Martes, 18 de agosto de 2009

EMOTIVA DESPEDIDA SE VIVIÓ EN LAS EXEQUIAS DEL ESPAÑOL JOSÉ RUBAU SOLÉS (Q.E.P.D.) TANTO EN LA PARROQUIA Y CEMENTERIO

- En medio de súplicas de justicia y palabras cargadas de emotividad se efectuó en la mañana de hoy un oficio religioso.

 - Gran cantidad de pichileminos –pese a la lluvia- le tributaron su despedida y solidaridad a su hermana Emilia Rubau y a tres de sus cuatro hijos –dos varones y dos mujeres- que pudieron venir a despedir sus restos mortales.

 “Le vamos a pedir a Dios, que sé nos va a cumplir, para que les inculque a estas personas, a que se delaten y que se entreguen para que así el cuerpo de nuestro padre pueda descansar en paz ..”, señaló en parte de sus palabras Jordi Rubau en medio del oficio religioso que se realizó por el eterno descanso de su padre, José Rubau Solés.

Las palabras vía telefónica oídas por “pichilemunews” -de la grabación de Radio Entre Olas” FM- fueron pronunciadas por el segundo de sus hijos, en medio de un clima de honda emotividad y pesar en una iglesia repleta de pichileminos en una muestra más del cariño que el ciudadano español inspiró en la comunidad que le acogió y que él –como pocos- defendió cuando sintió junto a los miembros de la Agrupación Ciudadana por un Pichilemu Limpio que el futuro de Pichilemu estaba en juego por decisiones no lo suficientemente correcta en el tema medio ambiental.

Otro de sus hijos, Joseph Rubau, el mayor de ellos, también se dirigió a la comunidad en similares términos en donde lo único que piden es que se encuentre al autor o autores del horrendo asesinato de su padre y se haga justicia. Justicia que para muchos pichileminos y afuerinos muertos en circunstancias poco claras y que nunca, hasta ahora, ha llegado, pues no han encontrado a los autores quedando esos hechos impunes.

Tras el oficio religioso, pese a la lluvia que está afectando a la zona central y a Pichilemu, gran parte de quienes asistían al oficio religioso en la Parroquia Inmaculada Concepción, acompañaron el cortejo hasta el cementerio local, viviéndose momentos de tremenda emotividad al despedirse a este español que con su bonhomía y don de gente se había integrado a Pichilemu, como un ciudadano comprometido con su futuro.


Comentarios