S?bado, 26 de septiembre de 2009

EL PAPA JUAN PABLO II, LOS DICTADORES Y LOS “MALA CLASE”

Tal cual se sigue opinando respecto al monumento del Papa Juan Pablo II, entramos al debate para manifestar una vez más nuestra modesta opinión que puede ser compartida o no, pero que tenemos el derecho a decirla con todas sus letras al igual que otros lo hacen encumbrados en sus títulos y sapiencia (¿?) que en muchos aspectos no compartimos pero que –aunque nos cuesta- respetamos.

Hoy en LUN, aparece el historiador Gabriel Salazar opinando sobre la estatua que se está intentando construir –pues está en ese proceso- de dimensiones inusuales según algunos, aunque hay cientos de ejemplos de “monumentos colosales” que –según el gusto estético de cada uno- pueden ser de pésimo gusto, aberrantes, o hermosas.

Salazar –que según la periodista, dice que cuenta con una biblioteca de casi 12 mil ejemplares- señala que el lugar donde se pretende instalar la estatua del Papa Juan Pablo II llevaba el nombre de un joven poeta y estudiante de Derecho que murió producto de la represión en un movimiento estudiantil. Al respecto dice: “Instalarle encima una tremenda estatua del papa me parece una especie de insolencia contra la tradición que recuerda ahí a un estudiante asesinado”.

Yo respeto la memoria del estudiante asesinado, pero si es tan terrible esta estatua del papa ¿no es acaso un despropósito una Plaza para el estudiante y no debiera recordársele solo con un pequeña gruta para que sea un lugar de peregrinación o algo por el estilo?

El historiador Salazar (en realidad debiera derivar al género de novelista), va más allá en sus opiniones y dice: “En la tradición, las estatuas con el brazo levantado representa a los dictadores”. Al compararlo con monumentos al soviético José Stalin, al iraquí Saddam Hussein, al también soviético Vladimir Ilich Lenin y al ex líder chino Mao Tse Tung.

Si vamos al terreno de las comparaciones, más de alguien podría llegar a concluir que el señor Gabriel Salazar podría llegar a tener sospechosas coincidencias con los dictadores que el menciona, pues ¿alguien adivina de qué tamaño tenían sus respectivas bibliotecas, atestadas de libros que jamás leyeron, tan grandes como las de este empedernido lector?

Algún ciber lector sabe ¿cuántos de estos señores que han subido a la palestra sus opiniones en contrario al monumento de Juan Pablo II, si han dicho algo semejante sobre –por ejemplo- la Cruz del Milenio que está en los cerros de La Pampilla, en Coquimbo y que es hoy es un icono del puerto y visitado por miles de cristianos?

Porque no sería raro que –para los no cristianos, no creyentes- esa colosal construcción quizás sea para ellos un adefesio tan grande como una Catedral. Y ahí está, incólume.

Otro ejemplo: ¿Sabían muchos de aquellos que hoy critican las dimensiones del monumento en cuestión, que en la Región del Libertador O’Higgins, hace algunos años un artista construyó un monumento al falo –de cuatro cinco metros de altura, aproximadamente- con recursos proporcionados por el FONDART para que construyera su obra de arte?

¿A dónde se lo metieron quiénes lo “apoyaron”, las autoridades, los funcionarios y los idóneos jurados de aquel año? ¿Lo tiene alguno de ellos de “resbalín”?

Si comparamos la estatua cuestionada con este falo gigante –a que hacíamos mención- sin duda que el despropósito mayor es el último. ¿O no?

Creo finalmente que toda la polémica que se ha generado en torno al monumento hacia el papa Juan Pablo II no se la merece. Con ello demostramos nuestra mala clase que, de vez en cuando, se nos sale por los poros.

La figura del papa Juan Pablo II es tan grande que ninguna estatua, por monumental que sea –como ésta- no alcanzará la grandeza del Sumo Pontífice que –al menos al suscrito- cambió la percepción de estas autoridades eclesiásticas, pues en honor a la verdad, entre todas éstas hay muchos negros personajes. Incluso una “negra”.

LA SEGUNDA
En días pasados, un artículo en el vespertino La Segunda referido al tema de la escultura que se está construyendo y que está proyectada para ser instalada frente a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, abrió un foro en el cual dejamos nuestra opinión, instancia que como ustedes leerán aprovechamos para preguntarnos ciertas cosas a raíz de las opiniones del actual Secretario Ejecutivo del Concejo de Monumentos Nacionales, CMN, abogado Oscar Novoa Poblete.

El está en contra de esta posible ubicación y señala que aún no cuenta con la autorización del CMN. No obstante, en tres años que lleva en el cargo –en el mejor de los casos- guarda silencio contra quienes sí han destruido una casa que estaba protegida por la Ley de Monumentos Nacionales que él representa y tiene el deber de cautelar y/o sancionar a quienes tienes responsabilidad sobre las transgresiones a dicha ley. Muy poco ha hecho al respecto, a excepción de algunas medidas cuyos resultados aún no se conocen.

Leamos lo indicado.          

 

Washington  Saldías14:37:10, 23/09/2009, Chile

"Señor Director:

 

Más que opinar para sugerir un lugar dónde instalar un monumento al Papa Juan Pablo II apoyo la idea de homenajear su memoria por todo lo que representa, sobretodo por su importante gestión de Mediador en el tema del Canal Beagle y que de una u otra forma impidió un conflicto con Argentina.

Y, por otra parte, referirme a la permanente gestión obstruccionista del CMN, en la persona de su actual director Oscar Novoa, quien debiera sumarse y colaborar en buscar un lugar más apto según la opinión de los "especialistas" que ese organismo tiene; y no aparecer ante estas iniciativas encumbrado en el Olimpo.

Esta posición tan obtusa de "hacer cumplir la ley" contrasta con su labor de cautelador en situaciones denunciadas por el suscrito, incluso desde días antes de que él asumiera su cargo, cuando informé de la TRANSGRESIÓN a la Zona Típica declarada solo meses antes, en la comuna de Pichilemu (el día 22 de Diciembre de 2004).

Ahí, dentro de la Zona Típica que estuvo años tramitándose -para proteger la obra arquitectónica y patrimonio que construyera y legara el visionario empresario Agustín Ross Edwards- se DEMOLIÓ una construcción sin que hasta la fecha sean sancionados los responsables de aquello.

Ante las reiteradas notas enviadas por el suscrito, recién hace un mes atrás aproximadamente, como respuesta se me informó que "habían dado instrucciones al Coordinador del CMN, en la Región del Libertador O'Higgins para que visitara Pichilemu y se impusiera de las situaciones expuestas".

Este es solo un ejemplo de la inoperancia en la labor que efectúa el CMN, donde para algunas situaciones que "dan cámara, titulares y espacio en los medios" aparecen; sin embargo hay muchas cosas como el ejemplo indicado quedan "debajo de la alfombra", sobretodo si las propias autoridades locales tienen responsabilidades y complicidad en lo que allí se ha producido.

Por desgracia, esta situación no es aislada y se suma a otras denunciadas a diversos organismos, como al propio Consejo de Defensa de Estado, CDE, y tampoco se pronuncian pese a que los plazos que da la Ley de Transparencia, la que precisa que los organismos públicos deben de responder o, al menos, señalar que se está recabando la información para ello".

 


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