Mi?rcoles, 25 de febrero de 2009

FERNANDO UBIERGO TRIUNFO EN VIÑA DEL MAR HACE 31 AÑOS Y EN PICHILEMU A LOS POCOS DÍAS DESPUÉS

 

La ovación que anoche recibió el cantautor nacional Fernando Ubiergo, tras su triunfo obtenido el año 1978 en el Festival de Viña del Mar, nos hizo recordar en segundos el tremendo “golazo” de 2 a 0 que cuatro jóvenes metieron escasos días después al llevarlo al Primer Festival Nacional de Cantautores que –por primera vez (y única vez)- se hacía en el balneario de Pichilemu.

Sin duda, el recibimiento que el público que repletaba las aposentadurías del Festival, anoche, fue muy merecido para el cantautor nacional, puesto que no solo triunfó ahí, sino en todo el país con sus creaciones, algunas de las cuales –las más conocidas- brindó a un “monstruo” ávido de sus canciones. “Agosto 21”, “El tiempo en las Bastillas” junto al grupo roquero nacional “Difuntos Correa”, el “Café para Platón” que lo dio a conocer, etcétera.

Aunque no hemos visto cada número de esta 50 versión del Festival de Viña, nos dimos el tiempo para ver la primera parte de la presentación de Ubiergo, la que junto con el entusiasmo del público nos llevó a rememorar la jornada de aquellos cuatro jóvenes en Pichilemu el año 1978.

 

NACIONAL DE CANTAUTORES

El publicista Hermán Bustos Paredes, santacruzano de nacimiento, santiaguino por adopción y asiduo veraneante de Pichilemu fue quien lanzó la idea y logró juntar a las personas que él estimó, precisas, para su proyecto de algo nuevo, novedoso y OPORTUNO. Un festival nacional de Cantautores que un año antes había emergido en el ambiente artístico nacional. Lo planificó y nos convocó para contarnos y decirnos que los festivales que hasta ese momento se hacían en Pichilemu debían “planificarse” con antelación y no ser montado con días de anticipación en el marco de la Semana Pichilemina. Tenía que profesionalizarse si Pichilemu quería entregar algo importante y una serie de argumentos que –antes que terminara- cada uno de aquellos que le escuchábamos, tenía la convicción de dar el sí, de embancarse en el proyecto.

Y tal cual después de su planteamiento, casi al unísono Héctor “Titín” Leiva Polanco, Gastón “Chino” Álvarez Moreno y “pichilemunews” expresaron su más amplio acuerdo y voluntad de ser parte de ese proyecto. Era el mes de Julio de 1977, en su departamento cercano al Museo de Bellas Artes en el Parque Forestal. Ahí se selló ese acuerdo que en el verano de 1978 llevó a Pichilemu –como nunca antes- a estar en los medios de prensa por hechos positivos, al contrario de los temas que nos tienen por el suelo gracias a los señores políticos.

Para Fiestas Patrias de 1977 –previo acuerdo- nos reunimos con el alcalde de entonces, Eduardo Parraguez Galarce, a fin de encontrar el apoyo a la iniciativa, que demandaba el auspicio y apoyo logístico más que nada; el que, felizmente se logró. Se constituyó un Comité Ejecutivo que lo presidía como autoridad municipal por derecho propio, en tanto el Director Ejecutivo del certamen fue Herman Bustos; el Director de Finanzas, Héctor Leiva; el Director Artístico, Gastón Álvarez; y el Director de Difusión y RR. PP., este servidor, Washington Saldías.

Se confeccionaron Cartas de representación y presentación para tener el respaldo oficial municipal y nos dispusimos a realizar todo el proceso: Bases, Convocatoria nacional, comunicados de prensa a través de los distintos medios de comunicación: Prensa, Radio, TV.

La radio Agricultura nos apoyó resueltamente y en sus oficinas de Teatinos, en ese entonces, se reunió varias veces la comisión organizadora, ya que ahí se recibieron cientos de casetes donde jóvenes de ambos sexos enviaron sus composiciones inéditas y donde, ellos mismos –si resultaban seleccionados- deberían interpretar su obra.

Doce fueron finalmente los seleccionados de acuerdo a las bases.

¡Y llegó el momento!

En tanto se trabajaba en Santiago, a nivel regional se promocionaba más fuertemente el evento –con Waldo Kaid a la cabeza en Sernatur- y con el concurso de jóvenes estudiantes de arquitectura –Gerardo Sepúlveda- y de construcción civil – Mario Arraño- se construía un espectacular escenario en Avenida Ortúzar esquina de Santa María, el que previamente se había desarrollado en planos e. incluso, construido una maqueta.

Pichilemu estaba desbordante de público, pues el festival se venía en grande con la constelación de nombres –tanto en la parte competitiva- como en el show.

Nano Acevedo, Osvaldo Jeldres, Nelson Catalán, Osvaldo Carrasco, Humberto Onetto, Paola Sola, Jaime Atria Junior, Ricardo de la Fuente, entre otros que ya estaban dando que hablar en el ambiente artístico nacional. Y en el show: Buddy Richard, Tito Fernández, Patricio Renán, José Alfredo Fuentes y Fernando Ubiergo. Estos dos últimos habían representado a Chile en la competencia internacional del reciente Festival de Viña del Mar. El primero había logrado el premio al Mejor Interprete, y el segundo la Gaviota de Plata por su primer lugar con “El tiempo en las bastillas”.

¿Cuánto significaría hoy llevar a los ganadores a cualquier lugar, después de un triunfo de esa magnitud? Cifras siderales sin ninguna duda.

Pichilemu los tuvo a los dos, quienes habían sido contratados antes del certamen viñamarino, un logro difícilmente igualable en estos tiempos. Los periodistas nos preguntaban cómo lo habíamos hecho. Y la verdad que había sido nada más que olfato y los contactos de nuestro director artístico: Gastón Álvarez, pichilemino que tenía grandes “migas” y que por bastante tiempo estuvo ligado como representante de algunos artistas.

Pero si todos estaban fascinados con estos logros, los más entendidos elogiaban el tremendo jurado que habíamos constituido: José María Palacios, crítico de arte y espectáculos; Arturo Millán, cantante de pergaminos y ganador de Benidorm, España; Reynaldo Urbina, músico; José Martínez, productor musical de Canal 13; José Vargas Badilla, poeta colchaguino; Luis Alfonso “Poncho” Venegas, compositor; Waldo Kaid, director regional de Sernatur; y Eduardo Parraguez, alcalde de Pichilemu.

En la orquesta Festival, como director estuvo el músico boliviano David Stanovic (director de orquesta del Canal 9 de la Universidad de Chile. Su baterista era Patricio Salazar, entre otros connotados músicos.

En la animación estuvo Enrique Maluenda, animador de TVN. Y en el humor al ya fallecido Tommy Davis, uno de los mejores imitadores de Cantinflas, cuyas rutinas eran recurrentes en sus presentaciones.

El ganador de esta versión fue Ricardo de la Fuente, quien antes y después ganó en Viña del Mar, como compositor de temas en folclore.

Un festival que tendría ya 31 años de vida, pero que lamentablemente por estrechez y falta de visión de sus autoridades no siguió adelante. Al año siguiente el municipio de San Fernando se interesó en hacerlo y fue así que la segunda versión se realizó en la Medialuna local, también con golazos importantes, pero eso lo dejaremos para jugar otro partido.

Todo esto nos hizo recordar la presencia exitosa de Fernando Ubiergo, anoche en la Quinta Vergara. ¡Grande Fernando!

Aunque no fue poco el logro pichilemino conseguido por cuatro soñadores, algunos de los cuales seguimos soñando con cosas superiores; pero –pareciera- a años luz de la mente provinciana, pueblerina.

 


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