S?bado, 28 de febrero de 2009

MULTITUDINARIA DESPEDIDA TUVO EMPRESARIO MANUEL BECERRA

QUE FALLECIÓ DE UN PARO CARDIO RESPIRATORIO  

 

Una despedida tremendamente multitudinaria –como pocas- dio la comunidad pichilemina a uno de los suyos, el comerciante local Manuel Becerra Jorquera (Q.E.P.D.), tanto en el oficio religioso en la Parroquia Inmaculada Concepción como en el cortejo camino al Cementerio y en el camposanto que está en el acceso principal al balneario.

Seguramente muchos de los veraneantes y turistas les debe haber llamado la atención la gran cantidad de vehículos que integraba el cortejo fúnebre, el que desde la Parroquia se dirigió –tal como lo suponíamos- hacia el establecimiento que regentó por años, la Tanguería “Siglo XX” . Desde ahí, siguió hasta la Caleta de Pescadores, donde el Club “Marítimos Unidos” –club del cual fue socio y dirigente fundador, como una de sus estrellas en la serie de honor- le brindó un homenaje donde la música chilena fue la protagonista. Tras esa detención en el lugar, el cortejo siguió por la Avenida Costanera y Avenida Ortúzar. En esta arteria –después de varios años- el comercio en señal de respeto bajó sus cortinas momentáneamente mientras pasaba la carroza y decenas de vehículos.

En el Cementerio, el maestro de ceremonia Fernando Urzúa  leyó dos cartas de personas amigas que quisieron expresarle sus sentimientos por la partida. Enseguida cantó el dúo del cantor popular Jaime Moyano y su hijo Ricardo, una de las canciones favoritas que el “Nano Chano” –como le decían sus amigos- gustaba escuchar habitualmente.

Más tarde, entre otros –también hasta ese momento una secreta admiradora-  habló el diputado Ramón Barros, Max Soto y su amigo de juventud Antonio “Cutiño” Saldías, quienes desde diferentes ámbitos expresaron los sentimientos hacia quien fuera, en diferentes facetas y momentos de su vida, una persona que se granjeó múltiples simpatías en las actividades que emprendió: en el deporte, en sus tiempos de juventud, como transportista y como empresario del espectáculo y entretención.

Todas las intervenciones con el tema de fondo de esa canción que por si arranca lágrimas y lagrimones de ese destacado cantautor argentino Alberto Cortés.

Finalmente, se le pidió a la Sonora “Juventud” que en pleno depositara la urna con los restos de su amigo en el Mausoleo familiar. Al tiempo que decenas de coronas y ramos le eran puestos en el lugar.

Momentos más tardes, en las afueras del camposanto el grupo musical le despidió con un solo de trompetas, al tiempo que sus deudos en las puertas del cementerio expresaban su agradecimiento a los cientos de pichileminos que habían brindado su último adiós.

No pudimos estar presente, pero por las opiniones recogidas en horas de esta mañana no nos queda, sino que decir: Manuel Becerra Jorquera, descansa en paz.


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