S?bado, 10 de enero de 2009

EL ENTORNO MÁS FREAK INIMAGINABLE TIENE EL EDIFICIO DEL EX CASINO, A DÍAS DE ENTREGARSE PARA EL USO Y GOCE CULTURAL

Lo primero que observa el turista, veraneante y/o visitante de fin de semana -como nosotros- al llegar al balneario pichilemino, es sin duda la gran cantidad de ferias artesanales. Ferias artesanales que –algunas- tienen solo el nombre, pues la gran mayoría son artículos manufacturados y hechos en serie, lo que se aleja del término, del espíritu y el concepto.

Pero por desgracia no es solo eso. Hay otro hecho tras su funcionamiento, pues  éstas funcionan en terrenos particulares, otras en terrenos que son ESPACIOS QUE SON BIENES NACIONALES DE USO PÚBLICO –bien las que están con la autorización municipal- en tanto otras con autorizaciones de no se sabe quién. Si exclusivamente con la venia del Director de Obras Municipales o del Consejo de Monumentos Nacionales, ya que varias funcionan dentro de la Zona Típica donde se entiende –menos quienes deben autorizar y/o hacer respetar tal condición- que tienen una normativa restrictiva en cuanto a algunas condiciones para desarrollar algunas actividades económicas dentro de estos espacios.

La pregunta que surge es si estos funcionarios realmente –por una parte- están cumpliendo con su rol fiscalizador o no tienen idea en qué consiste una Zona Típica. Porque digamoslo francamente, el edificio del ex Casino –hoy remodelado y restaurado, quedando una maravilla y a escasos días de ser entregado al uso para el cual fue concebido: Centro Cultural- tiene hoy el entorno más freak que haya tenido jamás.

Aquí surje otra pregunta, ¿son ciegas las autoridades, quienes autorizan tienen algún tipo de criterio?

Con justa razón muchos se preguntarán si vale la pena invertir tal cantidad de millones en rescatar un monumento nacional y principal icono arquitectónico reconocible, junto al Parque “Agustín Ross”, de toda la obra balnearia del impulsor del balneario pichilemino.

“pichilemunews” –como muchos otros- defiende la inversión. No en vano algo luchamos desde hace más de 20 años a la fecha, abogando por un destino mejor de esta construcción. Así lo confirman publicaciones al respecto y de una serie de documentos enviados a diferentes instancias e impulsándolo en otras. Pero de ahí a estar de acuerdo con el entorno “mercanchifle” de ninguna manera.

Y esto también hay que decirlo: en este tema no es culpa del chancho, sino de los imbéciles que le dan el afrecho para que sucedan estas incongruencias estúpidas.

Y nuevamente nos hacemos la pregunta: ¿dónde están los funcionarios de la D. O. M., los funcionarios del Consejo de Monumentos Nacionales? Porque existen normas y restricciones no solo para construir, reconstruir, remodelar inmuebles que están dentro o que son parte de una Zona Típica, sino espacios aledaños.  Lo peor de todo, es que el entorno inmediato del hoy restaurado y remodelado edificio del Casino está dentro de la Zona Típica.

CIRCO
Pero no solo de lo anterior no dimos cuenta. A pocos metros del ingreso al radio urbano, un Circo Internacional está funcionando parte en terrenos particulares y una parte en lo que debiera ser un BIEN NACIONAL DE ESPACIO PÚBLICO. En este caso, una calle que está cerrada e inhabilitada hace años por el propio Loteador –ahora una Sociedad familiar inmobiliaria- sin que el municipio haga ningún esfuerzo por recuperar –como en otros casos- otros bienes nacionales de uso público, como son las calles y avenidas, entre otros espacios.

Lo grave de este asunto es que dueño de terrenos y loteador está haciendo gracias similares desde la década del ’70, donde en los respectivos planos de loteos –hechos por competentes profesionales- considera los porcentajes correspondientes a lo dice la ley, pero tras lograr sean aprobados por la instancia pertinente, cambia el uso de esos terrenos, transfiriéndolos a familiares y finalmente burlando lisa y llanamente la Ley General de Urbanismo y Construcciones.

Es lo que pasó no solo en este caso, donde después de aprobado su plano de loteo, cerró una manzana, dejando sin uso la calle que en los planos estaba considerada. Y hoy, aparte de dejarla inutilizada, se da el lujo de ARRENDAR toda la manzana en donde hoy está el Circo Internacional.

¿O es que parte del arriendo es depositado en la Tesorería Comunal?

¿Pasarán estas situaciones en otras comunas del país o es un caso más de esta república independiente llamada Pichilemu ?

 


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