Lunes, 30 de noviembre de 2009

HISTÓRICO Y EMOCIONANTE RECITAL OFRECIERON “LOS JAIVAS” EN SEWELL

Fuente: www.diarioelpulso.cl

Esta vez no fueron las pétreas y antiguas escaleras de Machu Pichu ni el blanco y congelado paisaje de la Antártica. No fue la multitud reunida a fines de los ’60 en Piedra Roja ni tampoco fue el pomposo escenario del Olimpia de París, o el Carnegie Hall de Nueva York. Tampoco fueron las miradas duras y ancestrales de los moai de Isla de Pascua. No, esta vez fueron las verticales e infinitas callejuelas escalonadas de Sewell que remecieron el silencio recóndito de más de 30 años que este campamento se sumió en la noche del olvido, tras dejar de vivir allí los más de 15 mil habitantes que un día llegaron a poblarlo.
Y fue la música de uno de los grupos más míticos y legendarios de la cultura popular chilena que vino a espantar aquel letargo.  Los Jaivas hicieron vibrar de emoción, nostalgia y alegría a cientos de fanáticos y seguidores, quienes atravesados por la distancia etárea de generaciones llegaron junto a sus familias e hijos a ser parte de uno de los momentos más emocionantes e históricos que se tenga recuerdo dentro del concierto de la música chilena.
Y es que a la hora en que cerca de 1300 personas subían a las alturas del antiguo campamento, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO el año 2006, se encontraron con un escenario listo y dispuesto, cuando la fresca brisa cordillerana abrazaba a los más desprevenidos que tan sólo les bastaba con el calor de un momento que iba a quedar plasmado para siempre en sus vidas.
Todos tuvieron un viaje sin mayores contratiempos. El grueso que venía de la capital, desde Rancagua e incluso otras ciudades del país lo hizo en modernos buses (cerca de 30) dispuestos por la empresa VTS, una de las organizadoras junto a la Fundación Sewell. Una logística extraordinaria, considerando que el lugar se encuentra con un acceso restringido por las altas medidas de seguridad vial que implica una zona minera e industrial actualmente en funcionamiento.
Así, los visitantes, gran parte de ellos primera vez que visitaban el campamento, pudieron conocerlo y apreciar la forma de vida de muchos otros que ya adultos concurrían esta vez junto a sus hijos y nietos a un reencuentro con las emociones y la historia de sus propias raíces.
Todo comenzó con la presentación de la banda instrumental del Grupo Rover de Scout que en su momento tuvo Sewell, formado por antiguos habitantes de la ciudadela, quienes con sus sones marciales telonearon la presentación de Los Jaivas.
Posteriormente y con la melodía de “Arauco tiene una pena” de Violeta Parra, Los Jaivas abrieron su esperado concierto, paseándose por su amplio repertorio que incluyó “Pregón para iluminarse”, algunos temas escogidos de su álbum “Alturas de Machu Pichu”, pasando con "Desde un barrial", "El Guillatún" y alcanzando su clímax, tanto de emoción como de participación del público, con temas como “Mira Niñita” que fue especialmente dedicado por Mario Mutis en memoria del desaparecido Eduardo “Gato” Alquinta para finalizar con “Todos Juntos”, que fue cantado y bailado por toda la concurrencia.
Antes y en medio del concierto Mario Mutis reconocía que “este era uno de los hitos del grupo y que iba a ser recordado por siempre por ellos”, declarándose luego en el punto de prensa “sorprendido por la gran cantidad de gente que llegó a escucharlos y que pagaron unas buenas ‘lucas’ pero que ese aporte contribuye también a la mantención y preservación de Sewell”.
La presentación de la mítica agrupación quedará plasmada en un documental especialmente realizado para la ocasión y que se espera pueda ver la luz a partir del próximo año. Sin duda que lo prometido, aquello de una “Noche Mágica”, por parte de los organizadores del evento se vio cumplido con creces, haciendo un especial reconocimiento a la empresa de transportes de la región, VTS Enjoy Travel y a la Fundación Sewell, quienes por espacio de más de dos años venían acariciando la idea de desarrollar un proyecto de esta envergadura y que finalmente lograron realizarlo.
Un reconocimiento también a la disposición del Codelco Chile División El Teniente que creyó en ellos y dio las facilidades para que el sueño de traer eventos de calidad y que aportan a la cultura y memoria histórica de la nación puedan desarrollarse.
Es cierto, quienes tuvimos la suerte de ser testigos de ello podremos decir el día de mañana, que un día de noviembre hace tantos años, cuando Los Jaivas tocaron en Sewell, quizá por única vez en la historia, nosotros los de entonces, en un momento imborrable de nuestras vidas, estuvimos ahí…


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