pichilemu –sin duda- podrá retomar el recto camino hacia su desarrollo y progreso.

Es por ello que, el voto ciudadano –en esta ocasión, como nunca antes- es importante que lo marque con RESPONSABILIDAD, eligiendo a las personas que mejor encarnen la rectitud, la transparencia, preparación, capacidad, HONORABILIDAD.

 

  


Comentarios