Lunes, 09 de noviembre de 2009

FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO, FRANKFURT,
VISTA POR UN PICHILEMINO

Por estos días –desde el 15 de octubre pasado hasta la presente semana- se desarrolla en Santiago, Chile, la 29ª Feria Internacional del Libro, en el recinto ferial de la ex Estación Mapocho.

Argentina figura como el país invitado especial, en tanto la Región de Antofagasta con igual condición, que supone algún privilegio especial que no sabemos en qué consiste.

No obstante, diversos países invitados y escritores nos visitan junto a sus creaciones desde varios puntos del planeta. Y más de doscientos escritores chilenos según indica la página oficial del evento literario.

Nuestro amigo y constante colaborador, el artista Jorge Aravena Llanca –Hijo Ilustre de Pichilemu- músico, investigador, fotógrafo y escritor, entre otros oficios, aprovechando su permanencia de años en Berlín, nos ofreció dar su visión de esta feria internacional en una de las ciudades más prósperas de Alemania. Y obvio, no todos tienen ese privilegio para publicar una exclusividad como la que damos, orgullosos, para que nuestros ciber lectores la aprecien, o critiquen.

Aquí está:

Frankfurt y
la Feria Internacional del libro

Por Jorge Aravena Llanca, especial para “pichilemunews”

      Sí, queridos amigos. Regresamos a salvo de Frankfurt, logré no perderme en la maraña de pasillos llenos de puestos de libreros ansiosos, por supuesto del dinero que se obtiene con la venta, para ellos, de ese papel en forma de ladrillos muchas veces, otras livianas tablitas como tortillas, no alimenticias, y de muy pocos, de los humanos pensamientos que se escriben para mejorar las cosas.

> > Esa Feria Internacional del Libro de Frankfurt, es un comercio puro y nato que abruma el entendimiento. Yo en medio de todo me di cuenta que andaba en bosques históricos, destrozados, hecho añicos y transformados en cuentos, novelas y una imperdible fantasía bíblica, preguntándome ¡valdrá la pena tanto! ¿No será mucho?

> > La Biblia, desde entonces hasta ahora, como ejemplo, dejó el destrozo en el pensamiento, un soberano despelote, nos dio la soberbia que la palabra, meramente la palabra fantasiosa, es lo que vale, y así siendo entretención se puede conducir al ser humano, ya maleado, por cualquier vericueto en provecho personal del lucro religioso y palaciego.

> > La Biblia es la culpable del destrozo ecológico en todo el mundo, dejó al mundo sin la protección de árboles con sombras amigas. Todo lo hizo maleable, pulpa maleable y compacta.

> > Esta Feria parecía una catedral de rodillas en oración al Dios Papel, de todas las buenas intenciones de los humanos de entenderse. Cientos de idiomas y rostros de todas las simetrías imaginables, sonrisas de bienvenida con signo peso, pero algunas muy bellas y aleccionadoras, sobre todo las orientales de ojos oblicuos.

> > Un monstruo de realización. Miles y miles. Insaciables. Todo para la venta. Envidiable por el orden expositivo, lo fresco y tentador, la limpieza y estética inigualable, los olores del papel apretujado en un molde. Uno piensa ante tanto esfuerzo si fuera para dar de comer, ordenar la agresión y conducirla al diálogo en beneficio de los humanos, la palabra encerrada en tanto árboles desmenuzados, el mundo estaría, sin duda, arreglado. Me sentí desprotegido, busqué la sombra de un árbol y no encontré ninguno en cuerpo completo, donde cobijar mi asombro. Me di cuenta que la protección de esa sombra hospitalaria de un árbol la tenía en las manos llenas de sollozos, aventuras, destrozos en busca del amor, pero que estaba ya destrozado en hojitas llenas de letras: cuatro árboles en un libro de 300 páginas, y sin sombra dónde cobijarme.

> > Yo llevé humildemente cuatro proyectos.

> > Nada. Nada de nada. Todo está arreglado de antemano, ahí dentro nada se improvisa, nadie recibe a nadie, si uno no se anunció con meses de anticipación. Los rechazos lo realizan jovencitas espantosamente bellas que, sonriendo entregan una tarjeta y, a lo sumo, te regalan un lápiz, pero que no pierden la ocasión de darse vueltas para que le mires el soberbio trasero nórdico, demasiados teutónico, lo mismo que tentador. Ahí adentro otros valores también hacen ejercicios expositivos.

> > Encontré por esa innumerables calles, pasillos y salas a casi todos los países de América. Por supuesto a Chile en un cuchitril de dos metros por dos y medio, solamente con dos editoriales y ambas con libros para niños: entretención, nada formativo, menos creación. Argentina con un local inmenso y una variedad descomunal y mucho orden en sus estantes, no entendí por qué en ese país existe tanto despelote, si saben tener limpieza, orden y estética con objetos, como también lo son los libros apilados.

> > Me bebí un café con Osvaldo Bayer y dos con la viuda de Borges, María Kodama, que entre sus gritos japonizados me dio sugerencias sobre mis fotos de Borges, que deberían salir en un libro para el 2010 Fería-Libro dedicada a Argentina.

> > ¡Qué experiencia queridos míos!

> > Me empequeñecí de inmediato, mis libritos, cositas lindas y queridas, en el maletín comenzaron a pesarme y ante el intento de dejarlas, disimuladamente, en cualquier pasillo olvidadas, me bebí una cerveza para tranquilizarme, me comí una salchicha y medité como un tercer mundista: que la vanidad es lo peor; que por tener la honradez de pensar y transcribir en papel intentos de pensamientos nuevos; que por ser un empeñoso lector; un admirativo de hombres parecidos que vivieron en la antigüedad; por el amor que hacia los griegos nos infundió un querido profesor de la infancia; y de esas inquietudes de la juventud de imaginarse, con fuerzas a punta de lápices  que fueron nuestras primeras espadas, cambiar el mundo hacia las buenas obras; y, ¿qué cosa más?: ingenuo tú Jorgito, me estuve diciendo mientras deglutía la salchicha que era larga como el camino desde Gutemberg hasta Borges, pasando por Alejandro, Calígula Napoleón hasta el respetable nuestro Pinochet que no lo hizo mal, y no se quedó atrás; saltándonos a David y Salomón, dejando de lado al Jesús, ese ideal empobrecido y lastimoso de tanto uso; Homero, Virgilio y a grandes zancadas al nuestro de Isla Negra, a la amante infecunda de Gabriela y al creador de la farándula, en pelotas de ¡vivan los culos y las tetas!, chilena de nombre Nicanor Parra, hasta a los que uno frecuentó con admiración y cariño como Teillier y Rolando Cárdenas.  Así con las manos llenas de mostaza debí rendirme limpiándomelas con las bolsas de papel que regalan llenas de panfletos, y me fui a un museo de historia a darme cuenta del desorden, y de dónde vienen tantas ambiciones y tanto despelote en el pensamiento.

> > Siempre con Christiane al lado, menos mal, nos reímos con sonoras carcajada  de tantas ilusiones que uno se forma.

> > Lo más bello de todo fue el viaje en tren. Alemania es de una belleza inimaginable.

> > Triste el regreso pues la aventura de la expo-libro deberé repetirla pero con más agresividad, algo así como vestido de bombero pero con un lanza fuego en vez de mangueras de agua, para quemar tanta porquería e intentar salvar, talvez, el único libro que sirve y que comprendí que no está en las manos de esos avarientos editorialistas. Hay que seguir buscándolo me dije o, escribirlo.

> > Con más calma les contaré otros detalles. Aunque creo que personalmente frente a un botellón de pipeño, para no angustiarme y que esas experiencias sean compartidas para que no se sacie el amor por la escritura y no perder la fe en la palabra. En definitiva seguir manteniéndose como lo primero que es lo más fuerte: un buen lector que es lo que más vale.

Jorge, el pichilemino, a quien llaman el che Garrafa, o Garufa y también el viejo Vizcacha, por eso de bis olvidándose del resto.


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