Lunes, 31 de mayo de 2010

DÍA DEL PATRIMONIO: KULCZEWSKI, LOS ELEFANTES DE LEÓN, EDIFICIOS, HISTORIA Y MEMORIA


- Más de 150 mil chilenos visitaron edificios y sitios patrimoniales.

- En tanto en Pichilemu, los visitantes recorrieron el Centro Cultural “Ross”, donde se exhibió fotos antiguas y actuó la Banda Instrumental Municipal.

Un recorrido que nos llevó por una serie de edificios patrimoniales, por el centro de la capital, nos permitió valorar el patrimonio arquitectónico con el que contamos -pese a que la naturaleza dio cuenta de varios de ellos, en tanto a muchos otros resintió- en este año en que estamos cumpliendo 200 años de independencia nacional.

Los numerosos sitios dispuestos por las autoridades y jefes de servicios, permitió –como en todas las regiones- que la comunidad pudiera recorrer gratuitamente dependencias de edificios públicos, como también de organizaciones, a fin de conocer detalles de su rica arquitectura y que permite valorar a nuestros predecesores, en el marco del Día Nacional del Patrimonio.

Nuestro recorrido partió en la  sede –desde 1974- del Colegio de Arquitectos de Chile, ubicada en la Alameda Bernardo O’Higgins 115, donde había visitas guiadas por el edificio de tres pisos, construido en 1920 por el arquitecto Luciano Kulczewski, por encargo de Martín Figueroa, con un estilo Art Nouveau, cuya característica es la asimetría, con una ornamentación de origen vegetal y mítico, entre otras. Y donde Kulczewski es considerado como su máximo exponente en Chile.

Su obra arquitectónica más conocidas, son: el Acceso Funicular del Cerro San Cristóbal (1922), la Piscina Escolar Temperada (Avda. Santa María esquina de Independencia). Asimismo, una serie de conjuntos habitacionales que, con el tiempo han sido declaradas Zonas Típicas (Calle Keller, Providencia; Calle Madrid, Santiago Centro; calle Francia, Independencia), entre numerosas obras.

Asimismo, como uno de los funcionarios del gobierno del Presidente Pedro Aguirre Cerda debió enfrentar las consecuencias del terremoto de Chillán, en 1939.

La visita a ese edificio nos permitió conocer –aparte de sus características y obra de su arquitecto- proyectos que están desarrollando miembros de la orden, para recuperar el Invernadero de la Quinta Normal abandonado desde hace algunos años; el proyecto de Zona Típica de un Barrio en Viña del Mar; entre otras propuestas.

Desde allí nos fuimos a pié por Alameda, Namur, Santiago Bueras hasta llegar nuevamente a la Alameda por la calle Irene Morales.

En una de las calles interiores, nos permitió admirar un edificio del arquitecto León Prieto Casanova que en una de sus fachadas tiene un llamativo sobre relieve, en mármol, con cinco elefantes.

Luego, nos dirigimos al Instituto Geográfico Militar en el Transantiago, constatando largas filas de personas de todas las edades, a la espera de poder entrar al Centro Cultural Palacio La Moneda, el que obviamos por cuanto lo conocimos recientemente.

La visita al IGM, en calle 18, nos permitió apreciar una serie de edificios, como también a un grupo de lolas ataviadas con vestimentas del siglo pasado, como también una muy bien cuidada burrita de los años ’30 y minutos más tarde una blanca Victoria con felices pasajeros –retrotrayéndonos de inmediato, cómo no, a nuestro terruño- fueron gratas sorpresas fuera del libreto (para nosotros), sino una realidad por la magia y organización.

Ya en la sede institucional del IGM, dependiente del Ejército, pudimos conocer interesante instrumental usado en los albores del nacimiento de ese servicio para el país, como de catálogos de planos, mapas y fotografías aéreas, todo lo cual se podía adquirir con importantes descuentos. Incluido textos escolares, atlas, etcétera..

Tras constatar que el edificio del Palacio Cousiño estaba dañado por el terremoto de Febrero último, continuamos por la Alameda captando una serie de edificios que pertenecen al siglo pasado, algunos muy bien conservados y otros con signos evidentes del descuido y el peso de los años. Sin embargo, igual dejamos en nuestro archivo. Pasamos por los edificios y palacios que hoy son, por ejemplo, sede de la Embajada de Brasil, del Club Militar, la Iglesia San Vicente de Paul, el mítico Café Torres, el Círculo Español. También, por el Colegio San Ignacio, la Cripta de Bernardo O’Higgins (que estaba cerrada), el Club de la Unión y la Bolsa, la Casa Central de la Universidad de Chile, la Iglesia de San Francisco y su Museo (también cerrado). De ahí recorrimos el Barrio de las calles Londres y Paris. Desde ahí seguimos a la Biblioteca Nacional y al Archivo Nacional, pero ambas ya estaban solamente dejar salir al público; lo que nos obligó a mirar la hora y hacerle caso a la lombriz solitaria, terminando nuestro periplo.

Cabe señalar que, el sábado 29, previendo la cantidad de público del domingo, asistimos holgadamente al Museo de Bellas Artes, donde apreciamos la muestra fotográfica denominada “200 años de historia a través de la fotografía”. Asimismo, una muestra de pintura, una muestra audiovisual y la arquitectura del lugar.

Como recuerdo de esta jornada, quedan hermosas fotografías que no prometeremos mostrarlas, menos algunos videos.

Si salen será obra de la pura casualidad y, obvio, de la voluntad.      

EN PICHILEMU
En la capital de la provincia Cardenal Caro, Pichilemu, en el Centro Cultural “Agustín Ross” los visitantes pudieron recorrer parte de sus instalaciones y apreciar la actuación de la Banda Instrumental Municipal de Pichilemu. Asimismo, aparte de otras exhibiciones, se mostraron fotografías antiguas del quehacer social, según nos reporta una colaboradora que estuvo allí junto a un grupo de pichileminos y personas de la región que estuvo durante el día en el balneario.

 


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