Mi?rcoles, 29 de octubre de 2008

ELECCIONES MUNICIPALES 2008: LAS LECCIONES QUE DEJA A UNOS Y OTROS y QUE DEJARON “NOCAUT” A VARIOS

 

-          En Pichilemu, resultaron electas tres mujeres en el Concejo Municipal, en un hecho histórico.

-          Solo dos mujeres les antecedieron: Alicia López y Olga Maturana, en la década del ’50.

 

Al margen de quien esté o no presidiendo  el Concejo Municipal que deberá funcionar a partir del 6 de Diciembre próximo, saludamos a los concejales electos y junto con felicitarlos les deseamos –sinceramente por Pichilemu- que hagan una gestión exitosa en beneficio general.

Si bien hubiera preferido también a otras personas formando parte del Concejo Municipal, ya no hay nada que hacer. Solo desear éxito a cada uno, especialmente a quienes se incorporan por primera vez a esa instancia y particularmente a las tres mujeres, donde tienen la oportunidad de seguir HACIENDO HISTORIA. El solo hecho que se hayan presentado a competir en la contienda electoral, en la comuna pichilemina, es un hecho que ya está registrado. Ahora, queda demostrar a la ciudadanía su labor dentro del Concejo y capaz que sorprendan día a día. Y por qué no –como algunas sí lo han demostrado- que tienen tanto o más pantalones que los varones a la hora de enfrentar situaciones por difíciles que se presenten.

A principios de los años cincuenta, fue Alicia López Galarce la primera mujer en integrarse al cuerpo de regidores. Y a partir del año 1953 le correspondió a Olga Maturana Espinoza integrarse y compartir con el regidor Sergio Morales Retamal el período alcaldicio. Las dos únicas mujeres hasta ahora.

Otras lo intentaron, pero no llegaron. En el recuerdo, algunas de ellas, como: una de las hermanas Paiva, Flavia Muñoz Valenzuela, Elfa Yañez Aceituno por los años sesenta. Y posteriormente, Ana María Becerra Jorquera (actual Consejera Regional por Cardenal Caro), Clara Urzúa Púa (hoy ha resultado electa, su hermana Marta), Loreto Puebla Muñoz (hoy gobernadora de Cardenal Caro).

 

PRESENTE

Las tres mujeres electas para integrar el Concejo municipal de Pichilemu, son: Andrea Aranda Escudero (Ind./PPD con 504 votos), enfermera; Viviana Parraguez Ulloa (RN con 451 votos), abogado; y Marta Urzúa Púa (PS con 167 votos), dirigente de UNPADE.

En tanto los concejales son: Roberto Córdova Carreño, reelecto (PS con 756 votos); Aldo Polanco Contreras, reelecto (RN con 725 votos); y Juan Cornejo vargas (Ind./PRI, con 331 votos).

¿Por qué asumen o resultaron electos algunos concejales que tienen menos votación que otros?

Para muchos resulta –aún- incomprensible que ello suceda, pero el sistema electoral indica una “cifra repartidora”, donde la acumulación de votos de la lista, pactos y sub-pactos entra a tallar; determinando quiénes –en algunos casos con la ayuda de los compañeros de lista, pacto y sub-pactos- son finalmente los electos.

Por ejemplo, está el caso del ex regidor Mario Moraga Cáceres (1967/1971), el emblemático “salmón de la política pichilemina, conocido por otros como “Sin pelos en la lengua” –por su programa radial de años donde valientemente ha venido denunciando hechos de corrupción, muchos de ellos ampliamente comprobados- y que nuevamente postuló, obteniendo la bonita suma de 629 votos. Es decir la TERCERA MAYORÍA individual en concejales. Y no quedó electo, por ir Independiente. Y la ley –del todo injusta, por cuanto los INDEPENDIENTES son mayoría en el país- lo dejó fuera.

Otro aspecto interesante, que no debe pasar desapercibido es la cantidad de votos lograda –en conjunto- por las 10 candidatas mujeres (Andrea Aranda, 504; Viviana Parraguez, 451; Luz Garcés, 203; Lidia Catalán, 176; Marta Urzúa, 167; Lorena Rojas, 141; María Eugenia Terán, 124; Carmen Martínez, 106; Javiera Ortega, 86; y Fabiola Soto, 49 votos. Total: 2003 votos.

Por cierto que esta cantidad de votos es atractiva y cada una de ellas –unas más que otras- deben de estar si no muy felices, ORGULLOSAS.

 

CASO APARTE

Siendo muy amigo –así me considero y tengo una razón muy especial para ello- de Mario Moraga Cáceres, no creía en que esta vez su votación iba a ser mejor que en otras ocasiones. Y me equivoqué rotundamente -como también con la votación de Aldo Polanco- al punto que no deja de ser mayúscula la sorpresa en el caso de Mario Moraga, quien hasta el año 1992 era el más auténtico militante –acérrimo además- de la Democracia Cristiana en Pichilemu. Sin embargo renunció a su partido de toda la vida, en que compartió con destacados políticos de ese otrora prestigioso referente. Con diputados, senadores y hasta el propio Presidente Frei Montalva supieron de él.

No obstante el año 1992 cuando las brillantes jerarquías del poder de su partido a nivel regional lo dejaron “out” en las municipales de ese año y privilegiaron a esas caras jóvenes que auguraban un alentador panorama y poder, don Mario RENUNCIÓ. No fue escuchado. Sus argumentos fueron desechados y desde ese momento de su renuncia –hasta ahora- no se ha cansado de repetir lo equivocado que estuvieron esos dirigentes y parlamentarios, que ahora tras la derrota no tienen donde guardarse “sus argumentos”.    

Y por cierto, algunos preguntándose por qué esos 629 votos de Mario Moraga Cáceres que SOPREPASA a los tres candidatos DC, en su conjunto: Alfonso Aravena (164 votos), Fabricio Cáceres (155 votos) y Hernán Vieira (127 votos), los que no tienen la culpa por lo demás.

Y, como si todo eso fuera poco, también ganó –en votos- a la concejal electa Andrea Aranda, esposa del ex alcalde Jorge Vargas, blanco de sus críticas desde el año 1992. Y los hechos demostraron que Moraga –como unos pocos más- no estaba equivocado en su actitud valiente y nada alejada de la realidad. Por cierto ella tampoco tiene la culpa en esto, pero de una u otra manera, también pagó platos rotos.

Sobre esta nueva concejal, también nos equivocamos, en el sentido que le dábamos una cantidad mucho mayor de votos, lo que hacía pensar en que arrastraría a un concejal al menos de su lista y pacto, pero no fue así.

Según supimos de primera fuente, el mismo día de la elección, en su nominación nuevamente se impuso la mano negra de un ex parlamentario. Ya nos abocaremos a ver esas secuelas ….      


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