Martes, 20 de enero de 2009
"LA GUERRA DE LOS CIRCOS" NO ES EL TÍTULO DE UNA NUEVA PELÍCULA, SINO UN HECHO REAL POR ESTOS DÍAS EN PICHILEMU

La "Ley del Embudo" se está aplicando –en algunos casos- por parte de quienes tienen que hacer respetar la ley en el uso de Bienes Nacionales de Uso Público y donde –para realizar o hacer algunas actividades o performances- deben contar expresamente con la autorización de las autoridades pertinentes.
Es lo que pasó recientemente con una "caravana circense" que se desplazó –con camiones, camionetas y otros vehículos- por las principales calles y avenidas del balneario pichilemino, nada menos que escoltados por personal de Carabineros, sin que la mencionada caravana contara con la autorización de la Gobernación Provincial, ente que está facultado para autorizar o denegar este tipo de actividades.
Consultada la gobernadora Loreto Puebla Muñoz, como el alcalde Roberto Córdova Carreño, ambos señalaron no haber extendido autorización alguna. No obstante, la caravana pasó por aquí y por allá.
Pero no fue solo eso, a la misma hora en que la caravana se "paseaba como Pedro por su casa" a eso de las 14 horas se encontró –en el sector de La Terraza- con una camioneta del Circo "Aguilas Humanas" que perifoneaba y promocionaba las funciones de su espectáculo.
Según las informaciones entregadas por una fuente que nos merece confianza, este vehículo, una camioneta se puso delante de la caravana del otro Circo, de los hermanos mejicanos Fuentes Gasca, y siempre avanzando y perifoneando continuó por largas cuadras de la Avenida Costanera, hasta que fue "bloqueado" por Carabineros para que la caravana del circo mejicano siguiera su trayecto sin el antecesor de la competencia.
Todo ello fue presenciado por cientos de curiosos bañistas y veraneantes que algunos veían como una "guerra de los circos"; riéndose de la situación, pero también mostrando su desagrado por la bulla de los peritoneos que no cejaban de proferirse por ambos lados.
Pero no todo llegó hasta ahí. A pocas cuadras de distancia la camioneta se volvió a topar con la caravana, reaccionando uno de estos últimos y con su vehículo le pegó un "topón" que –según nos informan- no saldrá menos de 300 mil pesos el arreglo.
Ambos conductores quedaron citados al Tribunal; pero anoche –sorpresivamente- el Circo mejicano levanto "carpas" y voló hacia otra ciudad.

ESPACIO NACIONAL DE USO PÚBLICO
Cabe recordar que este Circo –tal como lo hemos venido señalando reiteradamente- ocupó un espacio que –en parte- es particular y –en otra- es un Bien Nacional de Uso Público; pero que no obstante permanece cerrado completamente por el Loteador de la Villa "Las Cuatro Colinas". Una práctica habitual desde los años '70 que se repite sucesivamente en los loteos que somete a aprobación del municipio pichilemino y luego no respeta la urbanización y cambiando el uso del suelo. En este caso específico, una calle en un tramo de cerca de 100 metros que la tiene nuevamente en su poder.
En tanto el municipio no hace todo lo necesario para obligar a este particular loteador a que cumpla y respete la Ley General de Urbanismo y Construcción.

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