Viernes, 10 de septiembre de 2010

EL PAISAJE DE C?HUIL ?SIN DUDA- ES MARAVILLOSO Y SIGUE INSPIRANDO A CREADORES

- Antes, en la d?cada del ?50 fue nada menos que el escritor y Premio Nacional de Literatura, Manuel Rojas, quien?con hermosos relatos de Pichilemu y C?huil en su libro ?A pi? por Chile?. Tambi?n en su novela ?Punta de Rieles? donde uno de sus protagonistas principales es un cahuilino ?Manuel Llanca- y tambi?n un poema denominado ?Salinas?, que hace poco musicaliz? el cantante Angel Parra, hijo de la Violeta.

- Tambi?n otros autores le han dedicado otras canciones como el Vals a C?huil, del que ya hablaremos.

- Hoy nuevamente es? Jorge Aravena Llanca quien est? preparndo una nueva producci?n musical dedicada a la comuna de Pichilemu y su gente, trabajo que ya hemos conocido en su letras y que pronto traer? convertidas y compiladas en un CD.

Jorge Aravena Llanca ?nuestro multidisciplinario artista- que reside en la lejana Europa toma desayuno leyendo ?pichilemunews? y se entera que las Salinas de C?huil lideran concurso en el marco del Bicentenario.

Ni corto ni perezoso, nos adelanta el texto de una nueva canci?n de las muchas que traer? pr?ximamente a su querido Pichilemu. Y obvio, nos env?a la relacionada con C?huil y su gente; y que ser? parte de un nuevo CD que tiene en preparaci?n. Son casi una veintena de canciones dedicadas a aquellos bellos rincones que le siguen alimentando el alma y que le ayudan a alivianar la nostalgia all? en Berl?n, Alemania.

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CAHUIL.

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Cahuil de sal de promaucaes tiempos,

con antigua heredad de viejas tradiciones,

dormidos se quedaron tus dioses en tu lecho

en cuadros que ornamentan tu endurecido pecho,

abrazando a la luna que te contempla herida

en los reflejos blancos de tu espuma salina.

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Cahuil, Cahuil,Cahuil

tu laguna de sal exhala historias

de remotas aldeas, ind?genas primaveras,

con gaviota que volando protegen tus laderas.

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Cahuil de calles de mis amores Llancas,

laguna de mi sala de esfumaciones blancas.

El estero Nilahue, que viene de la Villa

su semen te penetra y te da nueva vida.

Su ritmo te procrea resurrecci?n salina

en conos que se apilan brillando en tus orillas.

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Cahuil, Cahuil, Cahuil,

cerrados para siempre la luz de sus pupilas

quedaron sin futuro hombres de piel oscura

que no olvidan el amor a su raza perdida.

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Laguna eterna, entra?able y querida,

ardiente soledad de mi piel pichilemina.

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Jorge Aravena LLanca.

Berl?n 10-9-2010


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