Mi?rcoles, 19 de noviembre de 2008

EL PODER Y LUCAS DE MÁS VERSUS MENOS LUCAS  Y LA FRENTE EN ALTO

 

-          El circo municipal con nuevos artistas, dan lecciones de ética y hacen cambios “apitutando” a personas que les dan confianza, ¿para qué?

-          ¿Alguién tiene confianza en estas autoridades? Por cierto, a quienes han sido parte o cómplice de las irregularidades …..

 

La expresión “del mundo al revés” no puede ser más explícita en Pichilemu cada vez que ocurre –como en el último tiempo- cambio de alcalde. Y no dejan de ser contradictorias, en algunos casos, las razones que estos alcaldes esgrimen para justificar sus decisiones.

Es lo que ocurrió casi inmediatamente que resultó “elegido” alcalde suplente el concejal Hernán Garrido Salas al señalarle a una funcionaria –por dar solo un ejemplo- “usted sabe que no es de mi confianza, de tal manera que se irá a la Dirección de Obras Municipales”.

La funcionaria –que desde el año 1992 ha sido la secretaria de Actas del Concejo Municipal- le respondió “muy bien”, pero acto seguido le agregó: “Considerando que tengo días de vacaciones pendientes, me las tomaré y aprovecharé de cuidar a mi madre que está recién operada”.

No deja de ser risible el término empleado por Garrido, al señalar “usted no es de mi confianza”, cuando él está a días de ser llevado a un Juicio Simplificado por estar involucrado en el Caso “Parquímetro”, donde el alcalde titular de entonces, fue condenado por la Justicia.

Más aún cuando lo vemos declarar a Canal 3 de TV de Pichilemu, opinando que “todo estos hechos que está viviendo Pichilemu se deben a que Cabrera –sabiendo que está comprometido y que será llevado a la Justicia- siguió adelante con su candidatura …”. ¡Claro!, lo dice esta nueva autoridad, libre de toda mancha, el inmaculado, el que nunca ha actuado en hechos que su propio ex PDC lo castigó (aunque con “childritos”) por estar involucrado junto a su amigo y camarada Jorge Vargas y muchos otros “deces” en el FRAUDE ELECTORAL, cometido en la comuna de La Estrella, el año 1995, para perjudicar a Héctor Leiva Polanco.

A quien TRECE AÑOS después –ahora sí- SE LO CAZUELEARON, contribuyendo de paso a la oferta gastronómica de Pichilemu, plato cocinado por los chefs y cocineros de su partido, entre otros más.

 

Otra más del flamante alcalde suplente Hernán Garrido: 

En tanto otra “funcionaria” contratada por el anterior alcalde suplente –hoy electo alcalde pero a la vez procesado y con incierto futuro- fue despedida pese a que estaba realizando “múltiples funciones”. En efecto, aparte de ser una de las manos derechas de Marcelo Cabrera, tenía montada en una de las oficinas una verdadera fábrica envasadora de PASAS. Y que etiquetaban con un mensaje “Para que no me olvides”, Marcelo Cabrera.

Claro, esos trabajitos extras eran parte de la campaña del candidato que finalmente resultó electo con una amplia mayoría, con votos ganados por él, pero también con el gentil auspicio de los estrategas y discípulos del autor del libro “El Príncipe”, el italiano Macquiavello.

Esa gran mayoría impidió que ganara Fortunato Bobadilla quien transitaba como el favorito y se veía que Héctor Leiva –a lo más, como así resultó- llegaría al tercer lugar.

Hoy, gracias a la estrategia empleada por los macucos y legión de corruptos, ya tienen cocinado en aras y beneficio propio que otra cosa, a quien se sentará en el curul alcaldicio.

No todo está dicho. Sin embargo, la justicia aunque se pronunciará en el curso de 2009, puede decir otra cosa, Y si resulta inocente de la acusación de la Fiscalía, Cabrera podría retornar y asumir nuevamente la alcaldía.

Pero aún así, se dice que viene otra demanda. Esta “vendría en un CAMIÓN”, el mismo que por extrañas razones salió desde los patios municipales.

CHEF, MODISTAS Y SASTRES
Pero no es todo. Sobradas razones hay para lo que oímos: Un "nuevo terno a la medida" están realizando en el municipio. ¿Quién?, Esto es lo de menos. Lo más probable es que "presionada" por las nuevas autoridades o poderes fácticos pichileminos se está trabajando en un llamado a concurso como los que están acostumbrados en el municipio de Pichilemu.
Características y medidas que solo una persona puede sortear con éxito para un cargo cultural, ante la incapacidad del Concejo Municipal que en casí una década no han sido capaces de crear la Corporación Cultural Municipal para la administración del Centro Cultural "Ross" que pasará a llamarse el edificio ya terminado y pronto a reinaugurarse.
¿Quién será ese personaje que lucirá ese traje a la medida? Quizás alguién sin pega del aparataje oficial, alguien que -por ahora- solo está boleteando desde que le dijeran ¡basta!


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