Viernes, 10 de julio de 2009

MACARENA IRARRAZAVAL -TOCADA Y MOLESTA- NOS “HACE VER” LAS INTENCIONES Y SUS DEDUCCIONES DE ARTÍCULO SOBRE LA CULTURA

En el campo artístico sobre todo, se dice que “se nace artista”, no se hace el “artista”. Lo que viene después –dicen- es solo conocer técnicas, adoptar o crear su propio estilo, perfeccionar su talento innato.

Pero de allí a decirse que los contactos que se tienen es una condición “sine quanon” a la existencia de una persona para desarrollar una labor, es mucho decir.

Eso es más o menos lo que nos dijo molesta, ayer  –en una larga llamada- la escultora Macarena Irarrazaval luego que –según ella- se enterase de lo que estaba leyendo en nuestro website. Y donde –siempre con su versión- se estaba desconociendo una tremenda labor de la Encargada del Centro Cultural Ross.

Aunque no es abogada, en una ardorosa defensa, resaltó la gestión y donde hizo hincapié en que “tiene una enormidad de contactos” nombrando a unas tres o cuatro empresas y que significarán un importante apoyo en auspicios para las actividades culturales próximas y futuras.

Desde que se entregó el edificio del ex Casino, remodelado y reluciente para ser usado como un Centro Cultural no hemos hecho otra cosa que destacar aquellas actividades, de acuerdo a las informaciones que hemos ido logrando sobre ellas. No obstante, también, de acuerdo a información proporcionada –no buscada- y que nos merecen dignas de crédito y preocupación, nos hemos referido a situaciones que a la larga o a la corta pueden ser contra producentes …

Hace más de diez años cuando en nuestro rol de fiscalizador, como parte integrante del Concejo Municipal, ejercimos ese derecho que otorga la ley a los concejales, cumplimos con manifestar nuestros reparos ante el más mínimo asomo de acciones “poco claras”, con tinte de irregularidades, las que por mucho tiempo –para cierto sector de la comunidad y de algunas autoridades superiores- no tenían ningún asidero. Solo producto –según ellos- de animosidades, odiosidades, actitudes de “mala leche”, de polémico, de “resentido”. En fin, éramos el demonio en persona.

No por ello nos alejamos de nuestro rol –al tiempo que “llenábamos” de iniciativas la mesa del Concejo Municipal, cosa que se puede verificar en los archivos y actas municipales- y pese a ello, por no contar con el apoyo mayoritario de los demás concejales que no eran capaces de darse cuenta de nuestras observaciones; las cosas “siguieron pasando” y se le dio un sello que -¡por fin!- quedó caratulado en algunos ejemplos concretos en la justicia, la que finalmente dictaminó y sancionó.

No obstante lo que parecía sería el epílogo de aquellas situaciones irregulares, ilícitas, no se detuvo. La semillita del “mal ejemplo”, por desgracia, ya estaba germinando en otros.

Saco a colación lo anterior, no para decir que hoy –en la instancia cultural- se estén produciendo hechos de esta naturaleza; pero si algunos indicios que no tenemos por qué ir a decírselos personalmente a quienes corresponda. No somos quién para hacerlo, pero por algo está este medio, aunque no les guste para señalarlos, advertirlos, no para castigarlos sino para que “se tome nota”.

Ahora bien, si no se dan cuenta, allá ellos (o ellas).

Nada más que eso. No para provocar reacciones destempladas, en donde se nos dijo que lo escrito son injurias, entre otras cosas. Es por ello que concluimos que o no se comprende realmente lo que se lee, o –como dice el Rumpy- “no se cacha” lo que se lee.

Tal pareciera que leyeron solamente el titular y un par de frases del artículo, donde quisimos hacer un paralelo de lo que ocurría antes de ser inaugurado el edificio del ex Casino en el tema cultural de la comuna –hoy Centro Cultural Ross- y lo que sucede tras su puesta en marcha, donde destacamos las diversas exposiciones y anunciamos la serie de talleres en marcha. No con todos los detalles que quisiéramos, pero no por negar espacio, sino porque en las dos ocasiones que hemos ido no han tenido una hoja con la información.

Debemos decir que, definitivamente, el titular no les gustó. Y si bien tienen el derecho a expresar su molestia, le respetamos ese derecho. Más aún, si es injuria como aseguró Macarena Irarrazaval –quien dijo, además, que estábamos atacando a una persona que tiene contactos con varias empresas importantes de este país- están otras instancias para sostener esa acusación.

Y aunque no queremos llenarnos de querellas, como supuestamente ocurriría con otros medios que escriben semanalmente titulares y artículos mucho más pesados que los que escribimos en este website; estamos tranquilos porque en ningún caso el titular es una afirmación, sino grafica (o al menos intenta) el antes y después, para que quienes deban poner atención, la pongan.

Tampoco hemos dicho que los cócteles de hoy sean “carretes”, ni mucho menos, sino diferentes a las modestas inauguraciones que se hacían antes. Si decimos que hay otras instancias donde se puede hacer lo que quieran, sin que signifique algo explícito de una situación puntual.

En estricto rigor el artículo que es cuestionado por la escultora Macarena Irarrazaval, tiene (más bien, tenía) la finalidad de que algunas personas leyeran “entre líneas” –de adentro y afuera del entorno- de tal forma que situaciones que eventualmente pudieran ocurrir, con tiempo se trate de atenuar y que más tarde pudieran traer secuelas ….

Se nos dijo que este tipo de artículos le hace un enorme daño –si es que nos leen desde afuera- y que todo lo avanzado en estos meses: aparte de las actividades realizadas, eventuales auspicios se pudieran ir al suelo.

No ha sido esa la intención, sino a la inversa. Es para prevenir …. Y eso de que auspicios bien encaminados, o gestionados, se pueden “caer”, no creemos que sea tan así. Sobretodo cuando el nivel de contactos que se tiene con esas empresas es tan fluido y estrecho como se dice. Pues ante lo que hemos escrito está vuestra palabra contra la nuestra. Y la nuestra, aunque está respaldada en este caso por personas que nos merecen la más absoluta credibilidad, supuestamente no tendría validez por no haber estado –el autor de estas líneas- in situ (en el lugar) que nos motivó a escribir hechos que están totalmente ajenos a la realidad.

¿Pero que tan terrible dijimos?

El artículo en cuestión tiene exactamente 45 líneas, divididos en dos partes: la primera de 25 y la segunda de 20 líneas, respectivamente.

Es en la segunda parte donde en diez u once escasas líneas nos referimos a la diferencia entre las inauguraciones de ayer y de hoy.

LAS LÍNEAS DE LA DISCORDIA
¿Es que son tan graves realmente las palabras dichas …? Lo escrito:

“No porque ahora los brindis sean con champagne, tequila, ron o chelas importadas –acompañados de sushi- la cultura vale.

Y, ojo, ya sea con un modesto vino navegado, de selección, de exportación o lo que sea –si no hay  “cultura etílica”- todos esos bebestibles curan …

Lo importante son las obras que se exhiben y no necesariamente un montaje artístico es más que otro por el cóctel, porque si fuera por esto último, están otras instancias: el asadito, el carrete “a la orden” donde según quiénes participen se pueden dar todas las licencias dentro del recinto en que se lleven a cabo.

Es decir, mientras sea en el ámbito público, hay que guardar las apariencias aunque a algunas personas les cueste. Eso también es parte de la cultura …”

En estricto rigor puede que en estas inauguraciones de hoy, jamás se haya bebido champagne, tequila, ron o chelas importadas.

Y si así pudiera haber ocurrido, nada de malo significa aquello. Lamentablemente –digo sin ánimo de excusarme, pues insisto, nada mal significa aquello- tal parece no supimos expresar lo que se quería decir realmente.

A lo que se apuntaba es ha advertir que no por ello, eso es lo más importante, sino las obras que se exhiben ya sea de un artista que haya expuesto en Europa u otros países, o un artista nacional con trayectoria solo en el país.

Sin embargo, pese a que asumimos que no tuvimos la capacidad de expresarnos mejor; igual nos queda la duda -si hubiéramos sido más didácticos- de si habríamos sido capaces de llegar con nuestro mensaje a quienes estaba destinado y no solo a quienes tienen la piel tan delicada, sin siquiera tocársela.

Pero quienes tienen tanto amor por la cultura, como la propia Macarena Irarrazaval a quien vimos en varias ocasiones participar de reuniones y muestras colectivas e individuales de arte, no nos cabe duda que se sobrepondrá a estos golpes que siente como propios, y seguirá bregando, luchando e incluso –como lo repitió en un par de ocasiones- ayudando a financiar montajes y puestas en escena.

Y que, con mayor razón aún, ahora que es parte de la Corporación Cultural Municipal –instancia jurídica sin fines de lucro que tiene la responsabilidad de administrar ese Centro Cultural- seguirá dando todo lo que puede, codo a codo con la encargada que –gracias a Dios- la llevó o propuso al ex alcalde (S) Roberto Córdova para que la contratara para esas responsabilidades ajenas a las capacidades de los pichileminos.

O se nace con contactos o no se “hacen”. ¡¡To be or not to be!!

Espero Macarena, haber trasuntado una pizca siquiera de la llamada telefónica. Ocasión donde di mi mail e invité a escribirme para que siguieras desahogándote ante la imposibilidad de seguir oyendo, por las responsabilidades que debía atender en mi trabajo.

No llegó ese mail, y para evitar que se me olviden más detalles, acá parte de ese contacto. Y si no están cada uno de los temas, mil disculpas.

LA MUJER GUERRERA
Ahora bien Macarena, que no se crea que la opinión hacia ti, hoy es distinta a la que tengo desde los años ’90. ¡No!, sigo creyendo –porque me consta- que eres una mujer súper trabajadora, esforzada, “aperrada” (en buena) a la hora de sacar adelante tus obras, como aquella “Mujer Guerrera” que hiciste especialmente para la Cumbre donde la MUJER tenía preponderancia mayor. Fuimos testigos de los “detalles” finales a solo horas de que la escultura fuera llevada a Santiago a tomar posición y ser admirada por personalidades de muchos países que asistieron a ese importante encuentro internacional.

Escultura que finalmente fue adquirida por el municipio –tras convencer junto a otras personas- al alcalde de entonces, para que quedara acá en Pichilemu como parte de su PATRIMONIO. Durante un tiempo –antes de su adquisición- la tuvimos en la restaurada Estación de Ferrocarriles (de lo que quedó tras el incendio de Abril del ’91). Luego fue llevada a la Sala de Arte “Agustín Ross” hasta que desapareció sin que hasta el momento haya retornado a ese recinto que hoy luce impecable.

Si es que fue “prestadoa”, “traspasada”, “cedida” a un lugar determinado, todo ello se hizo a espaldas del Concejo Municipal, pues que yo recuerde –al menos desde 1996 al 2004- nunca se tocó ese tema en esa instancia municipal. Y ese bien municipal –la obra en cuestión- como tal debe estar con mayor razón en un lugar municipal. Y, sin duda, el edificio del ex Casino, hoy Centro Cultural Ross es el lugar más adecuado para que esa obra de arte esté allí luciéndose ante la mirada de quienes visitan ese Monumento Nacional.

No quiero pensar que esta obra escultórica haya sufrido igual suerte que la “obra de arte” realizada por un par de escultores, para lo cual la Cámara de Turismo de Pichilemu les entregó los materiales para hacer una escultura en homenaje a la CORVINADA, realizada el año 2003.

Esa obra iniciada in situ en el mismo evento –el 11 de octubre de 2003, exactamente- se terminó posteriormente y presentada en un acto público. La idea era que ésta se instalara, posteriormente, en el Parque “Agustín Ross”, pero algunas voces recomendaron que era posible que la dañaran, que quedaría a expensas de los vándalos, que se la robaran .., etcétera.

Finalmente, se optó por dejarla en un recinto para evitar esas “posibilidades”.
Pero ¿qué ocurrió con esa obra de arte? ¿Se pudrió y hubo que botarla? (difícil esto, porque era metálica) ¡Descartado!

Supimos que uno de los autores, con el pretexto de “reparar” no sé qué (quizás la escamas que se habían corrido), la retiró de aquel lugar y hasta ahora no vuelve …

¿Dónde está Elisa?, ¡perdón!, ¿dónde está la escultura de la Corvina?

Sin querer queriendo, de algo sirvió la llamada telefónica, Macarena: Quizás a raíz de ella, la escultura de la “Mujer Guerrera”  -cuya autoría te pertenece- vuelva a lugar para ser admirada masivamente. Y, por otra parte, la Cámara de Turismo de Pichilemu –que no realizó acciones judiciales en su momento- haga al menos los intentos por recuperarla. Un bien “mal habido” se puede recuperar –si hay voluntad real- de quienes debieran preocuparse de ello.

No estaría mal hacerlo y –una vez recuperada- dejarla en un lugar definitivo, también para ser admirada, porque también tiene su valor.

¡Así sea!!  


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