Viernes, 31 de octubre de 2008

Y la "Gran ola" entrará al municipio de Pichilemu?

 

Fuentes: www.diarioelpulso.cl – www.elrancaguino.cl     

 

Según lo recoge en su edición de ayer el Diario El Rancagüino, el recién electo alcalde independiente por Pichilemu, Marcelo Cabrera Martínez, quien está actualmente formalizado por el Ministerio Público como autor de dos delitos de fraude al fisco, no podrá asumir su condición de edil precisamente por la situación judicial que le afecta.

 

Ello según el medio “lo va a inhabilitar toda vez que su situación judicial podría quedar resuelta recién a fines de enero del próximo año”. El actual edil suplente de la Municipalidad de Pichilemu se encuentra suspendido de sus funciones, inhabilitación que fue concretada el 14 de octubre pasado una vez que el fiscal jefe del balneario costero, Jorge Mena Ocares, presentara la acusación fiscal. El abogado es quien encabeza la investigación contra el edil. 

 

Según añade El Rancagüino, “Jorge Mena en mayo pasado formalizó cargos contra Cabrera como autor de dos delitos de fraude al fisco. Por ello solicita que se condene a la autoridad comunal con una pena única de 3 años y un día de presidio menor en su grado máximo”.

 

“Así también –dice el fiscal– se solicitó una pena de inhabilitación perpetua para cargos y oficios públicos, además de una multa que va asociada a ese tipo de delitos”, explica.

 

¿Qué pruebas mantiene el Ministerio Público contra el suspendido edil? “Se ha presentado prueba para acreditar su condición de funcionario público –indica el fiscal– así como también prueba que dice relación con la documentación que él presentó al momento de rendir los fondos, y, principalmente, las boletas que se presentaron y que terminaron siendo falsificadas”, señaló Jorge Mena.

 

Las pericias que dan cuenta de la falsificación de las boletas, además de los testimonios de las personas que recibieron esta rendición de cuenta y los testigos presenciales que lo ubican en ambos sitios –Puyehue y Arica– es el total de la prueba que cuenta el Ministerio Público contra el electo alcalde.

 

ALCALDE ELECTO

 

Cabrera Martínez presentó su candidatura a alcalde de Pichilemu, resultando vencedor con el 41,79 % de los votos válidamente emitidos (3.016), dejando en el camino a Fortunato Bobadilla –2.011 votos, 27,86 %– y al ex intendente Héctor Leiva Polanco, quien quedó relegado al tercer lugar con 23,71 % de las preferencias (1.711 votos). 

 

LA HISTORIA

 

Los hechos de la acusación del Ministerio Público dicen relación con que el día 11 de octubre de 2006, en circunstancias que los entonces concejales Víctor Rojas González y Marcelo Cabrera Martínez, concurrieron en comisión de servicio a un Congreso Turístico en la X Región.

 

Las autoridades comunales procedieron a alojarse durante cuatro días en las cabañas Rucacaru, en Puyehue, pagando por dicho alojamiento las suma de $80 mil.

 

Sin embargo, el imputado Víctor Rojas, procedió a solicitar al administrador del establecimiento que realizara la boleta por la suma de 100 mil pesos. 

 

De acuerdo a los antecedentes de la Fiscalía, personalmente Rojas procedió a realizar la falsificación sobre el instrumento privado mercantil con el propósito de aumentar el valor de la rendición. Todo habría sido hecho en presencia de Marcelo Cabrera, quien terminó rindiendo la boleta falsificada como viático en el mes de noviembre en la Dirección de Administración y Finanzas de la Ilustre Municipalidad de Pichilemu. 

 

Posteriormente –lo que es catalogado por la Fiscalía como el segundo hecho– entre los días 20 y 25 de julio de 2007, concurren en comisión de servicio a la ciudad de Arica los concejales Víctor Rojas, Marcelo Cabrera y Héctor Cornejo, entre otros.

 

El grupo procedió a alojarse en el “Hotel Mar Azul” pagando cada uno de ellos la suma de $28.000 por concepto de estadía.  Es así que el 25 de julio Víctor Rojas habría solicitado a la dependiente la falsificación de tres boletas por la suma de 60 mil pesos, las cuales, previo concierto, fueron repartidas entre Marcelo Cabrera y Héctor Cornejo, quienes conociendo el verdadero monto de las boletas finalmente rindieron éstas falsificadas como viático. 

 

El trámite fue efectuado en noviembre, también en la Dirección de Administración y Finanzas de la municipalidad de Pichilemu. El fraude alcanzó los $28.000, en el caso de Marcelo Cabrera, y de $32.000 en la persona de Héctor Cornejo.

 

 


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