Viernes, 06 de noviembre de 2009

REPORTERO DEL VESPERTINO LA SEGUNDA “DESCUBRIÓ” CAMINOS PAVIMENTADOS INTERIORES

Con no poca sorpresa un avispado reportero del vespertino La Segunda descubrió una serie de caminos pavimentados que llevan –sorpresa- a varios paraísos terrenales de la costa de la V y VI Regiones, y de atractivas localidades.
Así nos lo dice en un artículo que aparece en la edición del día de ayer, y que reproducimos, ya que –también- menciona la forma de llegar a Pichilemu, tras pasar por “Las Arañas” y la Represa Rapel y Litueche, a la costa de la Región de O’Higgins.
Leámosla:

“Secretos” caminos interiores permiten viajar a la costa central sin pagar peajes

Fuente: David Valenzuela, La Segunda

Vialidad del MOP completó la pavimentación de rutas deterioradas o tramos de tierra. Son poco transitadas y corren paralelas a la Autopista del Sol y la que lleva a Viña.
Viajar a Viña o Algarrobo sin pagar un peso de peaje ni hacer largos rodeos dejó de ser un imposible, porque Vialidad del MOP completó la pavimentación de varios caminos interiores de la regiones Metropolitana y Quinta que permiten hacer esos viajes en un tiempo prudente y con la ventaja de no pasar por ninguna caseta de cobro.
Son rutas poco conocidas y menos usadas, que corren de manera más o menos paralela a las autopistas concesionadas. Han sido totalmente asfaltadas en los últimos dos años y suman más de 80 mil kilómetros de caminos interiores a nivel nacional, que conectan a poblados con las ciudades principales.
Llamados “caminos viejos”, como el de Melipilla o Peñaflor, están bien señalizados y pavimentados. Eso sí, no se puede exceder los 80 kilómetros a la hora, ya que son rutas con curvas y cuestas, lo que obliga a una conducción más lenta, pero a la vez menos estresante porque hay poco tránsito, permitiendo a los pasajeros disfrutar de paisajes poco conocidos.
Ir al litoral central por las autopistas en fin de semana cuesta en peajes $8.800 ida y vuelta por la Ruta 68 (Valparaíso y Viña), $6.400 si usa la Autopista del Sol a Santo Domingo y hasta sobre $10.000 si enfila hacia Algarrobo (en días de tarifa máxima). Todo esto se ahorra por las alternativas, que en el caso de un viaje a Algarrobo incluso es más corto en 25 kilómetros.

POR LAMPA-TILTIL A MAITENCILLO:
Si el destino es la costa norte de la región de Valparaíso (Maitencillo-Zapallar) también hay una ruta sin costo. Se toma el camino de Lampa-Tiltil para empalmar con la Cuesta La Dormida, que lleva directo a Olmué y de ahí a Concón o bien a Maitencillo. En el punto más alto de la cuesta se puede ver al mismo tiempo el mar y la cordillera.

PEÑAFLOR A VIÑA:
Por el Camino a Melipilla, y una vez pasando el centenario “Niño Jesús de Malloco”, se llega a Peñaflor. La otra posibilidad es cruzar por dentro de Maipú y seguir por el camino Rinconada hasta empalmar en Peñaflor con la Ruta G-380 que lleva directo a Casablanca, Viña del Mar o Algarrobo y Mirasol.
El camino cruza la cuesta Mallarauco, un sector poco visitado. Al comenzar el descenso se cruza la localidad de ese nombre, hacienda que hasta 1861 fue el mayorazgo de la familia Larraín. A medio camino, destaca “La Casona”, un establecimiento que vende quesos, mermeladas y salsas de la zona, como una de naranjas con cedrón. Y un par de kilómetros más a la costa se pasa por el fundo “Pahuilmo”, famoso por sus quesos y mantequillas con merkén.
Antes de llegar a la cuesta Ibacache se aprecia una mansión del siglo XIX que está muy venida a menos, pero es una muestra del esplendor que tuvieron esos parajes.
Otro imperdible en la ruta es el espectacular mirador (km 32) desde donde se domina todo el valle de Casablanca, una vista poco conocida y cuyo entorno es zona protegida para la flora y fauna local. Incluso en un día de suerte se pueden ver algunos zorros.
Desde este punto se llega en pocos minutos a Casablanca y de ahí a destino final si es Algarrobo, Mirasol o Tunquén en unos 20 minutos.

POR MELIPILLA A SANTO DOMINGO (y más allá):
Si el destino es el sur o Pichilemu, la mejor opción es seguir el Camino a Melipilla y cruzar la ciudad para “evadir” el peaje y tomar la ruta que va al Lago Rapel y al Cruce Las Arañas, donde se une el “Camino de la fruta” que conduce directo a Santa Rosa de Pelequén o a Santo Domingo, pasando por Bucalemu.
Cruzando la represa de Rapel por la ruta bien pavimentada se llega a Pichilemu o a Peralillo, por el camino donde hay criaderos de avestruces, vicuñas y llamas y el letrero “Carlos Pinto frutillas”, agricultor que hace un juego pícaro con el nombre del conductor de TV.

 


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