Viernes, 02 de enero de 2009

VEHÍCULO DEL EMPRESARIO TEXTIL ASESINADO APARECE EN BOSQUE CERCANO A VICHUQUÉN

-          Pequeño propietario que vigilaba recorriendo a caballo sus terrenos, encontró el vehículo el martes, pero pensó que serían de delincuentes quye se dedican al abigeato y esperó hasta hoy para dar cuenta de su hallazgo.

Con todas sus puertas cerradas ubican el vehículo Fiat, modelo Fiorino, en el que viajaba el empresario Mauricio Saba y que ayer fue encontrado muerto –con dos disparos en su cabeza, a seis o siete kilómetros al sur de Cáhuil en el camino que lleva a Bucalemu, a la vera del sector de La Sirena entre medio de una ramas de pinos.

El vehículo –según nos informó recién nuestro amigo y colaborador Jorge Nasser –Director de Radio “Entre Olas” FM- fue encontrado por Mariano Valenzuela un vecino y pequeño propietario del sector ubicado entre Llico y Vichuquén, cuando el martes recién pasado transitaba a caballo por sus terrenos. Sin embargo, ajeno a las noticias que daban cuenta de la desaparición del empresario, éste –según contó a Carabineros- pensó que se trataría de ladrones de animales, quienes ya lo tienen de casero.
Así las cosas, relató, vio el vehículo vació entre medio de unos árboles, se acercó pero no vio a nadie y ante ello –siempre según su relato- hizo unas marcas para ver si regresaban y se fue a sus labores.

Incluso, dijo Valenzuela, fue a dar cuenta a Carabineros de Llico, pero éstos no le tomaron en cuenta sus palabras. De tal manera que, ya con noticias que se buscaba un vehículo de esas características –para no perder tiempo- se dirigió aunque más lejos a los Carabineros de Vichuquén quienes si le tomaron atención; desplegándose de inmediato las medidas pertinentes, llegando un equipo de funcionarios de la policía de Investigaciones, para hacer las primeras pericias al vehículo en busca de huellas que pudieran dar con él o con los participantes del crimen del empresario textil.

AVISO COMERCIAL
A estas alturas, todo parece indicar que el AVISO de la venta de una Moto, a un precio exageradamente conveniente, para el modelo que se publicitaba, fue un mero ardid de quienes están tras la muerte del empresario. Se presume que el o los autores son nada más que delincuentes cuentistas que idearon una trampa a quien “pisara el palito”. Y el empresario que sabía de vehículos y valores, no dudó en ir por la moto de sus sueños a un precio regalado. Sin embargo, al parecer la moto era nada más que un invento y siempre estuvo la idea de timar a la víctima, quitándole la atractiva suma de casi cinco millones de pesos.

Esperamos que el trabajo investigativo llegue a un rápido epílogo y de con el paradero de el autor o los autores de la muerte del empresario y paguen por su delito.   


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