Creadora del reputado plato: “Corvina a la conchesuma”
CON MISA RECUERDAN A LA POPULAR PICHILEMINA CLARA URZÚA PÚA
Una de las pichileminas que –sin duda- estarían con el pandero en la mano en estas actividades de fiestas patrias y particularmente del Bicentenario que se está conmemorando en todo el país, sería la recordada Clara Urzúa Púa, que murió tempranamente hace ya siete años.
En efecto, la creadora del no menos famoso plato “Corvina a la consechuma”, ya habría tenido patentado otra de sus creaciones por estos días. Y estaríamos muchos organizándonos en forma paralela para degustarlo.
Y si echamos a volar la imaginación, no sería de extrañar que la Clara esté organizando a la colonia pichilemina -reuniendo las vituallas dieciocheras- para festejar como Dios manda.
Acá en el mundo terrenal, en tanto, sus familiares y numerosos amigos se reunirán el sábado 13 próximo en la Parroquia Inmaculada Concepción, en una misa a las 18 horas, para recordar su memoria y orar por su eterno descanso.
VIVA EN EL RECUERDO
Motivos para recordar a la Clara Urzúa Púa hay muchos, pues esta mujer –hija de una numerosa familia pichilemina- heredó como pocas “la chispa”, “la talla” a flor de labios y el humor de su padre –Hernán Urzúa Quezada- que era característico en su labores diarias.
La Clara se destacó desde niña en las actividades extra escolares. Y ya más jovencita en las veladas artísticas del Club Deportivo “Independiente”, club que naciera al alero parroquial y del “Arturo Prat” donde su padre había sido uno de sus artistas y deportista destacado en su juventud.
Pero su personalidad no se circunscribía solo a esas actividades recreativas o artísticas, sino en sus actividades diarias poniéndole el hombro para sacar adelante a sus tres hijos –tras su separación “a la chilena”- que casi todos le siguieron sus pasos gastronómicos: Tito Esteban y Paulina, en tanto el menor, Alejandro se desempeña en gestión cultural en un municipio santiaguino.
No obstante a que la Clara se desempeñaba como auxiliar en el Liceo pichilemino, sus fines de semana o festivos estaban dedicados a ser partícipe
en cuanta actividad gastronómica y/o costumbrista hubiera ya en la región o fuera de ella.
Y en varios eventos del tipo gastronómico alcanzó notoriedad no solo con su popular creación: la “Corvina a la conchesuma”, sino con otras creaciones tan ricas y celebradas como la anterior; aunque nunca con el éxito alcanzado por este plato.
De hecho, un año antes que muriera, el año 2003 en la actividad organizada por la Cámara de Turismo de Pichilemu –impulsada por “pichilemunews”- denominada la “Corvinada más grande del mundo”, esa receta fue una de las más requeridas, entre más de una treintena de recetas que se prepararon a cargo de los diferentes stand atendidos por personal de los restaurantes y hosterías del balneario.
Hoy, y a poco de dejarnos, en un Club de Cueca con su nombre sigue latente el espíritu de Clara Urzúa Púa; que entiendo se ha convertido en un semillero de cultores del folclore. Y si así fuera, sin duda, que es un gran logro que personas –adultos, jóvenes y niños- se reúnan para, en su nombre, cultivando la música y el baile, sobretodo si es del folclore nacional.
“pichilemunews” desde la distancia se hace partícipe de estas actividades en su memoria, e insta a esta última institución a seguir manteniendo viva la llama que los motiva, no solo por Clara, sino por mantener las tradiciones chilenas en permanente actividad, como lo son el baile y folclore nacional.